6 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
El comienzo de este artículo de Antonio Robles titulado El último 11 de septiembre (11-09-2016) es, sencillamente, magistral:
«El nacionalismo es la egolatría del yo simulada en la masa. Voluntad de poder, marca de territorio, egoísmo, imposición, despotismo junto a otros. Lo que no se atreverían a imponer por sí solos, lo hacen impunemente confundidos en la fuerza del número. Es el rebaño organizado en falanges, la muerte de la civilización, el triunfo de la tribu, el lugar de todos los canallas. Es el ridículo inflamado de vocerío, camuflado en una tempestad de banderas y odios envalentonados».
Aunque sea otra forma de terror, lo siguiente no tiene nada que ver con los fanáticos totalitarios de la esvastelada protagonistas de este blog. Y sí con España y su memoria. Hubo una época en que, una noche por semana, las familias se iban a la cama mirando tras de sí al atravesar el pasillo hacia esa falsa sensación de protección que concede el sumirse entre las sábanas, y la cual permanece en nosotros sin duda como una reminiscencia de nuestra confortable y segura estancia en el vientre materno. Eran los tiempos de los “dos rombos”, del Seat 600 y del Optalidón. El culpable de tamaño desasosiego no fue otro que Narciso Ibáñez Serrador con su serie televisiva Historias para no dormir. Autor también de muchos de los guiones bajo el pseudónimo de Luis Peñafiel, encontraba el gran Chicho inspiración en los relatos de Ray Bradbury, pero sobre todo en los pertenecientes al universo atormentado de Edgar Allan Poe. No existían aún los efectos especiales generados por ordenador. Ni falta que le hacían. Las carencias derivadas de la rudimentariedad tecnológica solían suplirse mediante el ingenio. Y el blanco y negro propio del alba de la televisión teñía tenebrosamente la puesta en escena de cada una de aquellas entregas. Estas son algunas de las mejores:

26 de septiembre de 2016

Reyes y bufones

Cuando el 25 de julio fue dado a conocer el nombramiento de Javier Pérez Andújar como pregonero de la fiesta mayor de Barcelona, celebrada en honor de la Virgen de la Merced, desató la secta uno de sus habituales huracanes totalitarios rebosando las redes sociales y los medios de comunicación con llamadas al boicot e insultos. ¿Cuán grave era la circunstancia que le invaliba para tal honor?, ¿qué horrenda mácula observaron en el escogido escritor y periodista?: disentir del procés. El 15 de mayo de 2015 había osado elevar su voz junto a otros tres firmantes en el artículo Marina y la catalanofobia, para denunciar «la presión que se ejerce sobre quienes no comulgan con la causa independentista» haciéndoles «objeto de acosos y linchamientos verbales colectivos», desplegando una «campaña de intimidación inquisitorial» semejante a la del «ayatolá Jomeini»:
«Cataluña vive actualmente en un clima democrático que no es normal y que está dando lugar a graves casos de intolerancia».
Reflexiones estas que fueron recibidas con irritación y que ahondaban el malestar provocado el año anterior con la confección, también en El País y esgrimiendo tono satírico, de una crónica donde definió la Diada como un «parque temático del independentismo».

Aprovechando su bien pagada tribuna en La Vanguardia, Pilar Rahola azuzó de manera especial contra él, y contra la alcaldesa Ada Colau por haberle elegido, acusándoles de —literalmente— «defecar encima del independentismo». Sólo el concejal y presidente del Grupo Municipal de ERC en el Consistorio, Alfred Bosch, se desmarcó de sus correligionarios resumiendo su postura respetuosa y tolerante en el título de una carta que dirigió a la directora del diario Ara: «Yo te quiero escuchar, Pérez Andújar». Y publicada el mismo día que la columna de la Belén Esteban del secesionismo aparecía en el rotativo del Conde de Godó: el 27 de julio.

Pese a que en un primer momento Toni Albà había anunciado por Twitter su intención de acudir «a silbar al pregonero», cambió luego de parecer. Y el pasado jueves, mientras en el Salón de Ciento del Ayuntamiento el intelectual evocaba en su discurso la «ciudad escrita con la caligrafía de los sueños, con las letras que salen del humo de las fábricas», el comediante de TV3 contraprogramaba cerca de allí una astracanada callejera a base de pelucones, disfraces, escenografía bufa... y la gama completa del fetichismo separatista, desde chilliditos de “indapandénsia!” hasta banderas. «Este pregón alternativo surgió como reacción a unas declaraciones del señor Pérez Andújar. Vaya por delante que no dudo en absoluto de su talento como escritor o como periodista. Pero sus declaraciones faltaban al respeto e insultaban a la mayoría de catalanes», protestaba ante el millar de asistentes el mismo que ha tachado de enfermos (26-01-2014) e ignorantes (21-07-2010) a los españoles, y a España de burdel (28-07-2012).

