13 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
Mostrando entradas con la etiqueta xavier trias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta xavier trias. Mostrar todas las entradas

26 de septiembre de 2016

Reyes y bufones

Cuando el 25 de julio fue dado a conocer el nombramiento de Javier Pérez Andújar como pregonero de la fiesta mayor de Barcelona, celebrada en honor de la Virgen de la Merced, desató la secta uno de sus habituales huracanes totalitarios rebosando las redes sociales y los medios de comunicación con llamadas al boicot e insultos. ¿Cuán grave era la circunstancia que le invaliba para tal honor?, ¿qué horrenda mácula observaron en el escogido escritor y periodista?: disentir del procés. El 15 de mayo de 2015 había osado elevar su voz junto a otros tres firmantes en el artículo «Marina y la catalanofobia», para denunciar «la presión que se ejerce sobre quienes no comulgan con la causa independentista» haciéndoles «objeto de acosos y linchamientos verbales colectivos», desplegando una «campaña de intimidación inquisitorial» semejante a la del «ayatolá Jomeini»:
«Cataluña vive actualmente en un clima democrático que no es normal y que está dando lugar a graves casos de intolerancia».
Reflexiones estas que fueron recibidas con irritación y que ahondaban el malestar provocado el año anterior con la confección, también en El País y esgrimiendo tono satírico, de una crónica donde definió la Diada como un «parque temático del independentismo».

Aprovechando su bien pagada tribuna en La Vanguardia, Pilar Rahola azuzó de manera especial contra él, y contra la alcaldesa Ada Colau por haberle elegido, acusándoles de —literalmente— «defecar encima del independentismo». Sólo el concejal y presidente del Grupo Municipal de ERC en el Consistorio, Alfred Bosch, se desmarcó de sus correligionarios resumiendo su postura respetuosa y tolerante en el título de una carta que dirigió a la directora del diario Ara: «Yo te quiero escuchar, Pérez Andújar». Y publicada el mismo día que la columna de la Belén Esteban del secesionismo aparecía en el rotativo del Conde de Godó: el 27 de julio.

Pese a que en un primer momento Toni Albà había anunciado por Twitter su intención de acudir «a silbar al pregonero», cambió luego de parecer. Y el pasado jueves, mientras en el Salón de Ciento del Ayuntamiento el intelectual evocaba en su discurso la «ciudad escrita con la caligrafía de los sueños, con las letras que salen del humo de las fábricas», el comediante de TV3 contraprogramaba cerca de allí una astracanada callejera a base de pelucones, disfraces, escenografía bufa... y la gama completa del fetichismo separatista, desde chilliditos de “indapandénsia!” hasta banderas. «Este pregón alternativo surgió como reacción a unas declaraciones del señor Pérez Andújar. Vaya por delante que no dudo en absoluto de su talento como escritor o como periodista. Pero sus declaraciones faltaban al respeto e insultaban a la mayoría de catalanes», protestaba ante el millar de asistentes el mismo que ha tachado de enfermos (26-01-2014) e ignorantes (21-07-2010) a los españoles, y a España de burdel (28-07-2012).

