He presenciado en directo la aparición mariana ante la prensa. Es de agradecer que el Presidente no compareciese esta vez a través de un plasma como en anteriores ocasiones. ¡Y que hasta contestase preguntas! Advino, se encarnó, tuvo a bien hacerse hombre para hablarnos del referéndum del 9-N que, según él, «no se celebró». Por mi proximidad a la pantalla del televisor en esos momentos, pude percibirle nervioso (el lapsus «En Cataluña hay muchísimos más catalanes que independentistas» fue garrafal) e incluso tembloroso. Puesto que es su subordinado, nadie se ha creído que desconociese la intención del Fiscal General del Estado de querellarse contra Artur Mas y sus adláteres. Y esas conversaciones “secretas” —a través de Arriola— con la Generalidad mientras esta se hallaba ultimando los preparativos de su inconstitucional referéndum, y de cuya existencia acabamos de enterarnos, nos humillan a todos los españoles. Porque ni nuestros representantes políticos deberían esconderse para hablar, ni ningún Gobierno puede rebajarse a negociar los términos de un chantaje con golpistas e individuos colocados fuera de la Ley.
No obstante, sí coincido con el Presidente en que los de la esvastelada buscaban desesperadamente “la foto” de la policía retirando las urnas. La necesitaban como agua de mayo para luego poder victimizarse. Y no proporcionársela probablemente haya sido lo más acertado. Probablemente. Aunque también es verdad que, como jefe del Ejecutivo, podía haber tomado innumerables medidas antes del domingo para evitar la consumación de tan mamarrachento desafío (dejar de financiar incondicionalmente con dinero del FLA el descomunal déficit de la sublevada Generalidad, por ejemplo).
El auge del separatismo en Cataluña no es coyuntural, ni amainará al ritmo de la tan esperada recuperación económica, como cree el hoy aparecido. Porque esto que sufrimos es el lógico producto de más tres décadas de agitación e intoxicación mediante una bien engrasada maquinaria propagandística. En prensa, radio, televisión. Pero fundamentalmente en las escuelas, desde la niñez, a partir de que se transfirió a los nacionalistas la competencia de educación (quizás lo comprendiese si dejase de una vez el Marca y leyese la muy recomendable síntesis publicada en El Mundo por Antonio Robles con el título: «El nido de la serpiente»).

6 de noviembre de 2014

Crash

Seguramente todos les hemos oído anunciar el célebre xoc de trens (‘choque de trenes’), una terrible y muy gráfica evocación con que la secta nos ilustra desde hace años su firme determinación de transgredir la legalidad de manera tan grave en un futuro, que ocasione la desintegración del Estado, o al menos una profunda crisis institucional.

Que miles de personas obedientemente uniformadas
renuncien a su individualidad para formar mosaicos
humanos propios de regímenes totalitarios, indica
el grado de adoctrinamiento logrado en Cataluña
Algunos, dotados de una excesiva confianza en la solidez del sistema —y no poca guasa— han acogido la bravata vaticinando que, más que una espectacular colisión, lo que en realidad se aproxima es el rápido atropello de una bicicleta por un pesadísimo convoy Euromed lanzado sobre raíles a máxima velocidad en un tramo sin curvas. Pero la interminable carrera de desacatos y desafíos impunemente perpetrados por los separatistas hasta el día de hoy, alimenta serias dudas acerca de a quién representaría el endeble vehículo a pedales en ese amenazante símil ferroviario: si a estos... o a nuestro vapuleado Estado de Derecho.

Para los golpistas de la Generalidad y sus cómplices, esta es una intentona con coste casi cero, donde poco o nada tienen que perder (pues saben que nadie osará aplicar el artículo 155 de la Constitución para suspender la Autonomía, y aun menos procesarles por un delito de rebelión, o de sedición) y sí mucho que ganar, tanto si consuman la secesión, como si el episodio se salda con la obtención de mayores privilegios para la oligarquía catalana. Además de que los provocadores planean aprovechar cualquier contundente reacción arrancada al Estado para victimizarse ante el mundo, como siempre.

