13 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
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16 de abril de 2019

Los hijos del odio

11 de abril de 2019: la asociación de estudiantes constitucionalistas S'ha Acabat (‘Se ha acabado’) tiene programada una conferencia sobre nacionalismo y populismo en la Universidad Autónoma de Barcelona. Contará con la participación de Cayetana Álvarez de Toledo, junto a los dirigentes del Partido Popular Alejandro Fernández y Josep Bou; de la eurodiputada de UPyD Maite Pagazaurtundúa y del candidato por Ciudadanos Manuel Valls, así como de miembros de Sociedad Civil Catalana.

Dos centenares de separatistas que aguardaban a las puertas del auditorio, forcejean violentamente para impedirles el acceso. Les chillan, les insultan, les acometen, les empujan, les zarandean. Luchan por aproximarse lo bastante para propinarle a alguno una ración de democracia. Incluso hay tirones de cabello a la susodicha Cayetana. Y escupitajos. Escupir como las llamas es una forma de vejación que se ha popularizado entre estas turbas. Y que descarna el meollo de toda su impostura, porque lo que les brota de los labios no es la tan publicitada revolución de las sonrisas, sino un inmenso gargajo.

Mientras atacan, corean: «Fora feixistes de la universitat!» (‘¡Fuera fascistas de la universidad!’). A modo de consigna, con tintes de excusa. Enarbolando ese grito como una especie de justificante o de salvoconducto hacia la ferocidad. Tachar de fascista al otro es el pretexto que los fascistas se han buscado para partir cabezas.

Son los hijos del Espanya nos roba y del vivimos esclavizados; del somos una nación oprimida bajo un Estado colonizador. Crepitando en un incendio prendido hace décadas por una familia de ladrones, que incesantemente atiza un racista deforme puesto al frente de la Generalidad por otro, que es golpista y está fugado en Waterloo («Llevamos dos generaciones educadas en el odio a lo español y eso es irrecuperable». Albert Boadella. Agencia EFE, 22-05-2018).

Lejos de condenar la agresión, la Consejera del Gobierno autonómico Laura Borràs se jacta públicamente y advierte:
«Hay gente que busca problemas, y cuando buscas problemas, los encuentras».
No cabe más cinismo, resulta imposible exhibir mayor maldad. Según ella, expresarse, opinar, es provocar. Los nacionalismos no tienen disidentes; sólo enemigos, a los que cosifican y para quienes se decreta la eliminación física o la muerte social. Y aquí y en Europa sigue habiendo gente que no se quiere enterar.

Ángel Salazar sangra en el suelo tras sufrir el impacto de una piedra lanzada por terroristas urbanos organizados bajo las siglas CDR,
el pasado 30 de marzo, en Barcelona, cuando se dirigía a un mitin de Vox acompañado de otro miembro de una plataforma
que propone la custodia compartida de los hijos tras la separación conyugal

Al anochecer, la usuaria de redes sociales Vera Plath comparte en su muro su pesar:
«Hoy es un día triste. Pero, a lo mejor, ahora se entiende por qué mucha gente tiene miedo; por qué muchos no protestan; por qué tantos dicen que aquí no pasa nada...
»Vivimos en una dictadura cada vez menos camuflada, con una kale borroka alentada desde el gobierno catalán. Donde se nos castiga por pensar y hablar en nuestro idioma; donde se lava el cerebro a los críos desde su más tierna infancia; donde todos los medios de comunicación están manipulados para enfrentarnos... ya no con el resto de España sino entre los propios catalanes. Te odian por no adorar una bandera ideológica, pura insignia del odio. Te miran mal por comprar el periódico que te apetece. Te rayan el coche por no comulgar con su credo separatista. Desinfectan las calles que pisas. Te amenazan de muerte con una foto tuya acompañada de una bala en tu frente... Estamos envueltos en odio. De mucho odio. Así malvivimos.
»Y luego, desde fuera, nos preguntáis que por qué no nos quejamos.... ¿En serio? ¿EN SERIO?».
Sirve como epílogo de lo que ha pasado. Sirve como prólogo de lo que terminará por pasar.

31 de diciembre de 2018

Navidad kitsch

Alentadas las masas desde la Generalidad para generar en las calles un conflicto tal que doblegue al Estado (recordemos a Quim Torra y su: «A vosotros, amigos de los CDR, que apretáis y hacéis bien en apretar»), el proceso separatista ha terminado derivando, hacia la guerrilla urbana o carrer borroka por un lado (del catalán, carrer, ‘calle’), con violencia organizada como la vista recientemente el 21-D (el canal en YouTube asociado al blog recoge vídeos de aquellos y otros disturbios: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23); y hacia el frikismo delirante por el otro, del cual estas festividades están dejando muestras sorprendentes.

Paranoia, religión, fanatismo, política, tradiciones. En grotesca amalgama. Las siguientes imágenes pueden ampliarse entre 1'5 y 3 veces pulsando encima, para una óptima visualización de cada detalle. Arrancamos:


Este es el aspecto que presentaba la plaza Fra Bernardí de Manlleu la noche del 24 de diciembre. Mientras, en el Ayuntamiento de Calella —foto de la derecha— han decidido tirar la casa por la ventana con tan espectacular decoración de su fachada. Ambos municipios pertenecen a la provincia de Barcelona.


En Folgarolas (Barcelona), imponiendo la ideología a toda la población con cargo al contribuyente. Como ya todos saben, el amarillo, y más concretamente el lazo de ese color, han sido escogidos para simbolizar el apoyo a los imputados por el golpe de Estado del 1 de octubre de 2017.

La historia de Tárrega (Lérida) es una de las muchas que desmienten que Cataluña fuese invadida y colonizada en 1714, bulo fundacional del nacionalismo. Porque al igual que sucedió con otras muchas localidades catalanas, sus pobladores combatieron a favor del aspirante Borbón, Felipe V, en la Guerra de Sucesión por el trono de España. Hoy sin embargo han montado allí este singular abeto, de donde, a falta de bolas, penden los retratos de los prófugos y los procesados a la espera de juicio en prisión preventiva.