El periodista del Diari de Girona Albert Soler no le escatimó descalificaciones en un corrosivo artículo, cuya traducción del catalán dice así:
«Madrid y Barcelona se parecen más cada día. En Madrid, los casposos antiguos legionarios se movilizan porque el Ayuntamiento cambió el nombre de la calle Millán Astray por el de calle de la Inteligencia. En Barcelona, ​​los casposos actuales legionarios se movilizan porque el ayuntamiento eligió un pregonero inteligente. Los fanáticos, catalanes o españoles, prefieren siempre la estulticia a la inteligencia. Por eso invocan a Millán Astray o a Toni Albà, para dejar bien claro que la inteligencia merece la muerte. Astray la intentó matar a tiros, y Albá la asesina poco a poco, un poquito cada vez que abre la boca.
»Toni Albà, con el apoyo histérico de Pilar Rahola, llevará a cabo el jueves un pregón alternativo al oficial del gran Pérez Andujar. Explicado así, hace reír. Viene a ser —para continuar con el paralelismo— como si Madrid eligiera a Javier Marías de pregonero, y Arévalo anunciara un pregón alternativo, con el apoyo histérico de Eduardo Inda. Quizás en Madrid se sorprenderían, pero los catalanes ya estamos acostumbrados a charlotadas así. El problema de fondo, más serio, es que el pregón alternativo lo hacen porque Pérez Andújar no es de los suyos: es charnego y no independentista. Dos características que si por separado están mal vistas, juntas son imperdonables. Este es el país que quieren construir, de catalanes buenos y malos. Imagínense a esta tropa con Estado propio, con jueces y policía a su servicio.
»Toni Albà no es nadie. Es un actorcillo que de no ser por TV3 estaría ganándose la vida de manera precaria, con suerte actuaría en alguna comunión. Incluso a pesar de TV3 debe recurrir al enfrentamiento, a la rabia y —sobre todo— a un artista de verdad como Pérez Andújar, para hacerse un poco de promoción, que Polònia [1] no durará toda la vida. Consciente de que no puede competir en talento —¿con quién podría?—, intenta competir en concurrencia, pidiendo a sus legionarios que le vayan a escuchar. Y si son más, habrá ganado, como un niño pequeño. Pobre diablo. Como si a alguien le importara a cuánta gente reúne. Como si a la Filarmónica de Berlín le importase cuántos discos vende Paquirrín».
Por otra parte, en El Periódico de Catalunya del 21 de septiembre, Luis Mauri ha titulado «Sonrisas y colmillos» el análisis donde clasifica este asunto como «cacería de brujas» y advierte contra «la seria amenaza que el fundamentalismo rampante proyecta»:
«¡Nunca más!, clamó Europa tras el horror del nazismo. ¿Nunca más? No habían pasado 50 años y la sangre de un nuevo genocidio anegaba los Balcanes. […] Aquí también tenemos lo nuestro. […] El acoso al que están sometidos el pregonero, el ayuntamiento que lo ha designado y aquellos que han plantado cara al hostigamiento sectario que sufre el escritor resulta inquietante. […] Ya se sabe cómo funciona este negociado. Primero se boicotea a quien no comulga con la Religión Única y Verdadera, a continuación se niega su calidad humana y después... ¿qué viene después? ¿La negación de la condición humana misma? El siglo XX está lleno de escalofriantes recordatorios de lo que viene después».

Toni Albà, caracterizado como Felipe V, dando
un pregón con tergiversaciones, victimismo,
desprecio y ¡cómo no!, mención de Franco,
sin cuyo permanente recuerdo parece que
los de la ‘estelada’ no saben vivir
Una peligrosa actitud que trasciende la mera y natural divergencia de opiniones políticas, como la existente en cualquier otra sociedad:
«La cuestión de fondo, pues, no es esa, sino el perturbador auge de las manifestaciones totalitarias y de la tendencia a señalar y linchar a quienes no comulgan con el dictado del soberanismo. […] ¿Cuánto tiempo llevamos aparentando que no sucede lo que está sucediendo a nuestro alrededor? ¿Cuánto tiempo maquillando con eufemismos condescendientes la violencia verbal y las bravatas cavernarias? […] Aún resuena el eco de la ignominiosa máxima del actor e icono soberanista Joel Joan: “Cuando la tortilla dé la vuelta, quien no sea independentista será un traidor” (2010). O el llamamiento del cómico cortesano Toni Albà —‘alma mater’ del oprobio a Pérez Andújar— a boicotear una obra de la actriz Carmen Machi por haberse declarado federalista (2012). O los abucheos a la escritora gaditana, madrileña y neoyorquina Elvira Lindo por pregonar en castellano la Mercè en el 2006».
Olvida el autor a otra importante víctima: el eminente cardiólogo del Hospital Monte Sinaí, de Nueva York, y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Tècnica, Valentín Fuster, a quien un sector del nacionalismo encabezado por el entonces concejal de CiU Xavier Trias le recriminó que en la Merced de 2002 leyera un pregón bilingüe.

Tomando en consideración que tanto El Periódico como El Diari de Girona han sido subvencionados por la Generalidad en el segundo semestre de 2015 con 463.987,34 y 146.192,25 euros respectivamente (Resolución PRE/440/2016, de 18 de febrero), que los subsidios a la prensa previstos para este 2016 —bajo el mandato de Carles Puigdemont— prometen ser todavía más suculentos, y que ambos medios participaron en la difusión del bochornosamente conocido como “editorial único” en señal de sometimiento al poder nacionalista («La dignidad de Cataluña», 26 de noviembre de 2009), estas críticas permiten albergar la leve esperanza de que quizás algo está cambiando.

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1. Nombre del programa humorístico de la televisión autonómica catalana, presentado por Toni Soler, donde Albà lleva años trabajando.