Por lo confuso e interesado de los sondeos publicados hasta la fecha, es muy difícil determinar si en Cataluña los partidarios de la secesión son los más. Que desde luego los nacionalismos constituyen una fuerza residual en el conjunto de España aparece como incuestionable, a la luz de su raquítica presencia en las Cámaras de representación de la soberanía nacional: el Congreso de los Diputados y el Senado. Pero eso no necesariamente resulta tranquilizador.

Las revoluciones y grandes revueltas, de algún modo violentas (contra la legalidad, contra el territorio, contra la población), los cambios políticos traumáticos en definitiva que han azotado las naciones, han sido impulsados en su casi totalidad por minorías. Muy activas, muy vehementes, incluso fanáticas, eso sí; a menudo integradas por gente de perfil histérico y hasta agresivo. Pero minorías al fin y al cabo. Y si triunfaron se debió a que, por miedo o por comodidad, el resto rehusaron oponerse.

¿Eran mayoritarios, por ejemplo, los fascistas cuando Benito Mussolini conquistó el poder? Ni de lejos. De hecho, las fuentes cifran en apenas 40.000 los camisas negras que, en actitud intimidatoria, acudieron desde todos los rincones del Reino de Italia en 1922 para ejecutar la funesta Marcha sobre Roma. Aunque para torcer la voluntad de Víctor Manuel III, bastaron. Porque, se desconoce si con la intención de evitar un baño de sangre, o como parte de una maniobra vil para conservar su trono, el atemorizado monarca cambió el signo de los tiempos incluyendo a Mussolini en su Gobierno y dando así paso a todo cuanto vino después; la Historia rebosa de casos similares a ese (entre socios de cuota, y simpatizantes y colaboradores adheridos, la Assemblea Nacional Catalana, organización separatista que está detrás de las últimas movilizaciones multitudinarias y la cual no tuvo empacho alguno en copiar hasta el nombre para la manifestación que convocó el 11 de septiembre de 2012: Marcha sobre Barcelona, asegura contar con más de 51.000 miembros, siendo la actual población de Cataluña cinco veces menor que la italiana en aquella época, según datos del Istituto di Ricerche sulla Popolazione e le Politiche Sociali).

Como lo que haya de pasar parece inminente, pronto presenciaremos qué le sucede al ciclista Mariano.

28 de octubre de 2014

In fraganti

Martes, 7 de octubre del corriente año (o sea, hace tres semanas, para mejor entendernos): cuelgo en Facebook un enlace hacia «Bestiario», la última entrada publicada en Catalibanes. Transcurridos sólo unos instantes, la página de la red social me notifica que una usuaria, a quien ni conocía ni conozco, y de nombre tan olvidado como olvidable, lo había compartido en su muro junto con la siguiente exclamación (así, en mayúsculas):
«HAY QUE VER LO QUE PUBLICAN DE NOSOTROS LOS CATALANES».
Portada de El País, del 19-05-1984. Ya por entonces el
presidente Jordi Pujol, imputado en la querella por el
Caso Banca Catalana, ejercitaba esa técnica victimista
de hacer pasar por agresión a Cataluña toda iniciativa
contra el nacionalismo y sus latrocinios
Las proclamas a favor de la secesión de Cataluña y la simbología política de ese signo que plagaban su perfil confirmaron mis sospechas de un rápido vistazo. Y decidí enviarle este mensaje a través del chat:
«Me ha gustado mucho que comparta usted mi enlace titulado “Bestiario”, porque así alcanza todavía más difusión. Lo que pasa es que ese truquito de presentar cualquier crítica al NACIONALISMO como un ataque a los CATALANES ya está muy visto y no cuela. Saludos».
A partir de ahí se desencadenó una conversación, en tiempo real, donde persuadida quizás por la propaganda separatista que nos describe a todos los disidentes como seres toscos e intelectualmente inferiores, intentó confundirme esmerándose en el arte del disimulo:
LA SUSODICHA: No lo he publicado en plan de critica [sic], cada persona tiene su opinion [sic], tu [sic] la tuya, yo la mia [sic], y todas son muy respetables. el [sic] comentario que he hecho lo mismo hubiese sido de un articulo [sic] a favor. hay [sic] veces que las cosas no son lo que parecen. un [sic] buen dia [sic] y un abazo [sic].
MENDA: Sí, si todo eso que me pones está muy bien y queda muy bonito, pero tú me has entendido perfectamente: ¿por qué escribes “HAY QUE VER LO QUE PUBLICAN DE NOSOTROS LOS CATALANES”, cuando el artículo del blog no habla de los ‘catalanes’, sino de los ‘nacionalistas’?
LA SUSODICHA: La gran mayoría lo son, digan lo que digan, de cara a la sociedad se dice una cosa y en privado es otea [sic]. Nada que el comentario habría sido el mismo por mi parte. Repito un feliz día y un gran abrazo.
MENDA: Aunque la “gran mayoría” de los catalanes fuesen nacionalistas, evidentemente no todos lo serían; por lo tanto, presentar una crítica al nacionalismo como un ataque a los catalanes diciendo: “HAY QUE VER LO QUE PUBLICAN DE NOSOTROS LOS CATALANES”, es falsear y actuar de mala fe.
LA SUSODICHA: Es tu opinión. Ya te digo que su [sic] fuese un articulo elogiandolos [sic] hubiese hecho el mismo comentario, te lo creas o no, la gente que me conoce lo sabe y con eso me basta. Un abrazo.
MENDA: El que tú hayas falseado un enlace colgado por mí presentándolo como un ataque a los catalanes NO es una OPINIÓN, sino un HECHO. Y lo sabes. No cuela.
Tras de lo cual, obtuve la callada por respuesta. Así son ellos, así es como tergiversan las cosas para después cobardear.

