7 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
Cada vez que alguien le argumente que la democracia «consiste en votar», puede usted ampliar esta imagen pulsando encima y enseñársela para desmontarle el timo. La democracia comienza por el cumplimiento de las leyes y normas votadas en urnas anteriores. Disfrazar de “demócrata” un vulgar golpe de Estado es cinismo.

10 de diciembre de 2016

No somos Otegi


«Ya a la edad de quince años pude comprender la diferencia entre
el “patriotismo” dinástico y el nacionalismo propio del pueblo,
y, desde aquel momento, sólo el segundo existió para mí».
Adolf Hitler (1889-1945).
Mi lucha. Primera parte, capítulo I.


19 de septiembre de 2015: Fernando Trueba pronuncia un controvertido discurso en el Festival de San Sebastián al recoger el Premio Nacional de Cinematografía de manos del ministro de Educación, Cultura y Deportes, dotado con 30.000 euros:
«Nunca he tenido ningún sentimiento nacional. Siempre he pensado que, en caso de guerra, yo iría con el enemigo; siempre. Cuando leía la historia, siempre decía: “Qué pena, qué pena que España ganara la Guerra de la Independencia”. A mí me hubiera gustado muchísimo que la ganara Francia. Entonces, ¡claro!, digo: "¡Uf!, que me [sic] den un premio nacional a una persona como yo, es medio incorrecto, ¿no? […] La verdad es que yo nunca me he sentido español. Nunca, en mi vida, jamás. Ni cinco minutos de mi vida me he sentido español. En los Mundiales, siempre iba con las selecciones de otros países».
Atendiendo sobre todo al hecho de que ha sido uno de los cineastas más favorecidos por las subvenciones que concede el Ministerio de Cultura (más de cuatro millones de euros), se desata contra él una oleada de indignación, que a la semana siguiente intenta desactivar pidiendo disculpas desde los micrófonos de Onda Cero e invocando a Kant para matizar sus palabras (Más de uno, 24-09-2015):
«A nadie se le puede juzgar porque diga lo que siente o lo que no siente. […] Yo no he dicho que no me guste España ni que no ame a este país. Lo único que he dicho es que yo no tengo sentimientos nacionalistas. Y que no me gusta darle a la gente con España en la cabeza como hacen algunos».
Y acusó a los medios de descontextualizar sus frases, las cuales pretendía humorísticas (juzgue el lector en el vídeo de su discurso completo, abajo a la derecha).

25 de noviembre de 2016: Trueba estrena La reina de España. Es continuación del exitoso largometraje La niña de tus ojos, que recaudó 9.500.000 euros —casi el doble de su coste—, y reúne al mismo elenco de actores 18 años después. Aunque precedida de una amplia campaña publicitaria, la cinta sólo recupera en su debut 400.000 euros de los once millones presupuestados. Apenas 1.200 euros de promedio por sala. Unas cifras muy alejadas de las de otras comedias producidas también este año en nuestro país, como, Kiki, el amor se hace; Cuerpo de élite, o la que está arrasando ya desde su irrupción en las carteleras (1'6 millones de euros): Villaviciosa de al lado.

Considerando que, según los analistas, los ingresos finales de una película suelen rondar en torno al cuádruple de la taquilla obtenida el primer fin de semana, y que una remontada parece improbable (como así sucedería: en su segunda semana de exhibición, ha perdido un 56% de espectadores respecto de la primera y únicamente ha ingresado 180.000 euros), el panorama para el oscarizado director y productor madrileño se presenta poco menos que catastrófico.

Mientras unos culpan del fracaso al estruendoso boicot promovido en las redes sociales por enfadados internautas, otros apuntan como causa la ínfima calidad de una obra que incurre en la repetición de tópicos archimanidos y encauzada a seguir explotando el filón de su sobrevalorada predecesora. Por si acaso, el autor de El año de las luces y Belle Époque acude al programa Espejo Público, de Antena 3 (30-11-2016), para notificarnos su incomprensible romance con esa patria que él hubiera preferido en manos galas:
«Yo soy español. Yo amo este país, vivo en este país. Vivo aquí además por elección, porque me gusta, […] A mí me encanta mi país. Lo que yo estaba intentando decir ahí, y quizá justo los que me atacan deberían haberse apropiado de eso, es que el nacionalismo es malo. Que no hay que ser nacionalista. Pero de ningún nacionalismo. O sea, que no es que haya uno que es el malo, o dos; y los demás sean buenos, no: todos son malos».
Pues bien fácil lo tenía para haber empezado por criticar el nacionalismo vasco ya que estaba en las Vascongadas, cuna de ETA y la kale borroka. Pero lo que viene a continuación es peor, porque Trueba participa en la trampa que extiende la presentadora barcelonesa Susanna Griso (minuto 15:56 del programa):
«―Estaba echando una mano en el tema del nacionalismo, que es un tema que a mí me preocupa muchísimo. Y creo que el nacionalismo, todos, son un atraso. Son una muestra de atraso mental...
―El español, el catalán y el vasco. No discriminas ahí, ¿no?
―Y el francés, y el inglés, y... ¡Todos, todos me lo parecen! Y el húngaro. Y el americano».
Y esto sí que es ofensivo. Porque si piadosamente podrían interpretarse aquellas declaraciones que originaron la polémica como la ocurrencia sin gracia de un inopotuno que se cree genial, estas en cambio las ha proferido con total seriedad.