Inquietante. No se sabe si es un homenaje a Pizza Hut... O a Ed Gein, célebre asesino en serie americano aficionado a ensamblar porciones de sus víctimas, que inspiró a los guionistas de El silencio de los corderos y La matanza de Texas. Y lo del lazo en la nariz resulta insuperable. Sigue circulando durante estas fechas aunque su diseñador, llamado Oriol Bargalló, lo subió hace ya algunos meses a Twitter y a su blog personal, donde más fotomontajes suyos de idéntico gusto aguardan a quien ose entrar. Lo de al lado es un christma sin autoría conocida para felicitar las fiestas por Internet.


Acudir a una farmacia buscando remedio para la jaqueca provocada por la tabarra de los de la esvastelada, y encontrarse con esto.


Entrada de la sede del Departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda de la Generalidad, con una especie de altar erigido a Oriol Junqueras y donde no falta una estrella por supuesto amarilla coronando esa especie de árbol. El edificio está situado en la Rambla de Cataluña, 19-21, de la ciudad Condal; y fue en su interior donde las multitudes convocadas por Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, presidentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y de Òmnium Cultural respectivamente, retuvieron durante casi 24 horas entre el 20 y el 21 de septiembre de 2017, a los guardias civiles que estaban efectuando un registro ordenado por el Juzgado de Instrucción número 13 de Barcelona en el marco de la Operación Anubis. La otra instantánea ha sido tomada también en unas dependencias del Gobierno autonómico.


Cada uno de los lazos de esta decoración navideña lleva escrito el nombre y el apellido de un cabecilla del 1-O.


Aquí, algo que podríamos denominar secesionismo gastronómico, con esa impactante presentación de la mesa (de las que quitan el apetito) y la forma dada al mazapán.


Desde que Pedro Sánchez trasladara a la cárcel catalana de Lledoners los imputados por el golpe de Estado, como parte del pago al nacionalismo por investirle presidente del Gobierno, el área circundante se ha convertido en escenario cotidiano de los más diversos numeritos y lugar de concentración donde se permite (y se promueve) cultivar el victimismo. Ambos momentos son del pasado 23 de diciembre.


El anochecer de ese mismo día 23, los organizadores elevaron consignas a bordo de dos globos aerostáticos también allí, en el exterior de la prisión.


A los retratos que lúgubremente adornan este árbol les han superpuesto unos barrotes. El otro está en el vestíbulo de un bloque de viviendas.


El Tió de Nadal es una antigua tradición catalana consistente en rellenar con dulces y golosinas un leño hueco antropomorfizado que, el día de Navidad y al grito de caga Tió!, la chiquillería vacía de su anhelado contenido arreándole unos bastonazos de mucho cuidado. Pues bien, a este de lo han puesto a ingerir líquidos únicamente para solidarizarse con los políticos que por aquel entonces mantenían una huelga de hambre en prisión. Mas no han corrido mejor suerte los de la imagen contigua, que entre rejas están experimentando en su corteza los rigores asociados a la privación de libertad. Quien ha colgado ambas imágenes identifica el lugar como Mura, un pueblecito de Barcelona, con 227 habitantes.


Otro tronco concienciado políticamente, luciendo gorro y lacito amarillos. Y los perpetradores de lo de al lado ya lo han mezclado todo: el peseeebre, la Virgen María, los pastorcillos, el buey, una chapita con un eslogan... El ángel anunciando la Buena Nueva, un churro arriba sustituyendo a la acostumbrada Estrella de Belén... La verdad es que se termina cogiéndoles cariño por estos buenos ratos que nos dan.


Este otro Nacimiento va un paso más allá, con el Niño Jesús acostado sobre la reproducción de una urna como las utilizadas en el referéndum ilegal. A mí me parece ya hasta blasfemo. Y para finalizar este acuario instalado en un restaurante de la comarca de Osona, con un lazo amarillo enjaulado recibiendo la visita de los Reyes Magos de Oriente.

(Todas las fotografías proceden de las redes sociales, donde siguen publicadas).

31 de julio de 2018

Los miserables

28 de julio de 2018: la Asamblea Nacional Catalana organiza en Palafrugell un homenaje a Jordi Sànchez y a quienes la neolengua acuñada por el nacionalismo califica de «presos políticos», «encarcelados por sus ideas» y «represaliados». El que fuera presidente de esa asociación secesionista permanece en prisión preventiva acusado de un presunto delito de sedición por su actuación en las fechas del golpe de Estado. Su antecesora en el cargo, Carme Forcadell, también está en prisión, imputada por delitos de prevaricación y desobediencia a una sentencia del Tribunal Constitucional. El «concierto cena amarillo», así lo anuncian los carteles, dará comienzo a las seis de la tarde y se prolongará hasta la madrugada. Viendo cómo están algunas cabezas, resulta irónico que el lugar escogido sea precisamente delante del Museo del Corcho, en la Plaza Can Mario de esa turísitica localidad gerundense.

Una veintena de artistas comprometidos con la causa evolucionan sobre el amplio escenario instalado para la ocasión. Algunos, como Marina Rossell, Lluís Llach, La Companyía Elèctrica Dharma o la mallorquina Maria del Mar Bonet, llevan lustros semiolvidados y en declive. Otros son músicos locales o apenas conocidos por su portera, a quienes no vendrá nada mal este espaldarazo mediático. El público saborea cada acorde mientras deglute el menú que “con fines solidarios” les han endilgado por el módico precio de 10 eurazos, y consistente en: bocadillo de butifarra, una bebida y un helado que ¡cómo no!, es de color amarillo.

Consignas y eslóganes entre canciones. Grititos pidiendo libertad. Sensiblería junto con encendidas arengas de activistas y políticos para mantener alta la moral. Y constantes apelaciones al terruño.

