—¿Os apetece una velada íntima y una cenita con un buen fuego esta noche, en mi casa?
—¡Venga!
—¡Venga!
«Y esta vergüenza, amigas y amigos, no hay ministro de Exteriores ni embajador español que la pueda tapar. […] Cuando Jordi [Sànchez] salga de la prisión, sus ilusos encarceladores se darán cuenta de su inmenso error. […] Hemos continuado la lucha».
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«Para levantarte y para tirar adelante y para conseguir lo que quieras, tienes que pensar esto: “soy dueño de mi destino, soy capitán de mi alma”».
«A Mas lo colocó gente que pensaba que lo podía manejar bien como algo transitorio para esperar a Oriol Pujol. Mas es muy limitado: he sido asesor suyo durante siete años. No lee nada, y se jacta en público de ello. El resultado es el que se ve. Autoritario, rencoroso, y un político de cuarta regional. Serviría para cacique de un pueblo de la Sicilia interior».
«Lo que la Justicia española acaba de condenar lo indultará el pueblo de Cataluña en referéndum, votando».
Quienes pretenden hurtar a los demás españoles su capacidad de decisión sobre un asunto de soberanía nacional, que afecta a todos,«¿Usted considera que es justa una ley que condena la democracia y que condena la posibilidad de que la gente se exprese de una manera pacífica y democrática? […] Lo que hicimos fue dar voz a la gente».
«De la ilusión, Joana, y de la dignidad».
«Y quien [sic] eres tu? [sic].
Para hablar así de Catalunya [sic] y su gente fomentando el odio y la xenofobia.
Voy a cursar una petición para que os cierren el blog y si no más os mostreis [sic] más respetuosos . [y deja un enigmático espacio entre la última palabra y su punto y aparte].
En el artículo definiendo a un catalán no se puede mostrar más bajeza moral».
Manifestación contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que tumbaba la inmersión lingüística, el 24 de junio«Ese truquito de fingir que criticar el nacionalismo y a los nacionalistas es promover el odio contra Cataluña y contra los catalanes, está ya muy sobado y no cuela. Y es además lo mismo que hacía Adolf Hitler: tachar públicamente de “enemigo de Alemania” a todo aquel que disintiera de sus políticas.»Venga, majete, cúrratelo un poco e inténtalo de nuevo con alguna otra argucia más ingeniosa».
«Un parlamentario catalàn que acata lo que dice el TC por encima de lo que su Parlamento ha aprobado no sirve a los catalanes».
«Supongo que se refiere usted a algo menos de la mitad de los catalanes».
«Uséase» (minuto 2:24 del vídeo).«Una gente que nos nega ser». (min. 3:47).«Espero que sea tan benóvelo como con el señor Rajoy» (min. 8:31; en un rifirrafe con el presidente de la Cámara Baja, Patxi López, por haber sobrepasado su tiempo).
«Podríamos seguir hablando de una gente que tiene a mi compañero Santi Vidal impugnado, inhabilitado, por ser independentista».
Gabriel Rufián posa junto a Eduardo Reyes,«Que digan que el problema del sistema educativo es que los niños estudian catalán en Cataluña, aparte de mentirosos son unos miserables».
«El Parlament condena solemnemente toda declaración o actividad que comporte algún tipo de trivialización, alusión comparativa injuriosa, exculpación o negación del nazismo, el franquismo y el resto de regímenes fascistas y/o totalitarios» (https://www.ciudadanos-cs.org/prensa...arlament/6255/).
«Yo soy nieto e hijo de andaluces llegados hace 55 años desde Jaén y desde Granada a Cataluña. Soy lo que ustedes llaman charnego y soy independentista. He aquí su derrota y he aquí nuestra victoria».
«1 m. y f. [LC] Hijo de una persona catalana y de una no catalana, especialmente francesa, dicho despectivamente.»2 m. y f. [LC] Immigrante castellanoparlante residente en Cataluña, dicho despectivamente».
«Persona de lengua castellana residente en Cataluña y no adaptada lingüísticamente a su nuevo país».
«Sentencia del 22.07.10 del Tribunal Internacional de Justicia de La Haya: declaramos que no existe en Derecho Internacional ninguna norma que prohíba las declaraciones unilaterales de independencia. Declaramos que cuando haya contradicción entre la legalidad constitucional de un Estado y la voluntad democrática, prevalece esta segunda, y declaramos que en una sociedad democrática, a diferencia de una dictadura, no es la Ley la que determina la voluntad de los ciudadanos, sino que es esta la que crea y modifica cuando sea necesario, la legalidad vigente».
«Por las razones anteriormente expuestas, la Corte considera que el Derecho Internacional general no contiene ninguna prohibición de las declaraciones de independencia aplicable».
«En consecuencia, llega a la conclusión de que la declaración de independencia de 17 de febrero de 2008 no violó el Derecho Internacional general».
