7 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
Cada vez que alguien le argumente que la democracia «consiste en votar», puede usted ampliar esta imagen pulsando encima y enseñársela para desmontarle el timo. La democracia comienza por el cumplimiento de las leyes y normas votadas en urnas anteriores. Disfrazar de “demócrata” un vulgar golpe de Estado es cinismo.

16 de abril de 2011

En el dolor y en la enfermedad

Anteayer, 14 de abril, Artur Mas padeció su primera gran manifestación como presidente de la taifa. Lo de padecer es un decir, porque quienes padecemos somos los demás desde que ha recortado los gastos en sanidad. Y por ello el jueves protestaron esas diez mil personas ante el Palacio de la Generalidad.

Vivimos una crisis, hay que reducir el bestial déficit heredado del tripartito y las emisiones de bonos para bobos ya no dan más de sí, estamos de acuerdo. Pero don Artur podría haber eliminado dispendios inútiles. Haber cerrado, por ejemplo, cuatro de las cuatro televisiones autonómicas que tiene. Clausurado sus emisoras públicas de radio. Desmantelado sus ridículas pseudoembajadas por el mundo. Cortado el grifo a la miríada de mamandurrieros, voceros, asociaciones nada culturales y alcahuetes varios del Régimen, que vienen abrevando vitaliciamente en el generoso subvencioneo. Podría haber puesto a Joel Joan a trabajar, suspendido las transferencias millonarias a la Comunidad Valenciana para el pancatalanista Eliseu Climent. Artur Mas podría incluso —si nos atrevemos a soñar— haberse bajado el sueldo. Pero, no, él tiene que seguir cobrando el doble que el Presidente del Gobierno de España, que es que eso de Cataluña es mucha nació. Y preferible resulta cerrar quirófanos y plantas enteras en los hospitales.

«Construcción nacional» antes que cirugía de cadera. Embajadores de pacotilla antes que enfermeras. Catalunya Ràdio antes que camas hospitalarias. TV3 antes que vendas, aunque necesitemos las vendas urgentemente para no ver TV3. La “nación” por encima del bienestar y la salud de los ciudadanos. Totalitarismo en vena.

Y mientras, los enfermos en casa, apuntados en kilométricas listas de espera, aguantando como pueden. Y pendientes de no descuidarse cuando por fin les toque operarse, no sea que vayan a dormirles con canciones de Lluís Llach para ahorrar en anestesia.

Y los políticos... los políticos, ahí, debatiendo sobre la secesión en el Parlamento autonómico. Los altavoces del sultán, celebrando como un éxito el mamarrachento referéndum del 10 de abril. Y los niños, sin poder escolarizarse en español todavía, a pesar de las sentencias del Tribunal Constitucional, del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y del Tribunal Supremo. Y Rodríguez Zapatero aplaudiendo el espectáculo. Y Rajoy Brey aplaudiendo también porque sabe que necesitará a CiU para gobernar lo que queda de España.

Después de todo esto, aún hay incautos que creen que con la independencia viviríamos mejor en Cataluña. Son los que están casados con el fanatismo etnicista y le han prometido fidelidad en el dolor y en la enfermedad. Pues bien, la enfermedad y el dolor ya han llegado de la mano de Artur Mas. A esos engañados es fácil reconocerles: acuden a manifestaciones separatistas con una estrella en una bandera, cuando sus caciques prefieren llevarla en el morro de un Mercedes y alojarse en hoteles de cinco estrellas.

Con la independencia quienes vivirían mejor serían los de siempre. Laporta se ducharía con champán francés en las discotecas más a menudo, en los bancos de Liechtenstein habría más dinero y el ático que se ha comprado Carod-Rovira sería todavía mejor. En el mismo sitio, sí, porque ya un barrio más caro no lo hay en Tarragona. Pero hablamos de un piso con más metros cuadrados, con más habitaciones, con más terrazas, con más soláriums. Uno tan amplio que casi llegara hasta Perpiñán y donde, para pactar con Josu Ternera, sólo hubiera que abrir la ventana de la salita de estar.

Es el gran timo del nacionalismo catalán. Un colosal fraude. Más grande que el más grande hospital.