El periodista del Diari de Girona Albert Soler no le escatimó descalificaciones en un corrosivo artículo, cuya traducción del catalán dice así:
«Madrid y Barcelona se parecen más cada día. En Madrid, los casposos antiguos legionarios se movilizan porque el Ayuntamiento cambió el nombre de la calle Millán Astray por el de calle de la Inteligencia. En Barcelona, ​​los casposos actuales legionarios se movilizan porque el ayuntamiento eligió un pregonero inteligente. Los fanáticos, catalanes o españoles, prefieren siempre la estulticia a la inteligencia. Por eso invocan a Millán Astray o a Toni Albà, para dejar bien claro que la inteligencia merece la muerte. Astray la intentó matar a tiros, y Albá la asesina poco a poco, un poquito cada vez que abre la boca.
»Toni Albà, con el apoyo histérico de Pilar Rahola, llevará a cabo el jueves un pregón alternativo al oficial del gran Pérez Andujar. Explicado así, hace reír. Viene a ser —para continuar con el paralelismo— como si Madrid eligiera a Javier Marías de pregonero, y Arévalo anunciara un pregón alternativo, con el apoyo histérico de Eduardo Inda. Quizás en Madrid se sorprenderían, pero los catalanes ya estamos acostumbrados a charlotadas así. El problema de fondo, más serio, es que el pregón alternativo lo hacen porque Pérez Andújar no es de los suyos: es charnego y no independentista. Dos características que si por separado están mal vistas, juntas son imperdonables. Este es el país que quieren construir, de catalanes buenos y malos. Imagínense a esta tropa con Estado propio, con jueces y policía a su servicio.
»Toni Albà no es nadie. Es un actorcillo que de no ser por TV3 estaría ganándose la vida de manera precaria, con suerte actuaría en alguna comunión. Incluso a pesar de TV3 debe recurrir al enfrentamiento, a la rabia y —sobre todo— a un artista de verdad como Pérez Andújar, para hacerse un poco de promoción, que Polònia [1] no durará toda la vida. Consciente de que no puede competir en talento —¿con quién podría?—, intenta competir en concurrencia, pidiendo a sus legionarios que le vayan a escuchar. Y si son más, habrá ganado, como un niño pequeño. Pobre diablo. Como si a alguien le importara a cuánta gente reúne. Como si a la Filarmónica de Berlín le importase cuántos discos vende Paquirrín».
Por otra parte, en El Periódico de Catalunya del 21 de septiembre, Luis Mauri ha titulado «Sonrisas y colmillos» el análisis donde clasifica este asunto como «cacería de brujas» y advierte contra «la seria amenaza que el fundamentalismo rampante proyecta»:
«¡Nunca más!, clamó Europa tras el horror del nazismo. ¿Nunca más? No habían pasado 50 años y la sangre de un nuevo genocidio anegaba los Balcanes. […] Aquí también tenemos lo nuestro. […] El acoso al que están sometidos el pregonero, el ayuntamiento que lo ha designado y aquellos que han plantado cara al hostigamiento sectario que sufre el escritor resulta inquietante. […] Ya se sabe cómo funciona este negociado. Primero se boicotea a quien no comulga con la Religión Única y Verdadera, a continuación se niega su calidad humana y después... ¿qué viene después? ¿La negación de la condición humana misma? El siglo XX está lleno de escalofriantes recordatorios de lo que viene después».

Toni Albà, caracterizado como Felipe V, dando
un pregón con tergiversaciones, victimismo,
desprecio y ¡cómo no!, mención de Franco,
sin cuyo permanente recuerdo parece que
los de la ‘estelada’ no saben vivir
Una peligrosa actitud que trasciende la mera y natural divergencia de opiniones políticas, como la existente en cualquier otra sociedad:
«La cuestión de fondo, pues, no es esa, sino el perturbador auge de las manifestaciones totalitarias y de la tendencia a señalar y linchar a quienes no comulgan con el dictado del soberanismo. […] ¿Cuánto tiempo llevamos aparentando que no sucede lo que está sucediendo a nuestro alrededor? ¿Cuánto tiempo maquillando con eufemismos condescendientes la violencia verbal y las bravatas cavernarias? […] Aún resuena el eco de la ignominiosa máxima del actor e icono soberanista Joel Joan: “Cuando la tortilla dé la vuelta, quien no sea independentista será un traidor” (2010). O el llamamiento del cómico cortesano Toni Albà —‘alma mater’ del oprobio a Pérez Andújar— a boicotear una obra de la actriz Carmen Machi por haberse declarado federalista (2012). O los abucheos a la escritora gaditana, madrileña y neoyorquina Elvira Lindo por pregonar en castellano la Mercè en el 2006».
Olvida el autor a otra importante víctima: el eminente cardiólogo del Hospital Monte Sinaí, de Nueva York, y Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Tècnica, Valentín Fuster, a quien un sector del nacionalismo encabezado por el entonces concejal de CiU Xavier Trias le recriminó que en la Merced de 2002 leyera un pregón bilingüe.