26 de agosto de 2016

Raza

Anda la secta en vísperas de conmemorar mañana el aniversario del fallecimiento de Heribert Barrera. Habrá lagrimeo, sensiblería y apoteosis del ídolo ausente desde 2011. E incluso algún que otro emotivo artículo recordatorio en la prensa mejor subvencionada.

La despedida a quien fuera líder de ERC durante dos décadas, y presidente del Parlamento autonómico de Cataluña entre 1980 y 1984, arrancó en su momento encendidas alabanzas de los ayatolás tresporcienteros. Para la entonces presidenta de la Cámara regional, Núria de Gispert, su antecesor en el cargo «debía ser un referente para todos». Como «maestro de patriotas», le definió Artur Mas. Y cuando todavía faltaban casi tres años para su inverosímil confesión pública a través de carta y su posterior imputación judicial, el ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol elogió de manera intensa su trayectoria:
«Fue siempre un nacionalista, un patriota. Amó al país con pasión y con generosidad. Y lo defendió con tenacidad y con mucha clarividencia».
Y es que, efectivamente, tan grande y peculiar era el amor de Barrera por su terruño, que en El Periódico del 1 de marzo de 2001 había llegado a afirmar:
«Antes hay que salvar a Cataluña que a la democracia».
La pervivencia de Cataluña, que creía indefectiblemente ligada a la de la lengua. Por lo que combatió la convivencia entre el catalán y el español basándose en las razones que expuso en La Vanguardia del 15 de junio de 1997:
«Cataluña desaparecerá el día que el catalán desaparezca o quedase reducido a lo que son los dialectos occitanos en el Mediodía de Francia. […] Todo lo que sea defender el bilingüismo simétrico significa defender una situación de hecho favorable al castellano. Y el castellano se irá comiendo el catalán».
Y las cuales llevó hasta sus últimas consecuencias negándose a hablar en español en el programa de radio La ventana, de la Cadena SER, y convirtiendo así en necesaria la intervención de un traductor.

Militantes de Identidad Catalana portando una pancarta con el lema ‘¡Heribert Barrera tenía razón!’, en la manifestación de la Diada
del 11 de septiembre de 2011. La web de esa formación recibía al visitante con la siguiente advertencia: ‘No es catalan quien vive
y trabaja en Cataluña. Es catalán quien habla catalán, se siente catalán, sigue las tradiciones del país y lucha por su libertad’

Partidario de la energía nuclear y de «esterilizar a los débiles mentales de origen genético», otras opiniones suyas tampoco permanecieron exentas de polémica:
«No tiene ningún sentido el principio de que para que Cataluña vaya bien España debe ir bien. No. Cataluña ha de ir bien; si España también va bien, mejor, pero si para que Cataluña vaya bien España ha de ir mal, pues que vaya mal». (El 9 de julio de 2011, en el transcurso de una marcha separatista, hizo un llamamiento a «boicotear al Estado español»).
«Cuando un país está dominado por otro, debe considerar que moralmente está en estado de guerra, y, por tanto, nunca ha de darle facilidades».
Pero fueron sin duda las declaraciones consideradas como xenófobas y racistas de este admirador de las tesis del ultraderechista austriaco Jörg Haider sobre extranjería, las que mayor rechazo generaron:
«Si continúan las corrientes inmigratorias actuales, Cataluña desaparecerá».
«Es evidente que cualquier persona que quiera españolizar Cataluña tiene interés en que la inmigración venga aquí».
«Lo que complica bastante las cosas es que es más difícil integrar a un latinoamericano que a un andaluz».
«No pretendo que un país haya de tener una raza pura; esto es una abstracción. Pero hay una distribución genética en la población catalana que estadísticamente es diferente a la de la población subsahariana, por ejemplo. Aunque no sea políticamente correcto decirlo, hay muchas características de la persona que vienen determinadas genéticamente, y probablemente la inteligencia es una de ellas».
«El cociente intelectual de los negros de Estados Unidos es inferior al de los blancos».
Hasta el punto de que Ediciones Proa y Dèria Editors suspendieron el acto de presentación del libro-entrevista de Enric Vila Què pensa Heribert Barrera (‘Qué piensa Heribert Barrera’) programado en el Ateneo Barcelonés para la tarde del 1 de marzo de 2001, por temor a diturbios. Aquel día había amanecido con la publicación de una conversación con el histórico dirigente ya octogenario en la contraportada de La Vanguardia, donde volvía a dar rienda suelta a sus obsesiones recurrentes:
«Si desaparece el catalán, desaparece la identidad catalana: desaparece Cataluña».
«¿Y por qué ha de ser bueno que se bailen sevillanas en Cataluña si con eso se pierde alguna tradición propia? Las sevillanas, en Sevilla».
Aunque es en el tramo final del artículo, a raíz de una pregunta que el periodista Víctor Amela le formula sobre la pena capital, cuando la charla deriva hacia el tema del terrorismo y alcanza su cota más tenebrosa:
«―Llega un momento en que te dices, a ver..., si alguien premeditadamente coge un arma y entra en casa de dos viejecitos para matarlos y robarles... ¡pues puede que merezca la pena de muerte! Hablo de asesinos.
¿Como los asesinos de ETA?
―Me merece más respeto el asesino de ETA que el que ha ido a matar a los viejos. […] Porque, equivocado o no, el de ETA mata por ideales. El otro, sólo por dinero».
Precisamente sobre la barbarie etarra ofreció el político republicano, y eurodiputado en los años 90, un auténtico recital de indecencias en (S)avis (minuto 45:28 del vídeo en adelante), uno de una serie de programas de entrevistas a escogidos personajes de avanzada edad, que fue emitido por TV3 el 28 de septiembre de 2009, y cuyo título jugaba tipográficamente con las palabras avis y savis (traducidas como ‘abuelos’ y ‘sabios’).
«ETA no mata a personas, mata enemigos políticos. […] Yo no puedo, no soy capaz de condenar incondicionalmente a ETA. […] Hacen una guerra con los medios que tienen. No son un Estado; por lo tanto, tienen que hacer la guerra de esta forma. Una guerra repugnante, evidentemente. Horrible. Pero hacen una guerra. […] Creo que muchas víctimas de ETA son víctimas colaterales de la guerra que hacen unos patriotas vascos equivocados contra el Estado español».
En 2012, y con apenas dos meses de diferencia, el Ayuntamiento de Barcelona, regido por Xavier Trias (CiU), y la Generalidad de Cataluña, le concedieron a título póstumo la máxima distinción de sus respectivas instituciones: la Medalla de Oro.