11 comentarios:

  1. Muy bueno, Josep-Lluís! Has descrito a la perfección la situación actual: la gente se manifiesta por los recortes sanitarios, y mientrs el Parlament debate la independencia... La calle y el parlament, como el agua y el aceite. Eso es el nacionalismo catalán que sufrimos. Muy buen artículo. Un saludo!!!

    ResponderEliminar
  2. Chapeau. No podría estar más de acuerdo ;)

    ResponderEliminar
  3. No lo podías dejar más claro. Me voy a reír como venga a comentar algún nacionalista cabreado intentando contradecirte...

    ResponderEliminar
  4. Totalmente de acuerdo.
    pd: un catalán harto de la tomadura de pelo "naZionalista"

    ResponderEliminar
  5. El Presidente Tarradellas, estaba vacunado y curado de nacionalismo, a pesar de proceder de la ERC. Es por eso que ni él ni su Srª tragaban a Pujol, pues como lo conocían, sabían que encarnaba todos los males del nacionalismo, que tantos males y sufrimientos habían traído. El tiempo le ha dado la razón. El nacionalismo es ese potente veneno que tanto daño ha hecho a las gentes que se han dejado envenenar por él, como se ha demostrado históricamente. Es potente, porque apela al sentimiento tribal. Pare ello necesita tres cosas un tótem que focalice y atraiga la atención del ciudadano: La raza en Alemania y en País Vasco, la religión en los talibanes, la lengua en Cataluña, etc. Inventarse una agresión exterior (España nos roba). Creerse perteneciente a una cultura superior. En Alemania hacía que los hijos denunciasen a la Gestapo a sus propios padres, en el País Vasco se mirase para otro lado ante el crimen, y en Cataluña se menosprecie a los propios familiares de otras regiones aunque el 90% de nosotros o hemos nacido o tenemos algún ascendiente de fuera. Estos seres adoctrinados, creen defender unos valores superiores, hasta el punto de que algunos se inmolan por la causa. Los nacionalistas nos prometen una Dinamarca, pero nos están llevando a un Kosovo. Es por eso que no debemos adoptar una actitud pasiva, si no desenmascararlo en cualquier ámbito en que se manifieste

    ResponderEliminar
  6. Pura demagogia desde la primera línea hasta el punto y final. Pero claro, como mi comentario no va en la línea de aplaudir el artículo aún me tendré que oir llamar "nacionalista cabreado"... En fin...

    ResponderEliminar
  7. Muy buenas!

    Yo supongo que soy lo que en algunos círculos podría ser considerado como un nacionalista catalán. Solo decirte que me encanta el blog, la cual cosa no implica que esté de acuerdo en lo que dices en él. La verdad que es no siento reflejados mis principios en ningún político de los actuales, y el hecho que los trates de separatistas es, cuanto menos, hilarante. En realidad, atacar las actuaciones políticas de la generalitat no supone ningún agravio a mi sentimiento nacionalista, porque no considero que (por ejemplo) Jordi Pujol sea nacionalista (realmente es divertidísima la idea). A mi, intrínsecamente, la independencia me la suda de manera considerable. Te lo explico: Ya prescindiendo de hechos históricos (que según tu son una farsa) y solo basándome empíricamente en las experiencias cotidianas que tengo de mi vida en catalunya tengo una justificación para mi nacionalismo. La cultura. Me puedes convencer que toda la historia son patrañas, me puedes convencer que la independencia es económicamente una tontería, pero de lo que no me puedes convencer (porque lo veo cada día) es que en catalunya coexisten (para simplificar) dos culturas muy diferenciadas, la andaluza y la catalana y que esta segunda está en proceso de desaparecer en frente la otra. Puedes negarmelo, claro. En tal caso te estarás engañando a ti mismo y no perderé el tiempo dándote mis razones por pensar lo que pienso. Ya no te hablo de política ni de historia, te hablo de la desaparición de una cultura. Me dirás que esto pasa todos los días. Cierto. Mas esta es la mía, y no me da la gana que desaparezca. Hay los que creen que la solución a esto es la independencia (evidentemente hay los que son independentistas y no saben por qué, pero de borregos hay en todos sitios). Como te he dicho, a mi la independencia me la suda. A mi lo que me importa es que mi cultura no desaparezca y si la independencia es la única vía para conseguirlo, soy independentista. En realidad no creo que sea la única vía, hay muchas más, cada una más inviable que la primera, que es como mínimo utópica.
    Sinceramente, en el mundo globalizado en que vivimos no creo que duremos mucho (ni catalanes ni andaluces ni castellanos ni vascos ni gallegos), pero no por eso dejaré de luchar (uish, que bonito me ha quedado). Espero respuesta, me interesa tu punto de vista ; )