«Algunos de los participantes en el presente procedimiento [miembros del tribunal] han sugerido que la cuestión planteada por la Asamblea General no es, en realidad, una cuestión jurídica. Según esta postura, el Derecho Internacional no regula el acto de realizar una declaración de independencia, que debe ser contemplado como un acto político; solo los ordenamientos constitucionales nacionales rigen esa clase de declaraciones, mientras que la competencia de la Corte para emitir opiniones consultivas se limita a asuntos de Derecho Internacional».
«Declaramos que cuando haya contradicción entre la legalidad constitucional de un Estado y la voluntad democrática, prevalece esta segunda, y declaramos que en una sociedad democrática, a diferencia de una dictadura, no es la Ley la que determina la voluntad de los ciudadanos, sino que es esta la que crea y modifica cuando sea necesario, la legalidad vigente».
«En una época necesitada y carente de horizontes, con ideologías reprimidas y dificultades económicas, el independentismo nos ofrece un proyecto de futuro ante la falta de cohesión de la sociedad española. Frente al paro, los recortes en sanidad y educación, y las congelaciones salariales, se nos propone ni más ni menos que romper con el resto de España. De forma maquiavélica y aprovechando la grave situación actual que sufren muchas personas, se nos ha pintado a España de manera falaz como la responsable de todos nuestros males y al supuesto Estado Catalán como la solución a todos nuestros problemas. ¿Qué mejor manera hay de fomentar el odio a España que echándole la culpa de la situación actual?»El separatismo, creyéndose poseedor de una moralidad superior, ha defendido con una hipotética legitimidad democrática el “Derecho a decidir” y ha convertido en derecho su voluntad de romper la unidad de España, tildando de antidemocráticos a quienes nos oponemos a ese derecho ficticio. La posibilidad de que ganase el sí en una consulta ficticia nos permitiría alcanzar la “plenitud nacional” y librarnos de España, la culpable de todos nuestros males. Es curioso que se considere que los ciudadanos de Cataluña están capacitados para decidir en qué Estado desean vivir, pero en cambio no se les quiera conceder el mismo derecho a elegir una cosa tan simple como que sus hijos estudien en catalán o en castellano como lengua vehicular en las escuelas. Tampoco se concede el derecho a que Tarragona decida si realmente quiere seguir formando parte de Cataluña o prefiere constituirse en una comunidad uniprovincial, con las ventajas que eso comportaría. Por lo tanto las bases de ese supuesto “Derecho a decidir” no son la legitimidad democrática y la libertad del pueblo como nos intentan hacer creer los separatistas, sino la defensa de sus intereses partidistas y su voluntad de romper con España.»Un claro ejemplo de esa moralidad democrática superior que se atribuye el nacionalismo es el atrevimiento de la portavoz de CiU en el Ayuntamiento de Tarragona, Victòria Forns, que se atrevió a acusar al pleno de “perpetrar un atentado contra la democracia” por votar contra el Pacto por el Derecho a Decidir. Lo que sin embargo no mencionó la Sra. Forns es el poco respeto que su partido tiene por el Estado de Derecho. Un partido como CiU, que ha incumplido una sentencia del Tribunal Constitucional y cinco del Tribunal Supremo en referencia a la inmersión lingüística y que ha expresado públicamente su insumision a las leyes aprobadas en el Congreso de los Diputados que no le gusten, no creo que sea el más adecuado para dar lecciones de democracia a nadie.»Si la unidad de España se puede quebrar, la de Cataluña también. Si Cataluña tiene derecho a decidir, también lo tendrán sus municipios. En una hipotética consulta, ¿permitirán los nacionalistas que todos aquellos municipios como Tarragona donde gane el no a la ruptura continúen formando parte de España?»La soberanía nacional reside en el conjunto de la nación española, no solo en una parte de esta. Resultaría terriblemente injusto que una decisión que afecta al conjunto de la población, fuese tomada por solo unos cuantos. Sería como pretender que Valls por sí misma tomase una decisión que afectase al conjunto de la provincia. Esa soberanía está contemplada en la Constitución Española de 1978, que es la garantía de nuestra democracia. Los que no respetan el ordenamiento jurídico y proponen consultas ilegales son quienes realmente atentan contra la democracia».
Según se dice, será una ofrenda para aplacar a doña Angela Merkel y demorar un poquillo la intervención de nuestra economía por la Unión Europea. Como ya le ha sucedido a Portugal. Como ya le ha sucedido a Irlanda. Pero, ¿qué valor puede tener ese apresurado apaño del artículo 135 en un país donde la Carta Magna no se cumple? En Cataluña, por ejemplo, hay ya cinco sentencias del Tribunal Supremo que declaran inconstitucional la inmersión lingüística. Y la Generalidad lleva meses desacatándolas sin que, ni el Presidente del Gobierno español actual, ni el supuestamente entrante (ay de quienes confíen en que éste es el que nos salvará), hayan movido un solo dedo al respecto. Como para creerse que ésos, ésos mismos, la panda de facinerosos que dirigen la Autonomía catalana, van a respetar techo alguno de gasto a la hora de derrochar y distraer los dineros del erario.