A fin de cuentas, resulta lógico que se galardone y que se añore la figura de Heribert Barrera. Es lo propio de una sociedad enferma que en la Ciudad Condal le tiene dedicada una calle al protonazi y misógino Sabino Arana, que erige monumentos al conspirador y golpista Francesc Macià. Y que la madrugada de cada 15 de octubre, eriza Montjuich de antorchados ascendiendo hasta la cima cual tribu cavernaria para homenajear a Lluís Companys, quien en 1934 provocó un baño de sangre alzándose en armas contra la República.

1 de agosto de 2016

Crónica de una secesión anunciada

Miércoles, 27 de julio de 2016: 72 golpistas disfrazados de diputados democráticos aprueban por mayoría absoluta en el Parlamento autonómico de Cataluña las Conclusiones de la Comisión de Estudio del Proceso Constituyente. El texto es consecuencia y continuación de la Resolución 1/XI, tomada en el pleno del 9 de noviembre de 2015, la cual declaraba «solemnemente el inicio del proceso de creación de un Estado catalán en forma de república» (punto segundo). Y que también salió adelante con el apoyo de Juntos por el Sí y de Candidatura de Unidad Popular (CUP), en un hemiciclo compuesto por 135 escaños y donde, merced a nuestra imperfecta ley electoral, ambas formaciones políticas están parlamentariamente sobrerrepresentadas puesto que entre las dos apenas sumaron el 47'8% de los votos en las pasadas elecciones catalanas.


Desfile en Barcelona de los escamots (‘pelotones’)
de las Juventudes de Esquerra Republicana y Estat
Català (JEREC) el 22 de octubre de 1933, luciendo
uniformes de estética paramilitar: camisa caqui,
pantalones cortos oscuros y correajes de cuero
El recién aprobado documento arranca con un cínico intento de justificación de la sedición en marcha:
«Actualmente, no hay ningún margen de acción para el reconocimiento del derecho a decidir del pueblo catalán dentro del marco jurídico constitucional y legal español. La única manera posible de ejercer ese derecho es por la vía de la desconexión y la activación de un proceso constituyente propio».
Pero es sin duda el punto número 9, del total de 11 de que consta, el más sorprendente:
«La Asamblea Constituyente, una vez convocada, elegida y constituida, dispondrá de plenos poderes. Las decisiones de dicha asamblea serán de cumplimiento obligatorio para el resto de los poderes públicos y para todas las personas físicas y jurídicas. Ninguna de las decisiones de la asamblea será tampoco susceptible de control, suspensión o impugnación por ningún otro poder, juzgado o tribunal».
Definición de dictadura según el Diccionario de la Real Academia Española:
«1. f. Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales».
Y como quinta acepción de la palabra:
«5. f. Régimen autoritario en cualquier ámbito».
Al buscar autoritario:
«5. adj. Dicho de un régimen o de una organización política: Que ejerce el poder sin limitaciones».