    ResponderEliminar
  8. Me parece bastante acertado este post, que demuestra las prioridades de los gobiernos nacionales. Por otra parte, pese a no estar totalmente de acuerdo, me parece interesante el anterior comentario de "The knight who says ni" que quisiera contestar:

    Dices tú que tienes miedo de que la cultura catalana desaparezca respecto a la andaluza en la propia Cataluña, y por eso ves necesaria la independencia, sin importar las farsas históricas:

    Mira, la sociología e historia han demostrado que hay un método infalible de transmisión que hace que la cultura perviva "eternamente": la demografía y la comunicación padres-hijos. Los catalanes no cumplimos con este método.
    El cristianismo se transmitió así, no necesitó una Generalitat. El judaísmo sobrevivió siglos pese a los genocidios, y no tener un estado propio hasta relativamente hace poco. La verdadera cultura pervive con ese método. A nosotros no nos han genocidado, al revés, con el pactismo con nuestros vecinos siempre hemos sobrevivido.

    El problema es que el carácter catalán, más que amar a su propia cultura transmitiéndola de esa manera, que es más efectiva, busca imponerla a otros que tienen otra cultura, que es la manera menos efectiva, por cobardía, con la excusa de que estamos en Catalunya. Y también por ratería, ya que no queremos tener hijos a los que enseñar a amar y transmitir nuestra cultura, como hacen los que vienen de fuera. En Catalunya históricamente siempre se ha hablado el catalán y el castellano.

    Jordi Pujol, un arribista al que Tarradellas hacía sombra, siempre nos ha menospreciado a todos los catalanes haciéndonos ver que nuestro único nexo debe ser el idioma (nexo light). Claro, así nos fuerza a descolgarnos del resto de España, donde tenemos nexos de valores mucho más fuertes (cultura cristiana por ejemplo).

    Catalunya es mucho más que un idioma, pero muchos nacionalistas no lo saben, y mucho más que el propio Pujol (al que Tarradellas consideraba un mero "cartero" Barcelona-Madrid, en comparación con Cambó, un verdadero ministro en España y presidente en Catalunya).

    La historia y cultura catalanas deben ser transmitidas de padres a hijos, con favorecimiento de las instituciones, pero no debe ser impuesta, ya que hay dos lenguas cooficales desde el principio de los tiempos, puesto que ésta es la manera de destruir una cultura (ver Serbios vs Musulmanes). Mi abuelo y todo su pueblo del Baix Camp hablaban catalán en los años del franquismo (mitad eran rojos y mitad católicos) pese a que no lo escribían correctamente. Y nadie se planteaba independencias, sino lucha de ideologías y valores, que no nacionalismos, que eran una fuerza de tercer orden.

    No hay fuerza de ninguna dictadura que pueda llegar a controlar en qué idioma hablas y qué piensas en cada momento (ni el comunismo lo consiguió en la RDA), por eso, mientras tú ames el catalán, este pervivirá. Otra cosa es que te tuvieras que dirigir a un Guardia Civil en castellano, pero a los de esa época creedme que ése era el menor de los problemas, aunque ahora la Generalitat nos trate de hacer ver que ése era el principal.

    Así pues "The thing..." tranquilízate, déjate de victimismos. La cultura andaluza es mucho más comercial que la catalana, es cierto. A los giris les gusta más la energía del flamenco que la aburrida sardana. Pero eso no implica que la catalana vaya a desaparecer. Mientras tú ames tu cultura, y la transmitas a tus hijos, seguro que perdurará eternamente. Tu propia acción será la mejor manera de predicar para que otros sigan tu camino. En el momento en que quieras prohibir las manifestaciones culturales de otras regiones en Catalunya, ése será el principio del fin de Catalunya.