Nadie ha aportado todavía una sola prueba que corrobore tan disparatada cifra: ni un análisis de fotografías aéreas, ni un recuento informático efectuado a partir de imágenes, ni un cálculo de superfícies y densidad humana, ni la cuantificación de un organismo oficial u entidad —del extranjero o de aquí— independiente y medianamente fiable. Nada, absolutamente nada. Sólo la misma gran trola, burda y manoseada, que ya hasta hiede de tanto tiempo como lleva en descomposición. Recordemos que ni llenando de manifestantes la Diagonal de Barcelona, una avenida 7 veces más larga (10,2 kilómetros de longitud) y 8 metros más ancha que el Paseo de Gracia (50 metros), sería posible reunir siquiera a un millón (con una proporción de 1,7 personas/m², muy elevada para una masa en movimiento si aspiramos a que no vayan pisándose los talones unas a otras durante la marcha).
Lo de las voces es más preocupante. La secta, la misma que rechaza y desacata el veredicto del Tribunal Constitucional porque no le gusta, enarbola con alborozo la sentencia no vinculante de la Corte Internacional de Justicia de la ONU, establecida en La Haya, que no ha encontrado violación de las leyes internacionales en la secesión de Kosovo. A los separatistas catalanes les ha convenido interpretar esto como un espaldarazo a sus tesis, como un salvoconducto jurídico para la desmembración de cualquier territorio. Ningún efecto les ha causado que el artífice del engendro kosovar, Estados Unidos, despejase a través del portavoz de su Departamento de Estado, PJ Crowley, que la sentencia no es extrapolable a Cataluña, Vascongadas ni a ninguna otra región de Europa. Peor aún, esta decisión judical sorprendería a cualquier estudiante de Derecho o persona bien informada porque contraviene las resoluciones del propio Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en concreto la número 1244.
La resolución, además, llamaba a los vecinos a «participar masivamente en los actos públicos contra esta sentencia», y a otros ayuntamientos para que siguieran el mismo ejemplo. Y, como de selva va la cosa, resonó igual a aquel famoso alarido de Tarzán convocando en su auxilio a la fauna, de manera que al día siguiente se sumaron el pueblo de Vilafranca del Penedés y el de Sant Pere de Torelló. Montesquiu, Tarrés y Vich lo hicieron a continuación. Y hasta un alcalde en solitario, el de Calders, Jaume Perarnau i Llorens, escribía el 7 de julio una carta a la Delegación del Gobierno liberándose de «la promesa de fidelidad a la Contitución y al Rey de España» que formalizó cuando tomó posesión de su ilustre empleo. Pocas horas pasaron hasta que cinco colegas de su comarca copiaron la hazaña del súbito héroe rural mediante el envío de misivas similares, y luego se retrataron todos juntos en un balcón consistorial sonriendo. Que es que eso de desacatar da mucha risa. Ya puestos, podrían haberse enredado en un pregón parecido al del gran Pepe Isbert en ¡Bienvenido, Mister Marshall!:«Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales».
«El gobierno [de la Generalidad] no tiene previsto modificar ninguna ley en función de la sentencia del Tribunal Constitucional».
«No acataremos la sentencia, no transformaremos ninguna de las leyes que nos impone el Tribunal Constitucional. Tenemos el derecho y tenemos la obligación de ser insumisos de la legalidad española».
1.º Que la manifestación era contra la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto.
2.º Que los separatistas se la han apropiado y hecho creer que todos allí pedían la independencia de Cataluña.
3.º Que la Guardia Urbana, a las órdenes del Ayuntamiento gobernado por el PSC —uno de los convocantes—, ha cifrado la asistencia en un millón cien mil personas.
4.º Que la Ciudad Condal cuenta con una población de sólo 1.621.537 habitantes (datos del Instituto Nacional de Estadística, de 2009).
5.º Que con semejante ojo para los cálculos, como para fiarse de la Guardia Urbana cuando multa por exceso de velocidad a los conductores.
6.º Que en el referéndum, los separatistas votaron en contra del Estatuto, pero ayer salieron muy irritados a protestar por el minirecorte del TC.
7.º Que los organizadores desplegaron autocares semigratuitos para llevar a gente desde todos los rincones de la región.
8.º Que —según denuncia el partido Ciutadans— la organizadora de la manifestación Òmnium Cultural, ha recibido 7,6 millones de euros en subvenciones por su supuesto carácter como entidad «de utilidad pública», pese a estar dedicándose a fines políticos.
9.º Que la inmensa mayoría de cuantos protestaban ni siquiera se ha leído el Estatuto.
10.º Que ninguno de los manifestantes se quejó de la galopante corrupción autonómica.
11.º Que los separatistas intentan conseguir por las bravas lo que no ganan en las urnas, como hizo Mussolini mediante la Marcha sobre Roma, en 1922.
12.º Que quienes presumen de “demócratas”, exhibieron el lema: «El pueblo no acata».
13.º Que todos debemos acatar las leyes y sentencias, menos los nacionalistas.
14.º Que a Montilla casi le dan a probar de la misma “medicina” que muchos catalanistas nos llevan propinando durante años a quienes cometemos la osadía de no pensar como ellos.
15.º Que para ofenderle y vejarle, le gritaron: «¡charnego!».