Primer mapa de los Países Catalanes (Països
Catalans
) como concepto político y no sólo
como mera referencia cultural, publicado
en 1947 por Estat Català, que muestra
sus objetivos anexionistas
No renegar de España y defenderla, que es tanto como proteger el legado de quienes nos precedieron, nuestras raíces y leyes, y nuestra forma de vida, no es ningún nacionalismo.

El nacionalismo ha desencadenado dos guerras mundiales, genocidios, e innumerables contiendas bélicos y formas de terrorismo. Fabrica agravios y rompe la convivencia enfrentando en lugar de unir. Atiza el resentimiento señalando falsas amenazas externas. Fanatiza y manipula la emocionalidad de las multitudes ufanándolas y obnubilando su razón. Aspira al privilegio y la desigualdad entre las personas en virtud de su procedencia y condición. Populismo engalanado con banderas. Basa su supremacismo en la impúdica falsificación de la historia, contando sucesos como jamás sucedieron para construir un discurso maniqueo de oprimidos y opresores generador de odio: utiliza la mentira como materia prima. Y es además un movimiento político imperialista, que planea anexionarse otros territorios: los «Países Catalanes» (Països Catalans) en un caso, la fantasía sabinoaranista de las «siete provincias vascas» en el otro.

Sí, definitivamente, llamarnos nacionalistas es insultarnos. Y cada vez que alguien argumenta en los mismos términos que Fernado Trueba, los que pintarrajean la cara de sus niños con esteladas babean de gusto y experimentan una erección en la barretina. Porque ha vuelto a triunfar su relato fraudulento, que reduce el problema a una vulgar confrontación entre dos nacionalismos: el nacionalismo español contra uno periférico.

Y se nos equipara con Carod-Rovira y Carles Puigdemont. Con Artur Mas y Xabier Arzalluz e Ibarretxe. Con Jordi Pujol y la Ferrusola. Con Heribert Barrera, con Pilar Rahola y con la imputada por desobediencia judicial Carme Forcadell. Somos colocados al mismo nivel que Arnaldo Otegi. Y eso sí que no.
Los separatistas son esos señores tan democráticos que como cabeza de lista electoral presentaron a un candidato, Raül Romeva, aunque a quien en realidad tenían intención de investir presidente de la Generalidad era a Artur Mas, el cual iba agazapado en la lista como número 4; y que finalmente han colocado al frente del Gobierno autonómico a alguien que el pueblo no eligió: Carles Puigdemont.

Amén de haber estado años haciéndose pasar por filólogo sin tener la correspondiente licenciatura y de alguna otra “hazaña” más, en 1999 Puigdemont cofundó la Agencia Catalana de Noticias (ACN), una empresa financiada con fondos públicos y que ha llegado a tomarnos el pelo hasta el punto que puede comprobarse en este vídeo:
Vamos a ver: parece mentira que después de tantos años elaborándolo, me sienta obligado a realizar esta aclaración. Pero diría que resulta necesaria, según deduzco del comentario de un gentil aunque confundido lector:
    ◦ Este blog no va contra los catalanes ni contra Cataluña.
    ◦ ‘Catalibán’ es una contracción de los términos ‘talibán’ y ‘catalanista’ (¡catalanista!, que no ‘catalán’).
    ◦ Por si quedase alguna duda, el blog lleva por subtítulo: “Crónicas de la yihad separatista”.
    ◦ Pero es que además dedico una sección entera, titulada ¿Qué es un catalibán?, a describirles detalladamente
      (siempre con animus iocandi, claro está). Y donde, entre otras cosas, puede leerse lo siguiente:
«Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por
no haber nacido allí».
A estas alturas, el nacionalismo se nutre de casi tantas personas de fuera como de dentro de Cataluña. De hecho, muy destacadas figuras públicas de dicho movimiento político ni siquiera proceden de esta región. Tal es el caso de, por ejemplo: Eduardo Reyes, presidente de Súmate (cordobés); Patrícia Gabancho, escritora y articulista (argentina); Justo Molinero, magnate de los medios de comunicación (cordobés); Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural (francesa); Josep Antoni Duran i Lleida, líder de UDC (oscense); Sor Lucía Caram, religiosa y activista pro secesionista (argentina); Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista (madrileño); Alfons López Tena, líder de Solidaritat Catalana per la Independència (saguntino); Raül Romeva, Consejero de Asuntos Exteriores de la Generalidad y cabeza de lista de Junts pel Sí en las autonómicas del 27-S (madrileño); Marcela Topor, mujer del presidente de la Generalidad Carles Puigdemont y redactora del portal separatista en Internet Catalonia Today (rumana); Ana Surra, diputada en el Congreso por ERC (uruguaya); Matthew Tree, articulista y escritor —«Em defineixo com un independentista». Directe!cat, 28-05-2007— (londinense); Diego Arcos, secretario de la Casa de Argentina en Barcelona (argentino); Belén Murillo, representante de la ANC en Madrid (madrileña); Vicent Partal, director del panfleto Vilaweb (valenciano); Isabel-Clara Simó, escritora y ex candidata del partido separatista SI (alcoyana)... Y así podríamos seguir.