    ResponderEliminar
  9. Pere, has escrito uno de los mejores post que he leído en muchísimo tiempo. No podría estar más de acuerdo. Hace falta más gente que tenga las ideas tan claras como tú. ¡Enhorabuena!

    ResponderEliminar
  10. Si catalunya fuera independiente no tendria que recortar ni en sanidad ni en educación, lo que pasa esque tiene la mala suerte de estar dentro de un pais de risa i de jauja, que es el partidon del resto de europa.
    Ademas, el mayor deficit lo tiene el govierno central con infraestructuras i defensa,que este deficit es a base de AVE, aeropuertos i autopistas fantasmas, i en vez de recortar alli, ahogan a las autonomias quienes llevan la educación i sanidad.España es el segundo pais con mas km de trenes de alta velocidad solo superado por china. ESPAÑA es un pais de broma, es una santa broma, es la verguenza europea.
    Una sola embajada española cuesta mas de 5 veces lo que cuestan todas la embajadas catalanas, no por vivir por obligacion en un pais vergonzoso vamos a dejar de invertir en nuestra cultura, que es nuestro tesoro, por estas cosas i muchas muchas muchas mas cosas, cada vez hay mas independentismo en catalunya.

    ResponderEliminar

Los separatistas son esos señores tan democráticos que como cabeza de lista electoral presentaron a un candidato, Raül Romeva, aunque a quien en realidad tenían intención de investir presidente de la Generalidad era a Artur Mas, el cual iba agazapado en la lista como número 4; y que finalmente han colocado al frente del Gobierno autonómico a alguien que el pueblo no eligió: Carles Puigdemont.

Amén de haber estado años haciéndose pasar por filólogo sin tener la correspondiente licenciatura y de alguna otra “hazaña” más, en 1999 Puigdemont cofundó la Agencia Catalana de Noticias (ACN), una empresa financiada con fondos públicos y que ha llegado a tomarnos el pelo hasta el punto que puede comprobarse en este vídeo:
Vamos a ver: parece mentira que después de tantos años elaborándolo, me sienta obligado a realizar esta aclaración. Pero diría que resulta necesaria, según deduzco del comentario de un gentil aunque confundido lector:
    ◦ Este blog no va contra los catalanes ni contra Cataluña.
    ◦ ‘Catalibán’ es una contracción de los términos ‘talibán’ y ‘catalanista’ (¡catalanista!, que no ‘catalán’).
    ◦ Por si quedase alguna duda, el blog lleva por subtítulo: “Crónicas de la yihad separatista”.
    ◦ Pero es que además dedico una sección entera, titulada ¿Qué es un catalibán?, a describirles detalladamente
      (siempre con animus iocandi, claro está). Y donde, entre otras cosas, puede leerse lo siguiente:
«Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por
no haber nacido allí».
A estas alturas, el nacionalismo se nutre de casi tantas personas de fuera como de dentro de Cataluña. De hecho, muy destacadas figuras públicas de dicho movimiento político ni siquiera proceden de esta región. Tal es el caso de, por ejemplo: Eduardo Reyes, presidente de Súmate (cordobés); Patrícia Gabancho, escritora y articulista (argentina); Justo Molinero, magnate de los medios de comunicación (cordobés); Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural (francesa); Josep Antoni Duran i Lleida, líder de UDC (oscense); Sor Lucía Caram, religiosa y activista pro secesionista (argentina); Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista (madrileño); Alfons López Tena, líder de Solidaritat Catalana per la Independència (saguntino); Raül Romeva, Consejero de Asuntos Exteriores de la Generalidad y cabeza de lista de Junts pel Sí en las autonómicas del 27-S (madrileño); Marcela Topor, mujer del presidente de la Generalidad Carles Puigdemont y redactora del portal separatista en Internet Catalonia Today (rumana); Ana Surra, diputada en el Congreso por ERC (uruguaya); Matthew Tree, articulista y escritor —«Em defineixo com un independentista». Directe!cat, 28-05-2007— (londinense); Diego Arcos, secretario de la Casa de Argentina en Barcelona (argentino); Belén Murillo, representante de la ANC en Madrid (madrileña); Vicent Partal, director del panfleto Vilaweb (valenciano); Isabel-Clara Simó, escritora y ex candidata del partido separatista SI (alcoyana)... Y así podríamos seguir.