11 de julio de 2016

Colaboradores necesarios

Desemboco en la lectura de un artículo a través de una tuitera que sigo y que me sigue. Antinacionalista ella, lo ha enlazado en la red social del pajarito azul para divulgarlo. Porque ha debido de entusiasmarle, sin duda. Llega firmado por Javier García Fernández y no es el primero que escribe en El País. «El renacer del referéndum», se titula:
«El referéndum sobre la independencia de Cataluña ha vuelto a emerger cuando parecía superado tras la Declaración del Parlamento catalán de 9 de noviembre de 2015. Con Podemos, Izquierda Unida y En Común Podem, el referéndum renace y lo asume Puigdemont en sus últimas declaraciones. Se entiende que Puigdemont vuelva a admitir el referéndum, pues sería una salida al estancamiento en que ya ha caído la operación independentista. Se entiende menos para qué lo propugnan Podemos y sus aliados.
»El referéndum se ideó en Cataluña para intentar la ruptura con el Estado sin infringir el ordenamiento. Alguien descubrió el referéndum de Quebec y, sin apreciar las grandes diferencias constitucionales e históricas entre Canadá y España, se vio como la vía legal hacia la independencia. Quienes en ese momento estaban más interesados en el referéndum eran los independentistas que pensaron que era una opción aséptica y democrática. Y para vender mejor la mercancía se inventaron un envoltorio atractivo, el derecho de decidir».
Para extrañeza de muchos, que no le creyeron, ya en
la década de 1990 el escritor Antonio Robles advirtió
públicamente de que los maestros constituirían el
“ejército” del nacionalismo catalán
No vamos mal. De momento parece que el señor, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense de Madrid según se nos informa al pie, expone una sensata visión.
«Aunque el Tribunal Constitucional, en su sentencia de 25 de marzo de 2014, admitió la conformidad constitucional del derecho a decidir si no estaba vinculado a la declaración de soberanía del pueblo catalán, todos los textos independentistas lo conciben como un prius que antecede y legitima el proceso hacia la independencia, un principio que legitimaría el derecho a salirse del Estado. Por eso hay razones democráticas para rechazar un referéndum.
»En primer lugar, a diferencia de Canadá (donde solo se planteó en Quebec), en España un referéndum provocaría similares peticiones en el País Vasco y en Galicia. Pondríamos a España en almoneda, a disposición de cualquier propuesta que surgiera, con riesgo de romper un Estado que, a diferencia de Canadá o de Checoslovaquia, empezó a asentarse hace cinco siglos. Con un Estado casi tan descentralizado como Alemania, fomentar una cadena de consultas es una frivolidad tan irresponsable como el juego de Cameron con consultas oportunistas.
»En segundo lugar, un referéndum puede conducir a una ruptura irreversible de la convivencia. Antes de que se hablara en España del consenso en la Transición, la ciencia política anglosajona había elaborado la noción de consensus como aceptación de los fundamentos esenciales de la sociedad, contrapuesto a las subculturas políticas que fragmentan la convivencia nacional. Un referéndum sobre la independencia provocaría en Cataluña una fragmentación tan elevada que dividiría a la sociedad catalana en dos bloques difíciles de soldar en mucho tiempo. En el mejor de los supuestos, la independencia alcanzaría un 50 y poco por ciento y así no se puede gestionar el consensus, pues siempre habrá una mitad que no asumirá los resultados».
Y de repente ¡zas!, sorpresón:
«En tercer lugar, un referéndum solo debe convocarse cuando la crisis de la sociedad impide totalmente otras salidas constitucionales. Pero en Cataluña las hay, a través de la reforma constitucional, aunque para ello hace falta que el Gobierno se implique y los partidos no independentistas ofrezcan sus alternativas.
»Por esos motivos, es incongruente pedir que se celebre el referéndum para votar en contra de la independencia. En Podemos, que igual que sus aliados ha descubierto tardíamente la plurinacionalidad española, se detecta un fenómeno de pereza intelectual, pues no han hecho el esfuerzo de superar la visión franquista de España y creen que los símbolos del Estado democrático, las Fuerzas Armadas y la propia unidad nacional son propios de la dictadura. ¿Qué mezcla de pereza y de ignorancia lleva a confundir la España descentralizada de la Constitución con la España franquista?».
¡Cómo que la «plurinacionalidad española»! ¿Otro que ha asumido la tramposa identificación de lengua con nación [1] y pretende endilgarnos eso de que en nuestro país coexisten varias naciones privadas de reconocimiento oficial, piedra angular del relato secesionista?
«En cuanto a Barcelona en Comú e Iniciativa, parecen creer que una Cataluña independiente sería la arcadia que cuentan algunos publicistas catalanes, pero el permanente triunfo electoral de Pujol les debería hacer reflexionar. En realidad han hecho renacer el modelo marxista-nacionalista del B.O.C. y del P.O.U.M., pero estos partían de unos supuestos ilusorios como se vió [sic] en Els moviments d'emancipació nacional de Andrés Nin, que en 1935 intentaba cohonestar movimiento nacional catalán y movimiento obrero.
»Desde 2000, el independentismo ha crecido por una sucesión de errores, el último de los cuáles [sic] fue la decisión del Gobierno de Maragall de promover un Estatuto que no era una necesidad para la mayoría de los catalanes. No acrecentemos el error con el referéndum cuando el camino de la reforma constitucional está abierto».
Desde 2000 no, sino desde mucho antes viene creciendo el separatismo. A partir de 1980 para ser precisos, año de la entronización de Jordi Pujol. Fue precisamente el periódico donde García Fernández vehicula esta pieza periodística el que, en la lejana fecha del 28 de octubre de 1990, reveló al público el célebre Programa 2000, diseñado por el entonces presidente de la Generalidad y hoy imputado por varios delitos junto con su mujer e hijos. Las directrices del plan, de 20 folios de extensión, eran inculcar el sentimiento nacionalista en la sociedad catalana mediante un férreo control en casi todos los ámbitos; completándolo con la infiltración de elementos nacionalistas en puestos clave de los medios de comunicación («incidir en la formación inicial y permanente de los periodistas y de los técnicos de comunicación para garantizar una preparación con conciencia nacional catalana», prescribe textualmente), así como de los sistemas financiero y educativo («reorganizar el cuerpo de inspectores de forma que vigilen la correcta cumplimentación de la normativa sobre la catalanización de la enseñanza» e «incidir en las asociaciones de padres»).