7 de octubre de 2014

Bestiario

Un nacionalista catalán es alguien que no quiere ser solidario con Cáceres pero pretende hacer creer que dentro de la Unión Europea, sí lo sería con Chipre.

...es alguien que llama derecho a decidir (dret a decidir) a hurtar a los demás españoles su derecho a votar sobre cuestiones de soberanía nacional, que nos afectan a todos, como son: un cambio en la integridad territorial de España y en nuestro modelo de Estado, la modificación de nuestras fronteras, la reestructuración de los poderes legislativo y judicial, la disminución de nuestro peso político y económico en el mundo, el traspaso de titularidad de infraestructuras públicas pagadas por todos los contribuyentes, etc.

...es alguien que se aprovecha de las sentencias judiciales y leyes españolas que le convienen, y se salta las que no.


Marcha de antorchas por el distrito de Sants-Pueblo Seco,
la pasada noche del 10 de septiembre en Barcelona
...es alguien que planea violentar el orden constitucional, pero piensa que luego las potencias confiarían en Cataluña a la hora de establecer acuerdos y tratados internacionales.

...es alguien que llama antidemócratas y fascistas a quienes respetan la legalidad.

...es alguien que de ningún modo admitiría desobediencia ciudadana a las leyes y la Constitución catalanas en una Cataluña independiente.

...es alguien que, con victimismo y dolido mohín, invoca el «derecho de autodeterminación de los pueblos», mientras se anexiona virtualmente territorios ajenos en eso que ha acuñado con el nombre de Països Catalans (‘Países Catalanes’) sin antes consultárselo a sus moradores: valencianos, baleares, aragoneses, murcianos, roselloneses, andorranos, alguereses.

...es alguien que realiza marchas nocturnas con antorchas, pero que después se ofende cuando le llaman nazi.

...es alguien convencido de que los mismos políticos que han hundido económicamente Cataluña y ni como mera Comunidad autónoma han sabido gestionarla, la harían rica y próspera tras la secesión.

...es alguien que tiene colgada en el balcón una pseudobandera cubana algo ridícula; no consigue su objetivo, pero se la cagan las palomas cantidad.

...es alguien que escribe Castella-la Manxa, Castella i Lleó, Saragossa, Barbastre, Tarassona, Calataiud, Osca, Terol, Conca, Àvila, Sòria, Palència, Segòvia, Lleó, Cantàbria, Andalusia, Còrdova, Màlaga, Almeria, Cadis, Algesires, Múrcia, Jumella, Llorca, Iecla, Biscaia, Guipúscoa, Àlaba, Sant Sebastià, Vitòria, Càceres, Mèrida, Canàries, Gran Canària, Galícia, La Corunya, Santiago de Compostel·la, Astúries y Logronyo, pero que se encoleriza con quien ose pronunciar Lérida o Gerona.