Tomando en consideración que tanto El Periódico como El Diari de Girona han sido subvencionados por la Generalidad en el segundo semestre de 2015 con 463.987,34 y 146.192,25 euros respectivamente (Resolución PRE/440/2016, de 18 de febrero), que los subsidios a la prensa previstos para este 2016 —bajo el mandato de Carles Puigdemont— prometen ser todavía más suculentos, y que ambos medios participaron en la difusión del bochornosamente conocido como “editorial único” en señal de sometimiento al poder nacionalista («La dignidad de Cataluña», 26 de noviembre de 2009), estas críticas permiten albergar la leve esperanza de que quizás algo está cambiando.

________________________________________________________________
1. Nombre del programa humorístico de la televisión autonómica catalana, presentado por Toni Soler, donde Albà lleva años trabajando.

26 de agosto de 2016

Raza

Anda la secta en vísperas de conmemorar mañana el aniversario del fallecimiento de Heribert Barrera. Habrá lagrimeo, sensiblería y apoteosis del ídolo ausente desde 2011. E incluso algún que otro emotivo artículo recordatorio en la prensa mejor subvencionada.

La despedida a quien fuera líder de ERC durante dos décadas, y presidente del Parlamento autonómico de Cataluña entre 1980 y 1984, arrancó en su momento encendidas alabanzas de los ayatolás tresporcienteros. Para la entonces presidenta de la Cámara regional, Núria de Gispert, su antecesor en el cargo «debía ser un referente para todos». Como «maestro de patriotas», le definió Artur Mas. Y cuando todavía faltaban casi tres años para su inverosímil confesión pública a través de carta y su posterior imputación judicial, el ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol elogió de manera intensa su trayectoria:
«Fue siempre un nacionalista, un patriota. Amó al país con pasión y con generosidad. Y lo defendió con tenacidad y con mucha clarividencia».
Y es que, efectivamente, tan grande y peculiar era el amor de Barrera por su terruño, que en El Periódico del 1 de marzo de 2001 había llegado a afirmar:
«Antes hay que salvar a Cataluña que a la democracia».
La pervivencia de Cataluña, que creía indefectiblemente ligada a la de la lengua. Por lo que combatió la convivencia entre el catalán y el español basándose en las razones que expuso en La Vanguardia del 15 de junio de 1997:
«Cataluña desaparecerá el día que el catalán desaparezca o quedase reducido a lo que son los dialectos occitanos en el Mediodía de Francia. […] Todo lo que sea defender el bilingüismo simétrico significa defender una situación de hecho favorable al castellano. Y el castellano se irá comiendo el catalán».
Y las cuales llevó hasta sus últimas consecuencias negándose a hablar en español en el programa de radio La ventana, de la Cadena SER, y convirtiendo así en necesaria la intervención de un traductor.

Militantes de Identidad Catalana portando una pancarta con el lema ‘¡Heribert Barrera tenía razón!’, en la manifestación de la Diada
del 11 de septiembre de 2011. La web de esa formación recibía al visitante con la siguiente advertencia: ‘No es catalan quien vive
y trabaja en Cataluña. Es catalán quien habla catalán, se siente catalán, sigue las tradiciones del país y lucha por su libertad’