Tras décadas de funcionamiento a todo gas de la maquinaria propagandística y de adoctrinamiento, ante el más que previsible resultado de aquella estrategia nos hallamos. Varias generaciones han sido ya educadas en el rechazo a España y a los españoles. Cuando no directamente en el odio. Y la solución jamás podrá consistir en una reforma de nuestra Carta Magna como propone el autor del artículo, quien, o nos toma por ilusos, o lo es él en grado sumo. Otro incauto más tragándose la falacia del "encaje de Cataluña en España" que tan jugosos réditos ha proporcionado a los chantajistas de la estelada desde la Transición, trasladándonos a los demás la responsabilidad de buscar acomodo legal a quienes no se quieren contentar.

Reforma constitucional, dice. ¿Para qué?, ¿para otorgar todavía mayores privilegios a la oligarquía catalana? ¡Pero si llevamos 40 años de concesiones y no ha funcionado! Al revés, con cada transferencia de poder y de dinero, se ha entregado al enemigo un nuevo instrumento con que destruir la nación española; se le ha acercado a sus dos objetivos declarados: la secesión de Cataluña y la anexión de otros territorios. Imprudente además de inútil se antoja cualquier fórmula intermedia.

Cada día me convenzo más de que el mal llamado problema catalán no es tal, sino un problema nacional. Y no solamente porque seamos todos los españoles quienes padecemos la permanente extorsión, los desprecios y las chulerías del movimiento separatista, sufragado encima con el dinero de nuestros impuestos. Lo es, principalmente, por la complicidad —buenista y cándida en unos casos, interesada en otros— de aquellos que definiéndose como no nacionalistas, les han posibilitado llegar tan lejos en su desafío.

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1. «Madre de la nacionalidad, podríamos decir de la lengua. De todos los elementos que forman la nacionalidad, la lengua es el más potente, el más influyente, el más decisivo. […] La lengua constituye la más fuerte señal de la nacionalidad. El mapa lingüístico de Europa es, en sus grandes líneas, y aparte de unas pocas excepciones, el mapa de las nacionalidades». Antoni Rovira i Virgili. El principi de les nacionalitats. 1932.
«La lengua es la manifestación más perfecta del espíritu nacional y el instrumento más poderoso de la nacionalización, y por lo tanto de la conservación y vida de la nacionalidad». Enric Prat de la Riba. La nacionalitat catalana. 1906.

13 de junio de 2016

La fuerza de un gesto


Tal día como hoy hace 80 años, el 13 de junio de 1936, un trabajador de los astilleros Blohm und Voss de Hamburgo se negó a recibir con el saludo nazi a Adolf Hitler y Rudolf Hess cuando ambos asistían a la botadura del buque-escuela Horst Wessel de la Marina de guerra. Se llamaba August Landmesser y pagó muy cara su actitud sufriendo un triste final. Pero esta imagen suya, con los brazos cruzados en señal de desaprobación por las injusticias del Tercer Reich, que destaca en medio de una multitud crepitante de devoción hacia su führer, ha quedado para la posteridad como una elocuente representación del coraje y de la dignidad.

3 de junio de 2016

Pido la palabra, señorías

2 de junio de 2016, ayer: Gautier Sabrià y Jordi Borràs conferencian en el Parlamento europeo para alertar sobre el auge de la extrema derecha en el Viejo Continente. Sabrià es dirigente de la CUP en Perpiñán (Catalunya del Nord); mientras que Borràs es periodista y colabora en diversos diarios separatistas, como Nació Digital (subvencionado por la Generalidad con 205.484,28 euros en el segundo semestre de 2015, según DOGC nº 7067 de 26-02-2016), El Singular Digital (ahora El Món, que recibió 40.615,89 euros de subvención en el mismo período) y Ara (216.213,27 euros). Dos de los cuatro coorganizadores del debate celebrado en Bruselas son los eurodiputados Josep Maria Terricabras y Jordi Sebastià, de ERC y de Compromís respectivamente.

A la izquierda: cartel del evento. A la derecha: manifestaciones nacionalistas en Cataluña.


5 de mayo de 2016

Arqueología del odio


Dedicado a todos aquellos con el cinismo de repetir
que el proceso separatista de Cataluña es «pacífico»,
«democrático»... y hasta «festivo»; la Revolució dels
somriures
(‘Revolución de las sonrisas’) lo llaman.