...es alguien que llama ladrones a sus compatriotas, para luego sorprenderse de que los insultados dejan de comprar sus productos.

Al nacionalista se le reconoce fácilmente porque tiende a chillar que España “le roba”. Eso sí: no dice ni pío, ¡pero es que ni pío!, sobre lo mucho que le ha robado la banda de los Pujol.

10 de septiembre de 2014

La abuelita narcotraficante

Hace mucho, mucho tiempo, un suceso conmocionó a la sociedad. Los medios de comunicación se hicieron eco de la penosa situación padecida por una compatriota nuestra de avanzada edad en un lejano país asiático y España entera pareció movilizarse en pos de su liberación. Una poderosa organización internacional dedicada al tráfico de drogas, había deslizado un comprometedor cargamento dentro de su equipaje de turista sin que se percatase. Los jueces, inclementes, no tuvieron en cuenta su versión ni la inofensiva apariencia de la septuagenaria y le impusieron una severa condena, que llevaba años pagando en condiciones infrahumanas.

Extranjera en aquel remoto lugar, sin conocimiento del idioma e incesantemente mordida de día y de noche por la abundante variedad de insectos que todo clima tropical produce, vivía hacinada en una angosta celda «entre ladronas y asesinas», según sus propias palabras. Dormía directamente sobre el duro pavimento, donde a menudo era atacada por ratas. Y las nulas condiciones higiénicas junto con una alimentación deficiente tenían corroído su cuerpo, mientras la tristeza por la injusticia cometida se había apoderado de su alma.

A menudo atacada por ratas e incesantemente mordida por
la abundante variedad de insectos que todo clima tropical
produce, vivía hacinada en una angosta celda «entre
ladronas y asesinas», según contaba en su carta
Mas no acababa ahí su infierno particular. Debido a la miseria económica y moral de la nación que la retenía, sufría desde hacía varios meses una fractura ósea sin que de las autoridades carcelarias recibiera ni la asistencia médica más elemental. De modo que los dolores habían tornado inservible uno de sus brazos. Sintiendo próximo el final de su vida, la desesperada anciana destinó sus últimas fuerzas a escribir a su sobrina para pedirle ayuda.

Apenas esta recibió su carta, en Madrid, emprendió con ímpetu cuantas gestiones se le ocurrieron. Contactó con la embajada, con el cuerpo diplomático. Cursó peticiones al Ministerio del Exterior y al de Justicia, a las más altas instancias del Gobierno de España. Incluso mandó una misiva al Rey donde le solicitaba su influyente intercesión. Pero no fue hasta que acudió a los medios, en especial a la televisión, cuando su campaña adquirió un impulso definitivo. Participó como entrevistada en diversos programas de gran audiencia, leyendo conmovedores pasajes de la carta de su tía con detalles del terrible encierro que la aniquilaba. Transmitiendo a la audiencia que ella no albergaba ya ningún otro deseo que morir, al menos, cerca de su tierra. En el plató y desde sus casas, los espectadores vibraban de emoción. Seguían con efervescente intensidad la descripción de ese calvario hasta que en el tramo final de cada emisión estallaban en una auténtica explosión de emotividad, cuando la cámara mostraba antiguas fotografías de la ahora cautiva posando en el madrileño Parque del Retiro. No cabía duda, aquella señora mayor de aspecto bondadoso y venerable era la abuela que cualquiera hubiera deseado tener. Debíamos traerla de vuelta como fuera.

Y el milagro se produjo. Los esfuerzos dieron su fruto y el sentimiento de satisfacción se generalizó: lo habíamos conseguido entre todos. Pero casi al mismo tiempo en que se conocía la noticia de su inminente puesta en libertad, un equipo de televisión regresó de allí con una sorprendente verdad.

La repercusión alcanzada por el caso y su indiscutible interés humano, habían animado a una importante cadena privada a costear el caro envío de reporteros al lugar, que contra todo lo esperado descubrieron una realidad muy distinta. Fueron recibidos por una vivaracha mujer, que no mostraba heridas ni signo alguno de maltrato. Ni rastro existía tampoco de huesos rotos en su cuerpo, cuya obesidad delataba una continuada sobrealimentación. Apenas nada coincidía con lo contado. Tras seis años de encierro, su más grave problema de salud consistía en lucir una sonrisa mellada después de que a su dentadura postiza se le desprendiera un incisivo superior.

