7 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
Cada vez que alguien le argumente que la democracia «consiste en votar», puede usted ampliar esta imagen pulsando encima y enseñársela para desmontarle el timo. La democracia comienza por el cumplimiento de las leyes y normas votadas en urnas anteriores. Disfrazar de “demócrata” un vulgar golpe de Estado es cinismo.

Es una lástima que el caballero o la dama que ha depositado un comentario ofensivo hoy, 4 de octubre, a las 14:44 horas, no dejase su nombre para poder dirigirme a él/ella; ni tampoco una dirección electrónica o forma de contacto alguna. Porque le habría respondido que ese truquito cínico de fingir que criticar al nacionalismo es “atacar a los catalanes” ya está muy visto y no cuela. Afortunadamente, Cataluña es mucho más que cuatro colgaos acaudillados por dos golfos y un iluminado, con una bandera cubana tuneada y armando mucho ruido para aparentar una mayoría que no tienen.

5 de agosto de 2015

2

Anda la secta muy silenciosa últimamente. Apenas se les oye. El año pasado por estas fechas ya estaban anunciando a bombo y platillo el show con que tenían pensado amenizarnos en la Diada del 11 de septiembre: un gigantesco mosaico humano a lo norcoreano en forma de v, con adultos y niños —¡muchos niños, muuuchos!— obedientemente uniformados, con camisetita amarilla unos; de color rojo la otra mitad.

Este año en cambio ni siquiera me he enterado de qué preparan. Alguna mamarrachada de las suyas, eso seguro, profusa en grititos histéricos, chutes de victimismo y semblantes con mirada perdida. Pero el caso es que su ímpetuosa omnipresencia de antaño en los medios parece haberse esfumado. No se les ve organizar hitlerianas marchas nocturnas con antorchas, ni conciertos “por la libertad” en el estadio del Barça. Los referéndums con urnas de cartón son cosa del pasado. Y en las carreteras uno ya sólo se cruza con vehículos y no con cadenas humanas. Todo lo cual abona en bastantes optimistas la convicción de que cayeron abatidos por la derrota. ¡Nada más lejos de la realidad!


Además de para adoctrinar políticamente al pasaje,
el reparto gratuito de periódicos en los transportes
públicos sirve a la Generalidad para subvencionar
encubiertamente a la prensa afín
Los admiradores de los golpistas Lluís Companys y Francesc Macià están, simplemente, agazapados, al acecho. En paciente espera de su oportunidad... tras las elecciones. Pero de las generales más que de esas autonómicas convocadas anteayer para el próximo 27-S, porque es cuando planean extorsionar a placer al previsiblemente débil Gobierno de la nación emergido de las urnas.

Lo que se ha dado en mal llamar «proceso soberanista [sic]» no es sino un acelerón imprimido por Artur Mas a la operación separatista puesta en marcha 35 años atrás por Jordi Pujol («hoy paciencia, mañana independencia», coreaban sus colaboradores directos y sus acólitos, mientras en Madrid el Molt Honorable cleptócrata fingía contribuir a la estabilidad del Estado con su interesadísimo apoyo parlamentario y era elegido «El español del año»).

E intuyo que el chulesco desafío de Mas, o pisotón de gas a fondo, viene siendo apoyado desde el principio por dos clases de nacionalistas: los líderes iluminados y el populacho persuadido por la propaganda, de una parte; y un segundo grupo, más realista, integrado por políticos catalanistas de diversas tendencias y por determinada élite empresarial, que pese a haber atisbado la improbabilidad de una secesión inmediata, con la agitación provocada buscan arrancarle al Gobierno todavía más privilegios a través de un estatus especial para esta Autonomía (el blindaje de competencias en materia lingüística y educativa, el reconocimiento oficial de Cataluña como “nación”, unas estructuras judiciales desconectadas de las del resto de España ―para garantizarse la impunidad de sus corruptelas perpetradas y por cometer― y derecho de veto en ciertas decisiones del Ejecutivo son algunas de las reivindicaciones que ya intentaron colar en la elaboración del último Estatuto).

Así como un pacto fiscal o concierto económico, por supuesto; con una agencia tributaria propia. ¿Para conseguir definitivamente el famoso “encaje de Cataluña en España” con el que tanto nos han machacado? No, al revés: para poder sufragar los enormes costes que conlleva una secesión.

Porque para crear una nación de la nada y ponerla en el mundo (esto es: obtener la aceptación de la ONU y de las potencias de mayor peso, incluirla en los principales foros y tratados internacionales habiéndola dotado antes de sus preceptivas estructuras de Estado para cubrir las apariencias, establecer acuerdos comerciales con otros países, emitir deuda pública con posibilidades de éxito, etc.) hay que comprar muchas, pero que muchas voluntades. Y a muy caro precio.

Ni existe ese espejismo de una versión moderada del nacionalismo, ni resulta posible contentar a este con nada. Quienes proponen soluciones a base de fórmulas federales y asimetrías se engañan o nos engañan. Porque es un movimiento político con dos objetivos irrenunciables: desgajar Cataluña de España y anexionarse después otros territorios (fantasmagoría imperialista de los «Países Catalanes»). Y no parará hasta alcanzarlos, sin reparar en tiempo ni en gastos.