Pero el plato fuerte llega cuando un Carles Puigedmont exultante por lo que él considera una «victoria judicial» tras la decisión del tribunal de Schleswig-Holstein de extraditarle a España sólo por malversación, se aparece a todos los presentes a través de una pantalla gigante. Y comienza a despotricar:
«Y esta vergüenza, amigas y amigos, no hay ministro de Exteriores ni embajador español que la pueda tapar. […] Cuando Jordi [Sànchez] salga de la prisión, sus ilusos encarceladores se darán cuenta de su inmenso error. […] Hemos continuado la lucha».
O sea, que soltó lo mismo de siempre, pero a tan altas horas y desde su hogar en Bélgica. Y ahí es donde los ya de por sí siempre predispuestos asistentes, más sensibilizados si cabe tras una velada entera de maceración ideológica y victimismo ambiental, meciéndose entre un oleaje de luces provocado por ellos mismos con las pantallas de sus teléfonos móviles, se funden en una sola voz para entonarle al jefe de Quim Torra:


«Tot el poble cantarà
La melodia dels indignats,
És Catalunya que es rebel·la
I lluita per la llibertat.
Que els batecs dels nostres cors
Ressonin forts com mil tambors
I que un nou dia comenci ara
Quan surti el sol.
Lluitaràs al meu costat,
Serem més forts si estem units;
Més enllà de la mentida
I la violència hi ha la pau;
Somriu, aixeca’t
I lluita per la llibertat!
Tot el poble cantarà...
Si unim les nostres forces
L’enemic no passarà;
El joc brut i els seus abusos
No ens podran mai fer callar;
Colze a colze trenquem
Les cadenes de la repressió!
Tot el poble cantarà...».

«Todo el pueblo cantará
La melodía de los indignados,
Es Cataluña que se rebela
Y lucha por la libertad.
Que los latidos de nuestros corazones
Resuenen fuertes como mil tambores,
Y que un nuevo día comience ahora
Cuando salga el sol.
Lucharás a mi lado
Seremos más fuertes si estamos unidos;
Más allá de la mentira
Y la violencia está la paz;
¡Sonríe, levántate
Y lucha por la libertad!
Todo el pueblo cantará...
Si unimos nuestras fuerzas
El enemigo no pasará;
El juego sucio y sus abusos
No nos podrán nunca acallar;
¡Codo con codo rompemos
Las cadenas de la represión!
Todo el pueblo cantará...».
Puchi que se emociona. Que parece a punto de desmoronarse e incluso de romper a llorar pese a su feroz aspecto de guerrero ario: la tecnología de Skype le está permitiendo contemplar la escena en riguroso directo.

Profusión de lazos amarillos en el decorado del recital, que duró más de ocho horas

El tema se titula Tot el poble cantarà (‘Todo el pueblo cantará’) y circula desde el pasado noviembre. Es una variación del À la volonté du people, del musical Los miserables, adaptada a la épica separatista por unos militantes de la ANC de Tarrasa y que un sector del movimiento pretende implantar como himno (compárese con la versión original en francés, compuesta por Claude-Michel Schönberg y Alain Boublil, sobre la novela homónima de Victor Hugo).

En resumen: reunión de incautos con comportamiento de secta, venerando al tío que les dejó tirados para fugarse al extranjero. Bienvenidos a la Cataluña surrealista.

14 de mayo de 2018

Quim Jong-un

Anda la secta satisfecha porque tras muchos meses vuelve a tener caudillo. Y encima en la persona de un supremacista psicótico y radical que hubiera hecho las delicias de Adolf Hitler.

A Quim Torra lo ha designado desde Alemania Carles Puigdemont mediante procedimiento digital: ¡con el dedazo! Que es como también le eligió a él Artur Mas y por lo mismo, como presidente provisional hasta su regreso. Y quien a su vez estaba puesto ahí por Jordi Pujol sin elecciones primarias de ningún tipo en CiU (dicen las malas lenguas que para que le calentara el sillón a su hijo Oriol mientras se hacía mayor y aprendía a robar bien). Todo muy democrático, muy de baix a dalt (‘de abajo arriba’), que es como cuentan ellos el proceso separatista: una ficción de políticos diligentes empujados a materializar una clamorosa demanda del pueblo catalán.

Tanto Mas como Puigdemont compartían la particularidad de parecer al principio personajes anodinos y carentes de ambición, sin capacidad de hacer sombra a quien les colocó. El problema es que cuando paladearon el poder y pasaron de llamarse Don Nadie a Molt Honorable president, se crecieron hasta cobrar vida como Pinocho. Veremos si la historia se repite con este.

No ha habido en el discurso de investidura de Torra ni una palabra «de políticas sociales, ni de educación, ni de inversiones, ni de infraestructuras, ni de sanidad» —como bien señalaba Inés Arrimadas en su intervención posterior—. Sólo recriminaciones al Estado español y vehementes declaraciones de fidelidad al ex mandatario prófugo («Quiero dejar bien claro que nuestro presidente es Carles Puigdemont»), junto con el firme compromiso de avanzar en la senda golpista:
«Seremos leales al mandato del primero de octubre: construir un Estado independiente en forma de república. […] Impulsaremos un proceso constituyente».
Es sin duda su nombramiento otra nueva afrenta a la democracia.

Un activista enjaulado asciende hasta la cima de Montserrat en la cadena humana por los mal llamados “presos y exiliados políticos”,
el pasado 28 de abril. La imagen muy bien podría resumir el grado de absurdez y de delirio en que una miríada de propagandistas
del odio mantenidos con fondos públicos como Quim Torra han terminado por sumir a la región catalana