El 22 de marzo de 2009, Avui, un periódico que jamás dio beneficios y que desde su fundación —allá por 1976— se mantuvo mediante multimillonarias subvenciones inyectadas por el régimen nacionalista (como en la actualidad, que sigue siendo generosamente regado con dinero público por la Generalidad tras haberse fusionado en 2011 con la cabecera gerundense El Punt, para terminar conformando El Punt Avui: 553.306'88 euros recibidos solo en el segundo semestre de 2015 a través de dos subvenciones, una de 57.496,32 euros para la edición en papel y otra de 95.810,56 para su portal en Internet, según DOGC nº 7067 de 26-02-2016; y eso en plena época de recortes sanitarios y educativos de Artur Mas), publicó una entrevista a Arcadi Espada. Y precisamente por venir rebosantes de una aplastante lógica, las declaraciones del conocido articulista y escritor debieron de rechinar en numerosas mentes distorsionadas. Dijo cosas tan “escandalosas” como las siguientes:
«El único concepto racional, ilustrado, de nación, es el que le equipara al Estado. En este sentido, como Cataluña no tiene un Estado, Cataluña no es una nación. La única manera de extraer el concepto de nación del baul de la ignorancia y la inconsciencia tribal es asimilarlo a un Estado. […] Lo importante son los Estados, es decir los pactos de convivencia legalizados, para resolver problemas. […] La de la lengua propia. Es un concepto estúpido, que no tiene ninguna tradición filológica. No sólo por la obviedad de que los territorios no tienen lengua, sino porque en Cataluña hay dos lenguas».
Y como estas otras:
«No hay una financiación catalana, sino la financiación de un Estado. El discurso nacionalista dice: la financiación de Cataluña, la resuelvo yo. Pues no, perdone: la financiación de España la resuelve España. Y la bilateralidad es otra ficción. Los ciudadanos españoles tienen los mismos derechos en León, Lugo y Gerona: por tanto, la bilateralidad no tiene sentido. […] El contencioso Cataluña-España no existe. Hay un pequeño contencioso entre una pequeña parte de la población de Cataluñá, que querría no tener ningún vínculo político con los españoles».
La reacción de los lectores fue tremebunda: infinidad de ellos estallaron en improperios y amenazas contra él de forma tal que, posteriormente, la hipersubvencionada empresa optó por borrar todos los comentarios de aquella página de su edición digital y no ha dejado ni siquiera uno.


Arcadi Espada denunció públicamente en los medios
la pasividad que los Mozos de Escuadra exhibieron
durante la agresión el día del acto de Ciudadanos
Pero como en tantas otras ocasiones, el utilísimo archivo de sitios web Wayback Machine acude de nuevo en nuestra ayuda y ha conservado para nosotros una copia —aunque parcial— del 26 de marzo de aquel año (o sea, de apenas cuatro días después), donde se refleja que en esa fecha las opiniones vertidas por los usuarios del diario sumaban ya la nada desdeñable cifra de 1.092.

El propio Espada encontró la entereza y la paciencia suficientes para recopilar (alfabéticamente además) en su blog personal, El Mundo por dentro, los hirientes mensajes que le dedicaron:
Acomplejado, amargo resentido, analfabeto, anticatalán; Arcadio Espada, vete de aquí que estás infectado del virus castellufo, a ver si agarras una enfermedad venérea y te la cortan; arcadio, multiplicate por 0!!! [sic]; atontao [sic], basura, botifler, botifler en el sentido más exacto de la palabra, bufón de la corte, burro, burro español, cabeza corcho, cabezahueca, cagabandurrias; capullo de mierda, si un dia, sea por accidente o por agresión te cortan los cojones; capullo de mierda, cara dura, cavernícola neandertal, cenutrio, cerdo hijo de promiscua, chaquetero, charnego rencoroso y renegado, charnegos fuera, chulo tabernario, ciudadano de los cojones, colonizador amargado, colono, completo ignorante; con el alma de charol van por la carretera, no lloran, pues tienen de plomo la calavera; das lástima chico, en Cataluña sobras; demonio.
El error de dejar las puertas de los manicomios abiertas, el típico cornudo, elemento provocativo, es fuerte que te digan estas cosas en tu casa!!!, es padarle [sic], es un quiero-y-no-puedo, esclavo de su mentira, escoria viviente; Espada, cuando seas Espasa, podrás opinar, ahora en la categoría de “charnego” te es imposible; espadi arcada, español inadaptado, españolistas; esta panda de charnegos, inmigrantes españoles y renegados, esta chusma delincuente sólo entiende el lenguaje de los coches bomba y los tiros en la nuca; este Espada no toca. Madre de Dios qué engendramiento de persona. Qué desgracia para Cataluña; este hombre (por llamarlo de alguna manera); este tío postula la ley del más fuerte, por tanto, si me lo cruzo le soltaré cuatro hostias bien dadas, y le someteré a mi ley, y después si se queja le diré que su estatus no es de nación...; este tipo es un m..., estos que aunque hayan nacido en Cataluña nunca serán catalanes, estos sólo entienden una cosa..., estúpido, estúpido gemelo de su misma estupidez.
Fantasma, fascista, ficción..., follonero; franquistas de mis pelotas, nostàlgicos [sic] del «imperio», la baba se os cae a gotas, de esas vuestras narizotas. No os puedo tomar en serio, porque sois pobres idiotas, y apestais a CEMENTERIO; fuera Espada, hazte el harakiri, descerebrado; genocida, gentuza, gentuza maltratadora, grano de pus podrido, gusano, hay quien persigue niños por violarlos y hay quien persigue conciencias por agredirlas, hijo de p..., hijo de rata español, hombre sin cerebro, ideólogo del exterminio (de momento cultural), ignorante, iluminado, imbécil, impresentable, inadaptado, incongruente, inculto; indeseable, quedará colgado en su propia mierda; infumable, inmovilista, intelectual frustrado, le alimenta el rencor, lerrouxista, lerrouxista hidrofóbico, listillo; lo que es triste, es que gente como él tenga que vivir en Cataluña; los castellanufos son como los escarabajos.
Pronto se extinguirán; mala persona, malcriado del PSC, manipulador, marciano, más ignorante que los africanos, matao [sic] que no sale en los diarios, mediocre, mediocridad intelectualoide, mente desestructurada, mentiroso, moscardón; mucho hablar pero no hacer nada. No hay cojones. Enviemos España donde se merece; muerte al charnego, nazi fascista, nazionalsocialista español, neolerrouxista, no debe de tener amigos que le quieran, no sabe ni lo que es Cataluña; odio y resentimiento, pobre; oligofrénico, palanganero, patético, payaso nacionalespañolista, pedante, pedante intelectual decadente y vulgar, pedante sin ninguna importancia, pedazo de asno, peligro para las criaturas (de juzgado), penoso!!!, persona desagradable en grado superlativo, personajillo odioso que sólo fomenta el odio y el rencor, pobre desgraciado, pobre hombre, poca sustancia; por favor inmigrantes españoles: volved a España y dejad de pisar nuestro maravilloso país que es Cataluña.
Repito: marcharos!!!! [sic]; prevaricador, progre de pacotilla, prostituta ideológica y cultural, provocador profesional, provocador que sabe hablar catalán, provocador sin argumentos; que una persona se tiña tan vistosamente el pelo, para mí, es que alguna, o muchas cosas, tiene que esconder; reaccionario, renegado; repito: márchate!!!; ¡se ha vuelto loco!, semianalfabeto; sois muy inferiores y lo sabeis [sic], de ahí vuestra rabia. Id preparando las maletas porque cuando tengamos un estado [sic] propio las deportaciones de colonos españoles serán masivas; su solucion es morder con rabia, tarado, títere, tonto, tontolculo, tontolhaba, traidor, traidor como los colaboracionistas de Vichy o los judíos que ayudaban a los nazis o los indios que guiaban al general Custer, tunante, un tío tan culto sólo puede escribir este panfleto desde el autoodio más enfermo, uno de los grandes botiflers del siglo XX, volverá a sus pajas mentales en su mundo feliz, vuelve a tu país!, xenófobo; yo opino que habría que hacer como antiguamente: los traidores a la horca; zopenco.
ADENDA: tres años antes de estos hechos, el 5 de junio de 2006, en Gerona y en presencia de la también periodista Victoria Prego, Arcadi Espada había sido insultado, zarandeado y fuertemente golpeado en la nuca por varias decenas de separatistas que, con la intención de amedrentar a los asistentes, se apostaron en la entrada del local donde Ciudadanos impartía una conferencia.
Los separatistas son esos señores tan democráticos que como cabeza de lista electoral presentaron a un candidato, Raül Romeva, aunque a quien en realidad tenían intención de investir presidente de la Generalidad era a Artur Mas, el cual iba agazapado en la lista como número 4; y que finalmente han colocado al frente del Gobierno autonómico a alguien que el pueblo no eligió: Carles Puigdemont.