Partidario de la energía nuclear y de «esterilizar a los débiles mentales de origen genético», otras opiniones suyas tampoco permanecieron exentas de polémica:
«No tiene ningún sentido el principio de que para que Cataluña vaya bien España debe ir bien. No. Cataluña ha de ir bien; si España también va bien, mejor, pero si para que Cataluña vaya bien España ha de ir mal, pues que vaya mal». (El 9 de julio de 2011, en el transcurso de una marcha separatista, hizo un llamamiento a «boicotear al Estado español»).
«Cuando un país está dominado por otro, debe considerar que moralmente está en estado de guerra, y, por tanto, nunca ha de darle facilidades».
Pero fueron sin duda las declaraciones consideradas como xenófobas y racistas de este admirador de las tesis del ultraderechista austriaco Jörg Haider sobre extranjería, las que mayor rechazo generaron:
«Si continúan las corrientes inmigratorias actuales, Cataluña desaparecerá».
«Es evidente que cualquier persona que quiera españolizar Cataluña tiene interés en que la inmigración venga aquí».
«Lo que complica bastante las cosas es que es más difícil integrar a un latinoamericano que a un andaluz».
«No pretendo que un país haya de tener una raza pura; esto es una abstracción. Pero hay una distribución genética en la población catalana que estadísticamente es diferente a la de la población subsahariana, por ejemplo. Aunque no sea políticamente correcto decirlo, hay muchas características de la persona que vienen determinadas genéticamente, y probablemente la inteligencia es una de ellas».
«El cociente intelectual de los negros de Estados Unidos es inferior al de los blancos».
Hasta el punto de que Ediciones Proa y Dèria Editors suspendieron el acto de presentación del libro-entrevista de Enric Vila Què pensa Heribert Barrera (‘Qué piensa Heribert Barrera’) programado en el Ateneo Barcelonés para la tarde del 1 de marzo de 2001, por temor a diturbios. Aquel día había amanecido con la publicación de una conversación con el histórico dirigente ya octogenario en la contraportada de La Vanguardia, donde volvía a dar rienda suelta a sus obsesiones recurrentes:
«Si desaparece el catalán, desaparece la identidad catalana: desaparece Cataluña».
«¿Y por qué ha de ser bueno que se bailen sevillanas en Cataluña si con eso se pierde alguna tradición propia? Las sevillanas, en Sevilla».
Aunque es en el tramo final del artículo, a raíz de una pregunta que el periodista Víctor Amela le formula sobre la pena capital, cuando la charla deriva hacia el tema del terrorismo y alcanza su cota más tenebrosa:
«―Llega un momento en que te dices, a ver..., si alguien premeditadamente coge un arma y entra en casa de dos viejecitos para matarlos y robarles... ¡pues puede que merezca la pena de muerte! Hablo de asesinos.
¿Como los asesinos de ETA?
―Me merece más respeto el asesino de ETA que el que ha ido a matar a los viejos. […] Porque, equivocado o no, el de ETA mata por ideales. El otro, sólo por dinero».
Precisamente sobre la barbarie etarra ofreció el político republicano, y eurodiputado en los años 90, un auténtico recital de indecencias en (S)avis (minuto 45:28 del vídeo en adelante), uno de una serie de programas de entrevistas a escogidos personajes de avanzada edad, que fue emitido por TV3 el 28 de septiembre de 2009, y cuyo título jugaba tipográficamente con las palabras avis y savis (traducidas como ‘abuelos’ y ‘sabios’).
«ETA no mata a personas, mata enemigos políticos. […] Yo no puedo, no soy capaz de condenar incondicionalmente a ETA. […] Hacen una guerra con los medios que tienen. No son un Estado; por lo tanto, tienen que hacer la guerra de esta forma. Una guerra repugnante, evidentemente. Horrible. Pero hacen una guerra. […] Creo que muchas víctimas de ETA son víctimas colaterales de la guerra que hacen unos patriotas vascos equivocados contra el Estado español».
En 2012, y con apenas dos meses de diferencia, el Ayuntamiento de Barcelona, regido por Xavier Trias (CiU), y la Generalidad de Cataluña, le concedieron a título póstumo la máxima distinción de sus respectivas instituciones: la Medalla de Oro.

A fin de cuentas, resulta lógico que se galardone y que se añore la figura de Heribert Barrera. Es lo propio de una sociedad enferma que en la Ciudad Condal le tiene dedicada una calle al protonazi y misógino Sabino Arana, que erige monumentos al conspirador y golpista Francesc Macià. Y que la madrugada de cada 15 de octubre, eriza Montjuich de antorchados ascendiendo hasta la cima cual tribu cavernaria para homenajear a Lluís Companys, quien en 1934 provocó un baño de sangre alzándose en armas contra la República.