Abogado y escritor (Ganivetades suisses, El Bibliobús de la Llibertat y Viatge involuntari a la Catalunya impossible son algunos de sus libros), con 55 años de edad Joaquim Torra Pla tiene una finca rústica y cinco pisos —dos de ellos en régimen de copropiedad al 50%—, cuyo valor catastral suma unos 450.000 euros. Además de 250.000 euros en saldos bancarios y un plan de pensiones, según la Declaración de bienes que el 11 de enero efectuó al Parlamento autonómico. Asimismo ostenta el 99% de Acontravent, la editorial que fundó y con la cual ha publicado buena parte de su obra. Pero no es precisamente su calidad literaria lo que ha atraído la atención de la oposición y los medios de comunicación estos días, sino una bochornosa sarta de tuits racistas, que aunque borró en 2015 debido a las críticas recibidas cuando sustituyó a Muriel Casals al frente de Òmnium Cultural, han sido afortunadamente recuperados:
«Vamos en coches particulares y nos lo pagamos todo, nosotros no hacemos como los españoles». (04-04-2013).
«Vivimos ocupados por los españoles desde 1714». (24-03-2013).
«El fascismo de los españoles que viven en Cataluña es infinitamente patético, repulsivo y borde». (31-12-2012).
«Si seguimos aquí algunos años más corremos el riesgo de acabar tan locos como los mismos españoles». (04-12-2012).
«Los catalanes votamos y los españoles vienen a vigilarnos. ¡Fuera de aquí de una vez! Idos, dejadnos vivir en paz». (25-11-2012).
«Vergüenza es una palabra que los españoles hace siglos que han eliminado de su diccionario». (06-06-2012).
«Los españoles sólo saben expoliar». (06-06-2012).
Mas su actividad en prensa es incluso peor. En su artículo «Espanya necessita un psiquiatre» (‘España necesita un psiquiatra’), publicado el 8 de septiembre de 2015 en la edición para el Bajo Penedés de delCamp.cat, calificaba de «psicópatas» a Quevedo, el Conde-duque de Olivares, Felipe V y Alejandro Lerroux:
«España necesita un psiquiatra. Es obvio y es urgente, porque uno se espeluzna del nivel al cual ha llegado el atormentado cerebro español».
Diario El Món, 19 de diciembre de 2012: en «La llengua i les bèsties» (‘La lengua y las bestias’), escribe:
«Ahora miras a tu país y vuelves a ver hablar a las bestias. Pero son de otro tipo. Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que mascan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con verdín, contra todo lo que representa la lengua. […] Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. ¡Pobres individuos! Viven en un país del que lo desconocen todo: su cultura, sus tradiciones, su historia. Se pasean impermeables a cualquier evento que represente el hecho catalán. Les crea urticaria. Les rebota todo lo que no sea español y en castellano».
La Fiesta Nacional de España del año 2010 le ocasionó en la víspera esta regurgitación de odio que bajo el título «“Día de la raza”, però quina raça?» (“‘Día de la raza’, ¿pero qué raza?”), ha quedado plasmada en El Matí Digital:
«España, esencialmente, ha sido un país exportador de miseria, material y espiritualmente hablando. Todo lo que han tocado los españoles se ha convertido en fuente de discriminaciones raciales, diferencias sociales y subdesarrollo. La “Madre Patria” ha acabado devorando siempre a sus hijos y les ha dejado la peor de las herencias: una identidad contrahecha, una memoria extirpada, la suburbialización mental».
Por entonces ya se había despachado a gusto desde ese mismo diario contra la Delegada del Gobierno, en «Llanos de Luna o la “normalitat” de parlar en espanyol a Catalunya» (“Llanos de Luna o la ‘normalidad’ de hablar en español en Cataluña”. El Matí Digital. 02-01-2012), un texto trufado de referencias victimistas a 1714 y el franquismo:
«No, no es en absoluto natural hablar en español en Cataluña. No querer hablar la lengua propia del país es el desarraigo, la provincialización, la voluntad persistente de no querer asumir las señas de identidad de donde se vive. La lengua, cualquier lengua de cualquier país del mundo, es el alma de la patria. Sin lengua no hay país. Y cuando se decide no hablar en catalán se está decidiendo volver la espalda a Cataluña».
Esa obsesión contra la libertad lingüística es recurrente en su producción periodística. Y vuelve a aflorar en la forma de lamento en «Quin deteriorament!» (‘¡Qué deterioro!’. El Matí Digital. 23-11-2009):
«En Barcelona siempre acaba pasándote por delante un grupo de chicos y chicas que hablan en castellano, […] He regresado al pesimismo. ¡Qué deterioro! Sales a la calle y nada indica que aquello sea la calle de de tus padres y de tus abuelos; el castellano avanza, implacable, voraz, rapidísimamente».
Y de ahí a su vertiente más violenta: «Per un nou Prats de Molló» (‘Por un nuevo Prats de Molló’. El Matí Digital. 03-11-2010) es una vibrante apología del fallido plan de invasión de Cataluña desde los Pirineos tramado por Francesc Macià, que para Torra «resucitó el interés por ser catalán» y que le lleva a pedir un alzamiento armado en nuestros días:
«Hace falta un nuevo Prats de Molló».
2 de noviembre de 2011: en una desaparecida entrevista al diario nacionalista El Singular Digital, pero que podemos consultar gracias a la copia conservada por nuestros amigos de Archive.org, el hoy investido presidente de la Generalidad deseaba la intervención del Ejército en Cataluña:
«Necesitamos la complicidad de una serie de Estados clave en el mundo, […] Si España se equivoca y nos envía los tanques ganaremos mucho. Ojalá nos los envíen porque nos permitirá ganar alguna simpatía».
Si bien es cierto que hace pocos días el autor ha pedido disculpas, estas no parecen sinceras, a juzgar por cómo bromeó sobre el asunto desde la tribuna de la Cámara autonómica entre las risas de los suyos:
«Señora Arrimadas, estoy muy contento con su discurso. La verdad es que yo creía que los artículos que iba escribiendo por estos mundos de Dios no los leía nadie y resulta que tengo una legión de insospechados seguidores».
El ascenso al poder de Quim Torra representa un insulto a los españoles, un ataque a la convivencia y una amenaza para la legalidad. Y obedece a la consigna del cuanto peor, mejor, con que los golpistas intentarán desencallar la situación provocando que reviente por algún lado.

8 de abril de 2018

El amigo americano

Anda la secta eufórica perdida porque un triunfante Carles Puigdemont se chulea ya en libertad. «El tiempo del diálogo ha llegado», declaró anteayer a los periodistas a su salida de la prisión alemana de Neumünster tras doce días de reclusión. Recordemos que en la terminología de los separatistas, dialogar es siempre sinónimo de doblegar al otro sin que ellos hayan rebajado jamás sus pretensiones ni ofrecido contraprestación alguna por las incontables cesiones extraídas del Estado desde los primeros tiempos de la Transición.