Amén de haber estado años haciéndose pasar por filólogo sin tener la correspondiente licenciatura y de alguna otra “hazaña” más, en 1999 Puigdemont cofundó la Agencia Catalana de Noticias (ACN), una empresa financiada con fondos públicos y que ha llegado a tomarnos el pelo hasta el punto que puede comprobarse en este vídeo:
Vamos a ver: parece mentira que después de tantos años elaborándolo, me sienta obligado a realizar esta aclaración. Pero diría que resulta necesaria, según deduzco del comentario de un gentil aunque confundido lector:
    ◦ Este blog no va contra los catalanes ni contra Cataluña.
    ◦ ‘Catalibán’ es una contracción de los términos ‘talibán’ y ‘catalanista’ (¡catalanista!, que no ‘catalán’).
    ◦ Por si quedase alguna duda, el blog lleva por subtítulo: “Crónicas de la yihad separatista”.
    ◦ Pero es que además dedico una sección entera, titulada ¿Qué es un catalibán?, a describirles detalladamente
      (siempre con animus iocandi, claro está). Y donde, entre otras cosas, puede leerse lo siguiente:
«Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por
no haber nacido allí».
A estas alturas, el nacionalismo se nutre de casi tantas personas de fuera como de dentro de Cataluña. De hecho, muy destacadas figuras públicas de dicho movimiento político ni siquiera proceden de esta región. Tal es el caso de, por ejemplo: Eduardo Reyes, presidente de Súmate (cordobés); Patrícia Gabancho, escritora y articulista (argentina); Justo Molinero, magnate de los medios de comunicación (cordobés); Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural (francesa); Josep Antoni Duran i Lleida, líder de UDC (oscense); Sor Lucía Caram, religiosa y activista pro secesionista (argentina); Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista (madrileño); Alfons López Tena, líder de Solidaritat Catalana per la Independència (saguntino); Raül Romeva, Consejero de Asuntos Exteriores de la Generalidad y cabeza de lista de Junts pel Sí en las autonómicas del 27-S (madrileño); Marcela Topor, mujer del presidente de la Generalidad Carles Puigdemont y redactora del portal separatista en Internet Catalonia Today (rumana); Ana Surra, diputada en el Congreso por ERC (uruguaya); Matthew Tree, articulista y escritor —«Em defineixo com un independentista». Directe!cat, 28-05-2007— (londinense); Diego Arcos, secretario de la Casa de Argentina en Barcelona (argentino); Belén Murillo, representante de la ANC en Madrid (madrileña); Isabel-Clara Simó, escritora y ex candidata del partido separatista SI (alcoyana)... Y así podríamos seguir.