7 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
Cada vez que alguien le argumente que la democracia «consiste en votar», puede usted ampliar esta imagen pulsando encima y enseñársela para desmontarle el timo. La democracia comienza por el cumplimiento de las leyes y normas votadas en urnas anteriores. Disfrazar de “demócrata” un vulgar golpe de Estado es cinismo.

Es una lástima que el caballero o la dama que ha depositado un comentario ofensivo hoy, 4 de octubre, a las 14:44 horas, no dejase su nombre para poder dirigirme a él/ella; ni tampoco una dirección electrónica o forma de contacto alguna. Porque le habría respondido que ese truquito cínico de fingir que criticar al nacionalismo es “atacar a los catalanes” ya está muy visto y no cuela. Afortunadamente, Cataluña es mucho más que cuatro colgaos acaudillados por dos golfos y un iluminado, con una bandera cubana tuneada y armando mucho ruido para aparentar una mayoría que no tienen.

18 de octubre de 2016

¿Levitaron alguna vez 100.000 separatistas?

En la noche del 11 de septiembre, un eufórico Gabriel Rufián se homenajeaba a sí mismo y a la secta colgando en su muro de Facebook este mensaje tan cursi, junto con una captura del momento en que la manifestación de la Diada desarrollada horas antes en Barcelona llegaba a Arco de Triunfo:

El controvertido portavoz adjunto de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso de los Diputados es especialmente activo
en la red social de Mark Zuckerberg y en Twitter, donde cuenta con 59.000 y 96.000 seguidores respectivamente

Su épica ocurrencia recaudó cuatrocientos comentarios; la mayoría de ellos jubilosos, de correligionarios suyos puestos de catalaína, intercambiándose mensajes de ánimo para mantener erguida la moral. Mas no le faltaron varias decenas de acusaciones de trucar la escena atiborrándola de gente mediante un programa de retoque informático, en lo que jocosamente algunos bautizaron como: el Caso de los separatistas voladores.


Montaje sarcástico en Internet
Efectivamente desconcierta en la foto ese cúmulo de personas sospechosamente agolpadas hacia la parte superior de la puerta, en un ángulo que no parece concordar con las líneas verticales del decimonónico monumento de estilo neomudéjar. Bien sabido es que los secesionistas poseen superpoderes, como el de la transcorporeidad. Sólo así puede comprenderse que mientras los matemáticos advierten del límite de manifestantes que una superficie dada puede albergar, año tras año los organizadores de la Asamblea Nacional Catalana y de Òmnium aseguren reunir en sus aquelarres a cuatro veces más. Pero el don de suspenderse en el vacío aún no les ha sido concedido. ¿Se le fue entonces la mano a Rufián con el Photoshop?

La verdad es que no. Entre la veintena de imágenes del reportaje sobre la conmemoración nacionalista publicado ese día en la edición digital del Mundo Deportivo, aparece una idéntica, incluso en proporciones, cuyos créditos atribuyen la autoría al periodista Alberto Estévez, de la agencia EFE: la posición y la forma de las banderas ondeantes coinciden, así como el resto de los elementos contenidos. Aunque definitiva para la resolución del asunto resulta el sitio web de la Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE) porque, también firmada por EFE, muestra la misma fotografía con un encuadre mayor, que permite comprender el curioso efecto óptico producido.

La toma debió de realizarse desde gran altura usando un teleobjetivo, sistema de lentes que reduce la sensación tridimensional y proporciona una imagen más plana porque tiene mayor distancia focal. En otras palabras: comprime la perspectiva, la aplasta.

Podemos concluir por tanto, sin temor a equivocarnos, que el diputado de ERC y miembro de la plataforma secesionista de castellanohablantes Súmate no nos ha engañado. Esta vez. Quizás haya sido víctima de su merecidísima fama de trolero, que ha jugado en su contra.

La panorámica de la web de RTVE incluye en su parte inferior el escenario frente al cual acabó la manifestación, que en esta cita
anual había discurrido por el Paseo de San Juan (dos kilómetros de longitud) bajo el lema: ‘A punto’ para la República Catalana

A la Antiespaña que él representa le gusta mucho restregarnos las instantáneas de sus multitudinarias movilizaciones callejeras. Y jactarse comparándolas con las de las concentraciones convocadas en Cataluña un mes después con motivo del Día de la Hispanidad, a todas luces mucho menos numerosas. Con la fiesta celebrada el lluvioso miércoles pasado no han hecho una excepción.