La Audiencia territorial de Schleswig-Holstein, que seguirá estudiando la solicitud de extradición del ex presidente por un presunto delito de malversación de fondos públicos, ha desestimado tramitarla por rebelión. Pues aunque considera que «como iniciador del referéndum» al ex presidente «se le puede imputar la violencia que tuvo lugar el día de la consulta», argumenta en un comunicado, «estos actos violentos no tuvieron la forma, la envergadura y el efecto suficiente como para ejercer tanta presión en el Gobierno y que éste tuviera que capitular». No encuentra por tanto correspondencia con el delito de alta traición, severamente castigado en su legislación. Pero ¿es esto así?

Dejando de lado la obviedad de que la violencia ejercida con una fuerza capaz de derrocar una democracia a menudo conlleva la imposibilidad de enjuiciar a los traidores porque estos consiguieron subvertir la legalidad, lo que el Código Penal alemán, en su artículo 81, contempla como «alta traición» es lo siguiente (compárese con el delito de rebelión en nuestro ordenamiento:
«Alta traición contra la Federación
(1) Quien intente con violencia o por medio de amenaza con violencia,
1. perjudicar la existencia de la República Federal de Alemania.
2. cambiar el orden constitucional que se basa en la Constitución de la República Federal de Alemania, será castigado con pena privativa de la libertad de por vida o con pena privativa de la libertad no inferior a 10 años.
(2) En casos menos graves la pena privativa de la libertad es de un año hasta 10 años».
Y bajo el título «Alta traición contra un Estado federal», establece el artículo 82:
(1) Quien intente, con violencia o por medio de amenaza con violencia,
1. incorporar el territorio de un Estado total o parcialmente a otro Estado de la República Federal de Alemania o separar una parte de un Estado o,
2. cambiar el orden constitucional que se basa en la Constitución de un Estado, será castigado con pena privativa de la libertad de uno hasta 10 años.
(2) En casos menos graves la pena privativa de la libertad es de seis meses hasta cinco años».
No se menciona nada acerca del grado o intensidad de fuerza necesaria. Pero el tribunal, que dice basar su decisión en la jurisprudencia, remite a la sentencia del Tribunal Federal que revocó la condena de Alexander Schubart por coerción al Gobierno, un líder ecologista que en 1981 había promovido el bloqueo del aeropuerto de Fráncfort con miles de manifestantes para impedir la ampliación de sus pistas. «Perseguían el objetivo de ejercer una presión política tan masiva sobre el Gobierno del Estado federado de Hesse que debería sentirse obligado a cancelar el proyecto», sostiene el comunicado, pero «los disturbios en el aeropuerto no fueron adecuados para obligar al Gobierno de Hesse a cumplir con las demandas de los acusados». Y fingen los magistrados teutones que es análogo al caso de Puigdemont y sus secuaces, quienes han dado un golpe de libro, meticulosamente planeado y ejecutado por fases en lo que fue el alzamiento de una parte del Estado, la Generalidad con los numerosos recursos bajo su control y el cuerpo armado de los Mozos de Escuadra, contra el Estado, desobedeciendo todas las advertencias y sentencias previas del Tribunal Constitucional, y culminándolo el pasado 27 de octubre con una declaración de secesión que muy bien podría haber provocado una guerra civil.

Profesora del Instituto Santa Eugenia, de Gerona, este
verano, en lo que es ya una imagen habitual
Y hace apenas 48 horas a los golpistas les ha brotado otro amigo en la persona de David Kaye, relator especial de la ONU sobre los derechos a la libertad de opinión y expresión desde 2014, quien ha pedido públicamente a las autoridades españolas que no se les acuse de rebelión.

Los relatores especiales son expertos independientes designados por el Consejo de Derechos Humanos para examinar e informar sobre la situación de un país o un tema específico que ejercen su labor voluntariamente, sin retribución económica alguna. Profesor de Derecho en la Universidad de California y ensayista, Kaye ha querido encuadrar la actuación de los procesados dentro de «los derechos a las protestas públicas y la disidencia», así como de «la libertad de expresión», que según nos recuerda, «es la piedra angular de toda sociedad democrática y libre y así lo seguirá siendo después de que las actuales controversias políticas desaparezcan». Se ha mostrado «preocupado» por el asunto e insta a nuestras altas instituciones a dialogar. No insta a los totalitarios a cumplir las leyes, no; sino a los demás a que les premiemos con nuevas concesiones el que hayan roto la convivencia, pues al parecer cargamos con el inexcusable deber de tener que acomodarnos a las imposiciones dictadas por una minoría levantisca que no se quiere adaptar:
«Tengo la esperanza de que España desplegará sus instituciones democráticas para fomentar un espacio de debate y que encontrará herramientas creativas para abordar el diálogo y la reconciliación en la actual situación política».
En definitiva, que nos dejemos extorsionar. No preocupa al señor Kaye sin embargo el adoctrinamiento infantil en Cataluña, que conculca el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como el artículo 14.1 de la Convención sobre los Derechos del Niño:
«Los Estados Partes respetarán el derecho del niño a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión».
Un adoctrinamiento denunciado incluso ante la Agencia Europea de Derechos Fundamentales (por UPyD) con un nutrido informe. Ni se ha pronunciado tampoco sobre la imposibilidad para los alumnos castellanohablantes de escolarizarse en español en esta región, a pesar de que los informes de la UNESCO, el organismo para la Educación, la Ciencia y la Cultura de Naciones Unidas, concluye que los niños escolarizados en su lengua materna tienen más probabilidades de desarrollar habilidades de alfabetización y sufren menos fracaso escolar.

Diríase que las multimillonarias cifras del dinero de nuestros impuestos que la Generalidad lleva años destinando a propagar internacionalmente su relato falsario, victimista y llorón (más de 29 millones euros solo en 2017), cuando no directamente a comprar voluntades y editoriales en la prensa extranjera, están dando sus frutos.