Disfrutaba de una especie de mini-apartamento, donde ni siquiera faltaba una rudimentaria cocina, que se había procurado a base de alquilar la celda contigua a la suya e interconectarlas. Otra reclusa, contratada como sirvienta, iba cada día para hacerle la cama y la colada, barrer, fregar, coser e incluso guisar platos a su gusto; para realizarle todas las tareas domésticas que fuesen menester. Sucedía que, al cambio con la débil moneda local, la pensión de jubilación que el Estado español nunca había dejado de enviarle mensualmente suponía allí una pequeña fortuna con la cual poder agenciarse importantes comodidades y privilegios dentro del recinto penitenciario.

Pero aún aguardaban más sorpresas.

Lejos de correr al encuentro de su amorosa pariente y de los medios que más habían hecho por ella para agradecerles el gesto, la recién excarcelada vendió la exclusiva de su historia a la revista Interviú a cambio de una sustanciosa cantidad antes de regresar. Cruzó la frontera española en secreto a bordo de un tren, acompañada por dos redactores del semanario sensacionalista. Y se mantuvo oculta en algún lugar indeterminado hasta la fecha de publicación del reportaje, buscando proteger la primicia por la que tanto dinero le habían pagado. Una vez que comprendió la manipulación y el engaño de los cuales había sido objeto, la sobrina, la más cándida en este lamentable asunto, despotricó y le lanzó los peores improperios públicamente a través de los micrófonos. Para entonces, la anciana por fin se había dejado ver y terminó acudiendo como invitada a un par de programas televisivos. Pero la actitud chulesca y desafiante que mostró en las entrevistas, unido a lo incoherente de sus explicaciones, inspiró en la gente serias dudas sobre su inocencia en la comisión del delito que la condujo a prisión.

Esta historia, 100% verídica, nada tiene que ver con el tema de este blog: el totalitarismo separatista. La he relatado, simplemente, porque me apetecía. Aunque... bien mirado... sí tiene relación, sí: nos enseña cuán provechoso resulta en ocasiones mentir y hacerse la víctima.

Mañana —¡ya sabía yo que me ha venido a la memoria precisamente ahora por alguna razón!— presenciaremos la gran ceremonia del victimismo y la manipulación: la Diada, o lagrimeante conmemoración de la invasión castellana de Cataluña que jamás sucedió. Y no será una convocatoria cualquiera, porque este año coincidirá con el tercer centenario de la supuesta colonización a manos de Espanya, la falacia épica de lo del 1714. Y servirá además de preámbulo del referéndum ilegal anunciado para el próximo 9 de noviembre. Habrá lloriqueos y embustes como para parar un camión. No faltarán la agitación ni la mendacidad. Propagandistas generosamente regados por la Generalidad con nuestro dinero contarán una vez más el pasado como no fue, la narración de decisivos episodios bélicos será tergiversada y una turba de exaltados desfilarán vestidos con innumerables agravios inventados. Volveremos a vivir lo mismo de siempre pero este año, en cantidades industriales.

Y al igual que en la historia de la viejecita, también habrá tontos útiles y sinvergüenzas que se aprovecharán.

20 de agosto de 2014

El tiranuelo ante el espejo

En 1995, con CiU todavía ocupando el Gobierno autonómico de Cataluña —no sería hasta diciembre de 2003 que el primer tripartito vino a terminar con su hegemonía de 23 largos años—, la compañía de teatro Els Joglars estrenó Ubú president, una sátira sobre Jordi Pujol grotesca, mordaz, feroz, afilada, demoledora, corrosiva. Divertidísima.

La trama arranca cuando el Excels (‘Excelso’, en catalán) toma conciencia de que cada día se le entiende menos y decide someterse a psicoterapia para no seguir privando a su pueblo de la comprensión de sus mesiánicos discursos. La megalomanía, el despotismo, los complejos y tics, el desprecio hacia sus subordinados, el racismo intrínseco de la ideología nacionalista, la corrupción generalizada del régimen y la red clientelar que instauró para perpetuarse en el poder... jalonan este hilarante descenso al Pujolismo, el cual incluye hasta una ardiente cópula del protagonista con la senyera en vez de con su señora (la caracterización de Ramon Fontserè, actual director de la compañía, quien en algunos momentos llega a ser más Pujol que el mismo ex president, sólo puede calificarse de prodigiosa).