Al fondo, edificio donde probablemente
se situó el fotoperiodista con su cámara
Nació Digital, por ejemplo, titula despreciativamente «El unionismo no es capaz de llenar la plaza Cataluña el 12-O» su información sobre el acto programado en el centro de la Ciudad Condal. Y enfatiza que la Guardia Urbana, al servicio del consistorio de Ada Colau, estimó en tan sólo 5.000 los asistentes. Pero a mí esa cifra me parece muy meritoria. Sobre todo en una maltrecha región como esta, campada por la intolerancia y el totalitarismo, donde por acudir a una manifestación y no a la otra, en lugar de una subvención de la Generalidad te puede caer una hostia. Un lector del hipersubvencionado panfleto (205.484,28 euros) se atreve a razonarles a contracorriente:
«Si los que queréis cambiar el estado actual sois vosotros y no nosotros, ¿por qué tenemos que salir a la calle a hacer nada?
»Bien tranquilo que he estado en casa sin mojarme, viendo la charlotada de Badalona por la televisión [se refiere al desacato cometido por seis concejales que se presentaron a trabajar y escenificado ante los periodistas por el teniente de alcalde José Téllez, quien rompió la resolución judicial que obligaba a cerrar las dependencias del Ayuntamiento debido a la festividad] y con la bandera española en el balcón. Y como yo la mayoría de gente no secesionista. ¿U os creéis que los 5.000 o los que fuesen hoy en la calle son los únicos que no quieren la secesión? ¿De verdad lo creéis? :D
»Las performances y charlotadas son vuestras, a nosotros no nos hacen falta. Ni tampoco el victimismo perenne».
Similar opinión expresa otro comentarista:
«No necesitamos salir a la calle, ya tenemos lo que queremos, una Cataluña buena, dentro de una España plural».
A continuación, un “pueblo” que, parafraseando a Gabriel Rufián, también “estaba haciendo historia”; durante el congreso del NSDAP en la Núremberg de 1937, más concretamente:


Esta es otra imagen a cuyo lado también languidece la ritualística con que los de la estelada se empeñan machaconamente en obsequiarnos, y que sería muy de su agrado porque rebosa colorines, mosaicos humanos y obediente marcialidad:


Las demostraciones de fuerza mediante la exhibición de masas siempre plantean el interrogante sobre si revisten de razón una reivindicación, o si, por el contrario, no logran otra cosa que evidenciar el grado de adoctrinamiento conseguido por la propaganda en una población convenientemente acrítica.
Los separatistas son esos señores tan democráticos que como cabeza de lista electoral presentaron a un candidato, Raül Romeva, aunque a quien en realidad tenían intención de investir presidente de la Generalidad era a Artur Mas, el cual iba agazapado en la lista como número 4; y que finalmente han colocado al frente del Gobierno autonómico a alguien que el pueblo no eligió: Carles Puigdemont.

Amén de haber estado años haciéndose pasar por filólogo sin tener la correspondiente licenciatura y de alguna otra “hazaña” más, en 1999 Puigdemont cofundó la Agencia Catalana de Noticias (ACN), una empresa financiada con fondos públicos y que ha llegado a tomarnos el pelo hasta el punto que puede comprobarse en este vídeo:
Vamos a ver: parece mentira que después de tantos años elaborándolo, me sienta obligado a realizar esta aclaración. Pero diría que resulta necesaria, según deduzco del comentario de un gentil aunque confundido lector:
    ◦ Este blog no va contra los catalanes ni contra Cataluña.
    ◦ ‘Catalibán’ es una contracción de los términos ‘talibán’ y ‘catalanista’ (¡catalanista!, que no ‘catalán’).
    ◦ Por si quedase alguna duda, el blog lleva por subtítulo: “Crónicas de la yihad separatista”.
    ◦ Pero es que además dedico una sección entera, titulada ¿Qué es un catalibán?, a describirles detalladamente
      (siempre con animus iocandi, claro está). Y donde, entre otras cosas, puede leerse lo siguiente:
«Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por
no haber nacido allí».
A estas alturas, el nacionalismo se nutre de casi tantas personas de fuera como de dentro de Cataluña. De hecho, muy destacadas figuras públicas de dicho movimiento político ni siquiera proceden de esta región. Tal es el caso de, por ejemplo: Eduardo Reyes, presidente de Súmate (cordobés); Patrícia Gabancho, escritora y articulista (argentina); Justo Molinero, magnate de los medios de comunicación (cordobés); Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural (francesa); Josep Antoni Duran i Lleida, líder de UDC (oscense); Sor Lucía Caram, religiosa y activista pro secesionista (argentina); Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista (madrileño); Alfons López Tena, líder de Solidaritat Catalana per la Independència (saguntino); Raül Romeva, Consejero de Asuntos Exteriores de la Generalidad y cabeza de lista de Junts pel Sí en las autonómicas del 27-S (madrileño); Marcela Topor, mujer del presidente de la Generalidad Carles Puigdemont y redactora del portal separatista en Internet Catalonia Today (rumana); Ana Surra, diputada en el Congreso por ERC (uruguaya); Matthew Tree, articulista y escritor —«Em defineixo com un independentista». Directe!cat, 28-05-2007— (londinense); Diego Arcos, secretario de la Casa de Argentina en Barcelona (argentino); Belén Murillo, representante de la ANC en Madrid (madrileña); Vicent Partal, director del panfleto Vilaweb (valenciano); Isabel-Clara Simó, escritora y ex candidata del partido separatista SI (alcoyana)... Y así podríamos seguir.