Mientras tanto seguirá creciendo en número de adeptos, fanatizando a las masas, inoculando odio cainita, acaparando cuotas de poder político y social, y colonizando culturalmente las regiones de las que pretende apropiarse. Continuará sobornando a medios de comunicación mediante subvenciones. Y las escuelas catalanas nunca dejarán de proveer generaciones de fieles con la mente convenientemente programada, merced a la competencia de Enseñanza que hace décadas fue transferida a la Generalidad.

2 comentarios:

  1. Es y ha sido vergonzante la actitud de los distintos gobiernos de España con estos estafadores, la dejación de funciones, el mirar para otro lado cuando repetidamente se ciscaban en la justicia y en la Constitución de todos, y creo que ya es demasiado tarde, no les dimos tanques y aviones pero les dimos la mejor arma: La EDUCACION, y con ella han creado en los últimos treinta años una masa borreguil que los sigue como a Mesías cuando no son más que vulgares ladrones, de su Historia y de su dinero.

    Otros CALZONAZOS callan y se escudan en la justicia que actúa tarde y mal.

    ResponderEliminar
  2. A Arturito Mas le ha pasado lo que suele pasar a un pésimo actor y es el creerse su papel mesiánico, pasar a la historia como el President sátrapa que llevó a su pueblo a la tierra prometida... Y por desgracia ni tan sólo eso. Ni ellos mismos se creen el papel que desempeñan, tan sólo buscan el tener más concesiones y prebendas del pusilánime gobierno central de turno para ellos y sus amigotes paniaguados. Y lo peor, hay centenares de catalanes que se creen a pies juntillas este sempiterno discurso cansino, falso y propio de estafadores de la peor calaña.
    El año pasado el 9-N, ahora el 27-S, y los venideros que hagan falta con tal de vivir del momio.
    Eso sí, el paro, la más que cuestionable educación, la sanidad y un largo etcétera no veo que aparezcan en ninguna "hoja de ruta" vodevilesca. Debe ser aquello de "Això no toca..." que tan a menudo saltaba nuestro honorable chorizo Pujol. Cataluña, ¡quien te ha visto y quien te ve!

    ResponderEliminar

Los separatistas son esos señores tan democráticos que como cabeza de lista electoral presentaron a un candidato, Raül Romeva, aunque a quien en realidad tenían intención de investir presidente de la Generalidad era a Artur Mas, el cual iba agazapado en la lista como número 4; y que finalmente han colocado al frente del Gobierno autonómico a alguien que el pueblo no eligió: Carles Puigdemont.

Amén de haber estado años haciéndose pasar por filólogo sin tener la correspondiente licenciatura y de alguna otra “hazaña” más, en 1999 Puigdemont cofundó la Agencia Catalana de Noticias (ACN), una empresa financiada con fondos públicos y que ha llegado a tomarnos el pelo hasta el punto que puede comprobarse en este vídeo:
Vamos a ver: parece mentira que después de tantos años elaborándolo, me sienta obligado a realizar esta aclaración. Pero diría que resulta necesaria, según deduzco del comentario de un gentil aunque confundido lector:
    ◦ Este blog no va contra los catalanes ni contra Cataluña.
    ◦ ‘Catalibán’ es una contracción de los términos ‘talibán’ y ‘catalanista’ (¡catalanista!, que no ‘catalán’).
    ◦ Por si quedase alguna duda, el blog lleva por subtítulo: “Crónicas de la yihad separatista”.
    ◦ Pero es que además dedico una sección entera, titulada ¿Qué es un catalibán?, a describirles detalladamente
      (siempre con animus iocandi, claro está). Y donde, entre otras cosas, puede leerse lo siguiente:
«Según la Necional Geographic, un catalibán es un homínido bípedo, originario de Cataluña o acomplejado por
no haber nacido allí».
A estas alturas, el nacionalismo se nutre de casi tantas personas de fuera como de dentro de Cataluña. De hecho, muy destacadas figuras públicas de dicho movimiento político ni siquiera proceden de esta región. Tal es el caso de, por ejemplo: Eduardo Reyes, presidente de Súmate (cordobés); Patrícia Gabancho, escritora y articulista (argentina); Justo Molinero, magnate de los medios de comunicación (cordobés); Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural (francesa); Josep Antoni Duran i Lleida, líder de UDC (oscense); Sor Lucía Caram, religiosa y activista pro secesionista (argentina); Juan Carlos Moreno Cabrera, lingüista (madrileño); Alfons López Tena, líder de Solidaritat Catalana per la Independència (saguntino); Raül Romeva, Consejero de Asuntos Exteriores de la Generalidad y cabeza de lista de Junts pel Sí en las autonómicas del 27-S (madrileño); Marcela Topor, mujer del presidente de la Generalidad Carles Puigdemont y redactora del portal separatista en Internet Catalonia Today (rumana); Ana Surra, diputada en el Congreso por ERC (uruguaya); Matthew Tree, articulista y escritor —«Em defineixo com un independentista». Directe!cat, 28-05-2007— (londinense); Diego Arcos, secretario de la Casa de Argentina en Barcelona (argentino); Belén Murillo, representante de la ANC en Madrid (madrileña); Vicent Partal, director del panfleto Vilaweb (valenciano); Isabel-Clara Simó, escritora y ex candidata del partido separatista SI (alcoyana)... Y así podríamos seguir.