7 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
Cada vez que alguien le argumente que la democracia «consiste en votar», puede usted ampliar esta imagen pulsando encima y enseñársela para desmontarle el timo. La democracia comienza por el cumplimiento de las leyes y normas votadas en urnas anteriores. Disfrazar de “demócrata” un vulgar golpe de Estado es cinismo.

30 de agosto de 2011

Zipi y Zapa

Ahora resulta que José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, incapaces durante todo este tiempo de haber aunado esfuerzos para atajar problemas muchísimo más graves, se han puesto de acuerdo en un periquete y van a limitar el gasto de las Administraciones Públicas mediante una reforma constitucional. Hala.

Según se dice, será una ofrenda para aplacar a doña Angela Merkel y demorar un poquillo la intervención de nuestra economía por la Unión Europea. Como ya le ha sucedido a Portugal. Como ya le ha sucedido a Irlanda. Pero, ¿qué valor puede tener ese apresurado apaño del artículo 135 en un país donde la Carta Magna no se cumple? En Cataluña, por ejemplo, hay ya cinco sentencias del Tribunal Supremo que declaran inconstitucional la inmersión lingüística. Y la Generalidad lleva meses desacatándolas sin que, ni el Presidente del Gobierno español actual, ni el supuestamente entrante (ay de quienes confíen en que éste es el que nos salvará), hayan movido un solo dedo al respecto. Como para creerse que ésos, ésos mismos, la panda de facinerosos que dirigen la Autonomía catalana, van a respetar techo alguno de gasto a la hora de derrochar y distraer los dineros del erario.

En España, la Constitución no es más que papel mojado. Mojado en la gasolina con que los separatistas le prenden fuego al final de sus manifestaciones.

Y hablando de gasolina —que fue el arma utilizada en el atentado de Hipercor, en 1987—, las noticias recientes parecen indicar que la ETA montará en breve uno de sus sonados engaños. El mayor, seguramente. Presagio el siguiente y muy posible escenario: a pocos días de las elecciones generales del 20 de noviembre, la organización terrorista finge el abandono definitivo de la “lucha armada” —que es como cínicamente le llaman ellos a asesinar, mutilar, secuestrar y extorsionar; el ex líder de Esquerra Republicana de Catalunya fallecido el sábado, Heribert Barrera, llegó a declarar en una entrevista que le más respeto le merecía un etarra que un delincuente común porque «equivocado o no, el de ETA mata por ideales»— para que el PSOE se apunte el tanto del éxito, rebañe varios cientos de miles de votos en el último instante y el PP no gane por mayoría absoluta. Así, para llegar a La Moncloa el compostelano necesitaría pactar con los partidos secesionistas. Los cuales proseguirían con su chantaje sistemático y su labor de desguace de la nación.

En otras palabras, que al igual que en marzo de 2004, el terrorismo volvería a decidir el Gobierno de España. Cómo deseo equivocarme.
Los separatistas son esos señores tan democráticos que como cabeza de lista electoral presentaron a un candidato, Raül Romeva, aunque a quien en realidad tenían intención de investir presidente de la Generalidad era a Artur Mas, el cual iba agazapado en la lista como número 4; y que finalmente han colocado al frente del Gobierno autonómico a alguien que el pueblo no eligió: Carles Puigdemont.

Amén de haber estado años haciéndose pasar por filólogo sin tener la correspondiente licenciatura y de alguna otra “hazaña” más, en 1999 Puigdemont cofundó la Agencia Catalana de Noticias (ACN), una empresa financiada con fondos públicos y que ha llegado a tomarnos el pelo hasta el punto que puede comprobarse en este vídeo:
Vamos a ver: parece mentira que después de tantos años elaborándolo, me sienta obligado a realizar esta aclaración. Pero diría que resulta necesaria, según deduzco del comentario de un gentil aunque confundido lector:
    ◦ Este blog no va contra los catalanes ni contra Cataluña.
    ◦ ‘Catalibán’ es una contracción de los términos ‘talibán’ y ‘catalanista’ (¡catalanista!, que no ‘catalán’).
    ◦ Por si quedase alguna duda, el blog lleva por subtítulo: “Crónicas de la yihad separatista”.
    ◦ Pero es que además dedico una sección entera, titulada ¿Qué es un catalibán?, a describirles detalladamente
      (siempre con animus iocandi, claro está). Y donde, entre otras cosas, puede leerse lo siguiente:
«Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por
no haber nacido allí».
A estas alturas, el nacionalismo se nutre de casi tantas personas de fuera como de dentro de Cataluña. De hecho, muy destacadas figuras públicas de dicho movimiento político ni siquiera proceden de esta región. Tal es el caso de, por ejemplo: Eduardo Reyes, presidente de Súmate (cordobés); Patrícia Gabancho, escritora y articulista (argentina); Justo Molinero, magnate de los medios de comunicación (cordobés); Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural (francesa); Josep Antoni Duran i Lleida, líder de UDC (oscense); Sor Lucía Caram, religiosa y activista pro secesionista (argentina); Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista (madrileño); Alfons López Tena, líder de Solidaritat Catalana per la Independència (saguntino); Raül Romeva, Consejero de Asuntos Exteriores de la Generalidad y cabeza de lista de Junts pel Sí en las autonómicas del 27-S (madrileño); Marcela Topor, mujer del presidente de la Generalidad Carles Puigdemont y redactora del portal separatista en Internet Catalonia Today (rumana); Ana Surra, diputada en el Congreso por ERC (uruguaya); Matthew Tree, articulista y escritor —«Em defineixo com un independentista». Directe!cat, 28-05-2007— (londinense); Diego Arcos, secretario de la Casa de Argentina en Barcelona (argentino); Belén Murillo, representante de la ANC en Madrid (madrileña); Vicent Partal, director del panfleto Vilaweb (valenciano); Isabel-Clara Simó, escritora y ex candidata del partido separatista SI (alcoyana)... Y así podríamos seguir.