Ahora, casi dos décadas después de su primera representación en los escenarios, esta pieza teatral cobra actualidad a raíz de la seudoconfesión del Molt Honorable y de las noticias que están aflorando sobre los millonarios latrocinios de su clan familiar. A propósito de ello y sin apearse de su tradicional sentido del humor, el fundador de Els Joglars Albert Boadella se refirió así a los Pujol en unas declaraciones a la agencia EFE hace escasas fechas:
«En sicilia hubieran tenido un éxito espectacular, habrían sido los amos».
Nadie debería perderse el vídeo de la representación (completa) de esta obra donde ningún parecido con la realidad es casual, aunque sí desternillante:

‘Ubú president’, de Els Joglars

Artista incómodo para el nacionalismo,
Albert Boadella posa junto a pintadas
callejeras con amenazas e insultos
contra él en Barcelona, en 2006

31 de julio de 2014

Más falso que una confesión de Pujol

Numerosos medios y periodistas, denunciando durante décadas las corruptelas de la casta política catalana, y de repente... “¡Oh, uh!, menuda sorpresa y conmoción ha causado la ‘autoinculpación’ de Jordi Pujol en forma de emotiva carta pública”. ¡Pero si antes de ese engañoso mea culpa —y que no es más que un truco de prestidigitación con que el Molt Honorable cleptócrata pretende timar al personal, contándonos no sé qué de una «herencia»— todas estas cosas ya se sabían! ¡Todas!

El Mundo y Libertad Digital, así como algunos otros destacables diarios y cadenas de radio y televisión no silenciados por el régimen nacionalista, llevan muchos años informando sobre los latrocinios de estos tíos: el desfalco de Banca Catalana; la trama del 3%, que luego resultó ser de un 4; el lavadero de dinero del Palau de la Música; las inversiones millonarias de los Pujol en Argentina, México y otras partes del mundo; sus cuentas en Panamá, los chanchullos de Oriol con las concesiones de ITV, la colección de coches de lujo del primogénito del clan; el e-Mail encontrado sobre su transferencia de un millón y medio de dólares a Gustavo Shanahan, socio argentino, desde Suiza; las siniestras componendas de la matriarca, Marta Ferrusola, a través de su empresa florista Hidroplant; el testaferro con despacho en el número 128 de la londinense Mount Street, el traslado de fajos de billetes de 500 euros a Andorra en el maletero de un coche, las andanzas de Macià Alavedra y de Lluís Prenafeta, el sector negocis de CiU, los informes de la UDEF, Liechtenstein, la función del padre de Artur Mas en el extranjero, etcétera, etcétera, etcétera ¿Y ahora la gente hace como si se sorprendiera?

El libro La Pasta Nostra, por ejemplo, sobre el cual versa la entrevista a su autor en este vídeo de visión indispensable, es sumamente revelador. Y está publicado desde abril del año 2013.

Mercedes-Benz SLR McLaren como el que posee Jordi Pujol Ferrusola. Está dotado con un motor de 5.439 centímetros cúbicos
que le permite alcanzar los 300 km/h y tiene un precio de 435.000 euros, más de 72 millones de pesetas. El juez Ruz investiga
su procedencia, junto con la de otros vehículos de alta gama que componen la escudería del hijo mayor del ex presidente

20 de junio de 2014

Los miserables

Anda la secta contentísima y con la barretina en erección porque nuestra selección nacional de fútbol ha sido eliminada de la Copa de la FIFA que está disputándose en Brasil. Y eso es cosa que gusta a los enemigos de España.