1 de febrero de 2018

Tractoruña

23 de enero del corriente: una usuaria publica en Facebook un vídeo denuncia sobre una de las tantas mamarrachadas de Carles Puigdemont en la capital belga, donde el ex presidente golpista permanece huido desde hace ya tres meses. Apenas cuatro minutos transcurren hasta que un separatista escocido asoma en el muro de esta para despotricar:
«Como chinchan dejar en paz s Cataluña y luchar por lo vuestro que bastante tenéis la spain disney [sic]».
Sin nada mejor que hacer en aquellos momentos, me lanzo a responderle; y con no poca sorna:
«“Ayyyyyy, jooooo. ¡Dejadle en paaaaz!”. Mira, Santi: como todavía no he hecho mi buena acción del día voy a demostrarte que, pese a vuestras falsas acusaciones, los no nacionalistas no somos “catetos” y corregiré gramaticalmente tu deposición para que aprendas a escribir: “Cómo chinchan. Dejad en paz a Cataluña y luchad por lo vuestro, que bastante tenéis la Spain Disney”. Y una vez corregido te diré que eso de identificar “Cataluña” con “separatismo”, de manera que presentáis toda crítica al prófugo de la Justicia Puigdemont, El Dioni de Gerona, como ataques contra Cataluña y contra los catalanes, es un truquito casposo que ya está muy visto y no cuela. No pierdas más tiempo en Facebook y vuelve al cole».
De este modo amaneció la Plaza del Ayuntamiento de San Feliú de Llobregat (Barcelona), el 21 de diciembre de 2017, fecha de
las últimas elecciones autonómicas en Cataluña. Para exigir la liberación de los golpistas encarcelados, a quienes, cínicamente,
el movimiento separatista, así como los medios de comunicación públicos de la Generalidad y los subvencionados por esta,
califican de ‘presos políticos’ y también de ‘represaliados’

Lo cual originó entre él y yo algo parecido a un diálogo, grotesco, que transcribo textualmente a continuación y donde el significado de numerosas palabras de mi interlocutor (a quien por piedad mantendré en el anonimato) a menudo es necesario inferirlo del contexto debido a su catastrófica ortografía:
LA CRIATURITA: «Los catalanes pasamos de la España cobarde llena de parásitos. Mucha banderita pero no defendéis lo vuestro».
MENDA: «¿“Los catalanes”? ¿Quién te ha dado a ti permiso para hablar en nombre de los catalanes? ¿Les representas acaso? Y “cobarde”, cobarde... lo que se dice cobarde... más bien ese del vídeo, que ha salido huyendo a esconderse en Bruselas».
C: «Es muy fácil criticar lo que no se entiende».
M: «Yo entiendo perfectamente la situación de Cataluña porque vivo en Cataluña. Y te la explico enseguida: una panda de garrulos totalitarios se han alzado contra la legalidad. Explicado queda».
C: «Mucho 155 mando y ordeno».
M: «Exactamente, un artículo constitucional plenamente legal, similar al que existe en otras muchas Constituciones del mundo para este tipo de desobediencias. Como por ejemplo, en la Carta Magna de Alemania».
C: «Hay que respetar las ideas con el gobierno que tenemos no vamos bien hay que cambiar».
M: «“Hay que respetar las ideas”. ¡Ah!, ¿sí? ¿Igual que las respetáis vosotros los nacionalistas? [y le enlazo la escalofriante sección de este blog Violencia integrista, que recopila numerosas agresiones y amenazas perpetradas por sus correligionarios]. Hay que respetar las ideas. Y se os respetan. Y no solamente son respetadas vuestras ideas secesionistas sino que hasta pagamos auténticos dinerales a gente como Gabriel Rufián y Joan Tardà para que vayan a Madrid, al Congreso de los Diputados, a exponerlas. Pero que una minoría nos impongáis a una mayoría vuestro ideario supremacista y tractoril es cosa distinta. ¡Vosotros los de la banderita estrellada sois quienes no respetáis las ideas de la mayoría!».
C: «Pues nada a callar y sufrir. Es la España del futuro».
M: «Te fastidias. Vete a Bruselas con Puchi si no te gusta esto».
C: «Pues eso parásitos pero cada vez hay mas y no se pone remedio».
M: «¿Por “parásitos” te refieres por ejemplo al Presidente de la Generalidad, que cobra el doble que el Presidente del Gobierno de España? ¿O a los Consellers quizás, que cobran bastante más que Rajoy?».
C: «Prefiero quedarme en Cataluña y luchar por lo nuestro. Por lo menos hvemos aigop. Hacer si nos sacamos el lastre de encima. Alos del pp. Tu presidente. Y a tu rey».
M: «Mi rey y mi presidente, sí. Como en muchos países donde también hay monarquía (Gran Bretaña, Dinamarca, Suecia, Holanda, Noruega, etc.), y como en todos los países del mundo, donde tienen presidente del Gobierno o del Ejecutivo. ¿Este es siempre tu nivel dialéctico, tu capacidad de debatir? ¿O es que te has tomado algo?».
C: «Pues eso pa ti la perra gorda».
M: «Eres de pena, chaval. Sinceramente, no entiendo en qué os basáis para creeros superiores al resto de los españoles. Jamás lo comprenderé».
C: «Superiores no mas éticos. Y mas guapos. Bueno me boy a trabajar un rato ya abkamos luego».
M: «¡Vaya tela! Sí, chaval: “Bete” (con B) a trabajar, sí. Y ya luego si acaso “Ablamos” (sin H). Este es el nivel que imparte la Generalidad en Cataluña en los colegios e institutos: tíos que no saben ni siquiera escribir para que permanezcan lo más ignorantes posible, y así poder manipularlos con facilidad. Tipos incapaces de razonar y debatir; que se limitan a ir saltando de eslogan en eslogan y de mantra en mantra a medida que se los vas desmintiendo con datos. Masa aborregada por el régimen nacionalista desde su más tierna infancia a través del sistema educativo. Qué lástima de región».
Una hora y media después, tan agudo oponente regresó para hacerse la víctima expresando resignación y paciencia con esta especie de suspiro mal escrito:
«Hay señor».
Impresionante, señores. Pero ¡atención!, atención a lo que viene ahora porque no es asunto menor: a la derecha, en el vídeo, unos reporteros de Antena 3 que andaban por Barcelona captan con su cámara una fulminante conversión al separatismo para el programa Espejo Público: «No la quería [la secesión], pero me han convencido esta noche», detalla esta moza de mirada sagaz. Quien es rotunda al asegurar que España les quita «dinero» a los catalanes:
«Nos están robando lo que es nuestro. […] Un chico me lo ha razonado todo en una hora».
En esta clase de mentalidades han arraigado los dogmas y engañifas; estas son las mentalidades que han fabricado 40 años de régimen nacionalista.

9 de enero de 2018

Argumentario de emergencia

Fruto del sarcasmo y rápidamente difundido a través de la redes sociales, el cansancio tras años y años oyéndoles siempre los mismos mantras se ha materializado de manera jocosa en este Generador automático de frases indepes, que retrata la inanidad dialéctica del separatismo que llevamos aguantado:
«¿Los unionistas te agobian con sus argumentos y no sabes cómo responder? ¿Tabarnia te da tanta rabia que te quedas bloqueado? Si tu cerebro ya no da más de sí... ¡TENEMOS LA SOLUCIÓN!».
Es lo que propone su imaginativo eslogan para salir airoso de cualquier debate, y hasta brillar.

El generador automático viene lujosamente ilustrado con la decepción de dos adeptos en el preciso instante en que el presidente
de la Generalidad Carles Puigdemont suspendía la República Catalana, sólo unos segundos después de haberla proclamado

El funcionamiento del artilugio no puede ser más sencillo: de izquierda a derecha, se escoge al azar un elemento de cada columna ¡y ya tiene uno listo su razonamiento imbatible!:

«España
El PP
FAES
C's
El IBEX 35
Arrimadas
es una creación
es un invento
es un mecanismo
es una construcción
es un producto
es una imposición
fascista
imperialista
falangista
de Franco
de los Borbones
de los botiflers [1]
para esclavizar
para destruir
para oprimir
para expoliar
para dejar sin futuro
para continuar robando
a Cataluña
a nuestro pueblo
a nuestra tierra
a nuestro país
a los catalanes
a nuestra nación».
Y ofrece infalibilidad garantizada. Porque tal como humorísticamente se informa al final:
«¡A partir de ahora, responder a los unionistas será coser y cantar!».
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1. Termino aplicado durante la Guerra de Sucesión Española (1701-1713) a los partidarios del aspirante al trono Felipe V y proveniente, al parecer, de la expresión francesa beauté fleur (‘bella flor’), por la flor de lis visible en el blasón de los Borbones. En boca de un separatista, equivale despectivamente a: traidor, colaboracionista, vendido o renegado.

17 de agosto de 2017

El timo del ‘federalista’

Joaquín Leguina fue presidente de la Comunidad de Madrid entre 1983 y 1995, y dirigió durante once años la Federación Socialista Madrileña. Por sus opiniones adversas, que alcanzan incluso al último presidente del Gobierno que ha dado su partido (en 2014 publicó un libro titulado Historia de un despropósito: Zapatero, el gran organizador de derrotas), podría considerársele una voz crítica dentro del PSOE.