La noticia, bajo el hiriente titular «Ridículo mundial de España», en el diario Nació Digital —una especie de Gara a la catalana y en plan bestia—, aloja toda clase de regodeos e improperios de los lectores:
«¡Qué alegría! ¡Que se jodan!». (18/06/2014, a las 22:54).
«Hoy es un gran día». (18/06/2014, a las 23:01).
«Qué penaaaa, ji, ji». (19/06/2014, a las 00:16).
«Qué contento estoy. ¡Esto es mejor que un orgasmo!». (18/06/2014, a las 23:06).
«Hahahahahaha.... Hohohohohoho... Así llevo desde que ha terminado el partido... Hohohohoho... Hahahahahaha...». (18/06/2014, a les 23:02).
Aunque pueda parecer que este último autor homenajea al célebre burro o ruc catalán rebuznando, en realidad no es así: es como acostumbran ellos a escribir la onomatopeya de una carcajada, rehuyendo la utilización de la letra jota para evitar coincidencias con la grafía del idioma español.
«Me han fastidiado ya que unas buenas celebraciones harán que mañana tenga más sueño ya se sabe cava, priorato y cosas de esas». (19/06/2014, a las 12:39).
«Hoy sin beber alcohol paresia un borracho de felicidad y alegria Mucha alegria he gastadolos petardos que tenia y he pitado fuerte una trompeta . Me he desahogado de mi amargura y frustaciones PENSAR QUE MADRID LLORA .. QUE ESPAÑA LLORA PERO NO LLORA CATALUÑA Esta esta muy muy FELIZ JE JE [sic]». (19/06/2014, a las 08:01).
«¡Qué orgasmo de 96 minutos! ooooh, aaaah, uuuuummmm. y chof chof y chof uuuiiii [sic]». (19/06/2014, a las 00:07).
«Marca España, ¡sí señor! Hacía años que no veía un partido de de fútbol, y hoy lo he visto entero... y he disfrutado. Lástima que los jugadores catalanes no regresen todos con las piernas rotas... ¡traidores!». (18/06/2014, a las 22:57).
Adhesivo sobre un cartel publicitario captado con
la cámara de mi móvil en la esquina de la Ronda
Universidad con la calle Balmes, en Barcelona;
traducción: ‘Caña a los ocupantes’
El comentario anterior ha sido automáticamente destacado con un letrero como «interesante», gracias a la elevada cantidad de puntos positivos otorgada por los demás. La inquina hacia los futbolistas catalanes integrantes de la selección por no negarse a representar a su país en los terrenos de juego es una constante. A continuación, tres mensajes de afecto hacia los dos países cuyas victoriosas selecciones han dejado a la española fuera de la competición:
«Gracias, Chile. Gracias, Holanda. Os queremos. Mercenarios catalanes, traidores». (18/06/2014, a las 23:13).
«CHILE TE QUEREMOS». (19/06/2014, a las 05:01).
«¡Viva Holanda y Viva Chile, ex colonias españolas, como muy pronto lo será Cataluña!». (19/06/2014, a las 00:42).
Algunos, esgrimen la ironía:
«Me ha sorprendido la cantidad de chilenos que hay en Barcelona. ¡Cuántos petardos!». (18/06/2014, a las 23:13).
Y no faltan quienes han aprovechado la práctica simultaneidad de esos dos grandes eventos para trazar paralelismos y han presentado la derrota deportiva como un mal augurio de la coronación del príncipe Felipe, programada para el día siguiente:
«Oh, qué gran gozo, qué alegría. Se lo merecen, es el principio de la desintegración de escanya [juego de palabras con España y el verbo en catalán escanyar, que significa asfixiar, oprimir], mañana el borboncito comienza con muy mal fario». (18/06/2014, a las 23:00).
«Cambio de reyes y España derrotada. Evidentemente esto es un presagio». (18/06/2014, a las 23:32).
«Felipe sexto [sic] comienza su reinado con mal pie. El nueve de noviembre referéndum y otro trozo de su imperio que les manda a la porra. En estos momentos ya debe de estar maldiciendo los huesos del marido de su madre». (18/06/2014, a les 23:04).
«A la mierda la roja. Mal augurio para el nuevo monarca Felipe VI. ¡Y yo que me alegro!». (19/06/2014, a las 01:39).
La abdicación del rey Juan Carlos incluso ha inspirado chistes irreverentes a algún que otro graciosillo:
«Cómo es la vida: ayer se marchó la “coja” y hoy el “cojo”». (19/06/2014, a las 20:08).
Y numerosos son los ya tradicionales comentarios que rezuman prepotencia, complejo de superioridad y desprecio hacia los demás:
«He ahí los “méritos” de Del Bosque. Queda claro que la Selección Española ha funcionado mientras los españoles parasitaron al Barça. Ahora, que aquellos jugadores de Guardiola están en horas bajas, la “Roja” naufraga». (18/06/2014, a las 23:01).
«Nunca fue La Roja siempre fue el Barça. Siempre fue el Barça y La Roja gano porque el Barça tenia un momento espectacular. El eclipse del Barça fue el fracaso de la llamada Roja». (18/06/2014, a las 23:42).
«El fracaso de la selección espaÑola [sic], es la Crónica de una muerte anunciada trasladada al mundo del fútbol. El equipo espaÑOl y su seleccionador han demostrado que no son más que unas sanguijuelas que se han aprovechado durante 8 años del mejor equipo de la historia y del mundo, pero todo tiene un final […]. Y ahora chavales, voy a comprobar que la botella de cava con la que celebro el ridículo espaÑOl, está bien fresquita». (19/06/2014, a las 12:57).
«¡Casi toda “la roja” del 2010 era del Barça, imbéciles!». (18/06/2014, a las 23:19).
En 2013, la Generalidad de Cataluña, a través de su departamento de la Presidencia, que encabeza el Consejero Francesc Homs, concedió subvenciones por valor de 45.056,19 euros a la empresa propietaria de este medio digital. Para que publique estas cosas. Dinero que, como tantas veces se ha comentado, Artur Mas está dejando de destinar a la sanidad y la educación, partidas presupuestarias para áreas fundamentales ahogadas por feroces recortes del Ejecutivo autonómico. Probablemente el nuestro sea el único lugar de Europa donde el dinero de los impuestos pagados por los ciudadanos sirve para financiar que se les insulte, a ellos y al propio país.
«¡España, vaya mierda de país! ¡La Coja parecía una banda de analfabetos borrachos y golfos!». (19/06/2014, a las 09:20).
«Los Catalanes Celebramos siempre Grandes Derrotas como LA DEL 11 DE SEPTIEMBRE Claro pues también queremos CELEBRAR LA GRAN DERROTA DE ESPAÑA Esta la celebramos con mucha más alegría y petardos y Cava [sic]». (19/06/2014, a las 08:07).
«¡España, ridículo y golfos! ¡Eso es es españa [sic], una puta mierda! ¡Vayámonos ya de este montón de mierda constitucional-franquista!». (19/06/2014, a las 09:20).
Vivir así, con todo ese odio corroyéndoles cada día del año, debe de ser horroroso.

14 de junio de 2014

Vacaciones en La Moncloa

Mariano Rajoy enciende un puro y piensa su próxima frase. El suyo es un pomposo estilo de pronunciar perogrulladas repletas de patadas al Diccionario. Pero él cree ser la reencarnación de Castelar o de Cánovas del Castillo, de uno de aquellos ilustres parlamentarios de finales del siglo XIX que dominaban la oratoria desde la tribuna. Respecto a los problemas, está convencido de que lo mejor es sentarse a esperar que se resuelvan solos. Leyendo el Marca, naturalmente; que ¡por cierto!, esta mañana venía muy interesante.

Sentarse a esperar... Excepto cuando corrió a abrir la puerta de la cárcel a Bolinaga y los demás etarras. Y a entregar, de cinco mil en cinco mil, los millones de euros del FLA al golpista Artur Mas para sus cosillas, que tampoco es cuestión de llevarse mal con los enemigos de España.

Ahora, tan dilatado periodo de asueto toca a su fin y llegado es el momento de dejar el confortable palacio en multipropiedad para regresar a la rutina. Las maletas, los bártulos, algún que otro objeto decorativo adquirido con posterioridad a la llegada... parece que no falta nada.

―Viri, echa un último vishtazo en el cuarto de los niñosh, no vaya a ser que she dejen algo.

Y antes de salir por la puerta, una pequeña concesión a la melancolía permitiendo que la vista acaricie lo que durante largo tiempo fue su hogar. Qué paz, qué tranquilidad se respiraba allí, en aquel lugar tan alejado de los gritos de desesperación de los españoles.