Desde hace más de un siglo, los nacionalistas aspiran a
secesionar Cataluña de España y a anexionarse otros
territorios (‘Països Catalans’). Lejos de satisfacerles
o aplacarles, cualquier concesión sólo servirá para
auparles todavía más hacia esos dos objetivos
Es también autor de 10 mitos del nacionalismo catalán (Editorial Planeta, Temas de Hoy; 2014), donde esgrimiendo datos económicos e históricos, desmonta las más repetidas fabulaciones que cimientan el tinglado separatista. Un asunto este sobre el cual Leguina acaba de escribir el artículo «¿Hasta cuándo vas a abusar de nuestra paciencia, Catilina?» (ABC, 05-08-2017), para alertarnos contra la colosal trampa que teje el reelegido Pedro Sánchez. Y que toma su título del inicio del discurso con que Cicerón destapó la conjura de un candidato perdedor ante el Senado romano, en el año 63 a.C. («Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?»):
«En marzo de 1998 un grupo de biempensantes suscribió un escrito titulado “Por una salida dialogada del conflicto vasco”, en el cual, entre otras lindezas se leía lo siguiente:
»“Las soluciones policiales como única vía de pacificación proporcionan a la ciudadanía falsas expectativas y ofrecen como resultado un saldo negativo […] Como ciudadanos solicitamos a nuestro Gobierno que busque soluciones que vayan más allá de las estrictamente legales, apostando por la vía del diálogo y la negociación sin condiciones”.
»Entre quienes suscribían la petición estaba Manuela Carmena.
»Es fácil imaginar lo que hubiera pasado si los sucesivos Gobiernos, en lugar de mantenerse firmes, se hubieran plegado a las peticiones de “los abajo firmantes”.
»Pero el “diálogo” (¡qué bien suena!) ahí sigue, como bálsamo de Fierabrás que todo lo atempera y lo cura. En efecto, casi veinte años después y a propósito del proceso ilegal y sedicioso de los separatistas catalanes, Miguel Iceta y Pedro Sánchez han suscrito un documento en el cual —y como aperitivo— se asegura que en Cataluña se vive “un proceso de secesión agudizado progresivamente por la falta de diálogo entre los Gobiernos de España y de la Generalitat...”.
»Y luego siguen con la misma matraca “dialogante”:
»“Para superar el enfrentamiento es necesario abrir un nuevo escenario de diálogo y propuestas concretas que debe culminar en una reforma federal […] Nuestro sentido institucional nos lleva a emplazar a todas las fuerzas políticas a superar la actual falta de diálogo y manifestar públicamente un proyecto serio que consiste en realizar una oferta política para que, en beneficio de todos los catalanes y catalanas, el choque de trenes del próximo 1 de octubre no se produzca”.
»Y uno se pregunta: ¿sobre qué asuntos quieren dialogar estos dos sedicentes socialistas, con unos líderes nacionalistas cuyo único objetivo es la secesión?
»¿Qué oferta política les hacen?
»Pues “la oferta” que Sánchez viene pergeñando de la mano de Iceta es “una reforma federal de la Constitución española que nos una de nuevo a todos”.
»¿Y qué reforma es esa? La federal, pero tras su “resurrección” Sánchez la ha ampliado, metiéndose en las procelosas aguas de la plurinacionalidad, dentro de un boceto en el cual todo parece “sospechoso y descabellado” [1], para usar las palabras de Javier Redondo (“El Mundo”, 15-VII-2017). Detrás late una insoportable equidistancia entre la supuesta “recentralización” de Rajoy y el separatismo montaraz y sedicioso.
»En efecto, el dúo Iceta-Sánchez ha ido esta vez mucho más allá que aquella meliflua declaración de Granada y se han metido en el barrizal del monolingüismo (en Cataluña quedaría su lengua “propia” como única lengua oficial y obligatoria) y el sinsentido de la “España plurinacional”, lo cual exigiría cambios constitucionales de calado. Por ejemplo, en el Título Preliminar, Artículo 1: “La Soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”; el Artículo 2: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española”. O el Artículo 3: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen del deber de conocerla y el derecho a usarla”.
»Pero quienes defienden estas reformas radicales nunca se dignan a hablar del complejo procedimiento para llevarlas a puerto, aunque para ello baste con leer el artículo 168 de la Constitución:
»1. Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al Título preliminar, al Capítulo segundo, Sección primera del Título I, o al Título II, se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes.
»2. Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.
»3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación.
»Mucha madera para abordar un plan tan ambicioso sin el apoyo de ningún otro partido constitucionalista.
»Sánchez quiere mostrar que frente a la política de resistencia de Rajoy él tiene un plan “dialogante” para Cataluña. Y lo presenta como un antídoto frente al referéndum del 1 de octubre».
Y señala las malas artes que está desplegando el líder de la oposición:
«Naturalmente, nadie espera que el frente secesionista se lo tome en serio, pero lo que en el fondo pretende es que la opinión pública reparta la culpa del disparate catalán entre los secesionistas y el Gobierno. De alguna forma, Sánchez equipara el incumplimiento de la ley con una supuesta falta de voluntad de diálogo por parte del Gobierno, lo cual es una vileza moral y política.
»Lo único que en verdad desea Sánchez es crear, a base de estas descabelladas propuestas —llenas, además, de regalos económicos y políticos para la Generalitat—, una plataforma electoral para que su amigo Iceta se presente a las próximas elecciones autonómicas con esta “original” apuesta, pretendiendo con ello parar la caída electoral en picado que viene sufriendo el PSC... y una vez más sin hacer caso de la vieja conseja campesina según la cual “para salir de un hoyo, lo primero es dejar de cavar”.
»Y a todo esto, ¿cuándo va a consultar Sánchez a sus sacrosantas bases acerca de la conveniencia o no de subirse a este caballo sin bridas y sin estribos? Lo prometió cuando hizo su campaña electoral, pero me temo que jamás pensó en cumplir esa promesa».
Hace tres años, también en el periódico de Vocento, Joaquín Leguina ya cargó contra esa propuesta de su partido en una entrevista (ABC, 17-02-2014):
«El debate sobre federalismo sí, federalismo no, es absolutamente falso. Nadie está aquí planteándose eso, es una columna de humo. Este es un Estado, que me digan qué diferencias hay entre este Estado autonómico y el Estado federal de Alemania o de Estados Unidos. Lo peligroso del Partido Socialista actual es que se quiere colocar en el medio y aquí no hay equidistancias: o estás con la Constitución o estás en contra de la Constitución, como los separatistas, y no se trata de poner paños calientes. Se trata de combatirlo. Lo que yo recrimino a Zapatero con muchos argumentos es que inició un proceso disgregador pensando que iba a solucionar el problema de los separatismos. Pero si ya el señor Ortega [y Gasset] en el año 1932 dijo que “eso no tenía solución”».
El dislate, la imbecilidad de la «plurinacionalidad» que Pedro Sánchez enarbola en su discurso significa su sumisión a la teoría herderiana —de Johann Gottfried von Herder (1744-1803)— que identifica lengua con nación, usada por el separatismo para inventar aquí cuatro naciones: la catalana, la vasca, la gallega y la castellana. No siendo España sino el resultado de la conquista e imposición por vía militar de esta última sobre las demás (que por añadidura, eran pacíficas, tolerantes, civilizadas y cultas). Como escribiera Antoni Rovira i Virgili (1882-1949) en El principi de les nacionalitats (‘El principio de las nacionalidades’), publicado en 1932:
«Madre de la nacionalidad, podríamos decir de la lengua. De todos los elementos que forman la nacionalidad, la lengua es el más potente, el más influyente, el más decisivo. […] La lengua constituye la más fuerte señal de la nacionalidad. El mapa lingüístico de Europa es, en sus grandes líneas, y aparte de unas pocas excepciones, el mapa de las nacionalidades».
Y evidencia la vergonzosa sintonía del actual secretario general del Partido Socialista con la línea de Artur Mas, quien desde las páginas de El Mundo amenazaba (17-07-2010):
«Si España quiere ser una sola nación, tendrá muchos problemas».
No obstante, en algo me hallo en desacuerdo con el análisis de Leguina: cuando augura el fracaso del proyecto de Sánchez por carecer del «apoyo de ningún otro partido constitucionalista». Por lo pronto, Podemos entona la misma cantinela («Este Estado tiene varias naciones que tienen derecho a decidir», proclamó gozosamente Pablo Iglesias dando un mitin el 21 de junio de 2016, en Vitoria). Y sin contar a los secesionistas, entre ambas formaciones políticas sumaron 10'5 millones de votos en las elecciones generales (5.424.709 y 5.049.734, respectivamente). El 43'76%. Con una campaña de propaganda adecuada para convencer a los incautos de que resolvería el mal llamado «conflicto territorial», muy bien podrían impulsar con éxito una reforma constitucional capaz de apuntillar a España tal como la conocemos. Ya se logró en 1978, cuando políticos y periodistas embaucaron al país entero con la implantación de las Autonomías bajo idéntico pretexto.

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1. «Nosotros, el PSOE», de Javier Redondo Rodelas, profesor de Ciencia Política de la Universidad Carlos III de Madrid y director de la revista La Aventura de la Historia. Además de artículos, ha publicado: Presidentes de Estados Unidos: de Washington a Obama, la historia norteamericana a través de los 43 inquilinos de la Casa Blanca (La Esfera de los Libros, 2015).