13 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
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5 de mayo de 2016

Arqueología del odio


Dedicado a todos aquellos con el cinismo de repetir
que el proceso separatista de Cataluña es «pacífico»,
«democrático»... y hasta «festivo»; la Revolució dels
somriures
(‘Revolución de las sonrisas’) lo llaman.


El 22 de marzo de 2009, Avui, un periódico que jamás dio beneficios y que desde su fundación —allá por 1976— se mantuvo mediante multimillonarias subvenciones inyectadas por el régimen nacionalista (como en la actualidad, que sigue siendo generosamente regado con dinero público por la Generalidad tras haberse fusionado en 2011 con la cabecera gerundense El Punt, para terminar conformando El Punt Avui: 553.306'88 euros recibidos solo en el segundo semestre de 2015 a través de dos subvenciones, una de 57.496,32 euros para la edición en papel y otra de 95.810,56 para su portal en Internet, según DOGC nº 7067 de 26-02-2016; y eso en plena época de recortes sanitarios y educativos de Artur Mas), publicó una entrevista a Arcadi Espada. Y precisamente por venir rebosantes de una aplastante lógica, las declaraciones del conocido articulista y escritor debieron de rechinar en numerosas mentes distorsionadas. Dijo cosas tan “escandalosas” como las siguientes:
«El único concepto racional, ilustrado, de nación, es el que le equipara al Estado. En este sentido, como Cataluña no tiene un Estado, Cataluña no es una nación. La única manera de extraer el concepto de nación del baul de la ignorancia y la inconsciencia tribal es asimilarlo a un Estado. […] Lo importante son los Estados, es decir los pactos de convivencia legalizados, para resolver problemas. […] La de la lengua propia. Es un concepto estúpido, que no tiene ninguna tradición filológica. No sólo por la obviedad de que los territorios no tienen lengua, sino porque en Cataluña hay dos lenguas».
Y como estas otras:
«No hay una financiación catalana, sino la financiación de un Estado. El discurso nacionalista dice: la financiación de Cataluña, la resuelvo yo. Pues no, perdone: la financiación de España la resuelve España. Y la bilateralidad es otra ficción. Los ciudadanos españoles tienen los mismos derechos en León, Lugo y Gerona: por tanto, la bilateralidad no tiene sentido. […] El contencioso Cataluña-España no existe. Hay un pequeño contencioso entre una pequeña parte de la población de Cataluñá, que querría no tener ningún vínculo político con los españoles».
La reacción de los lectores fue tremebunda: infinidad de ellos estallaron en improperios y amenazas contra él de forma tal que, posteriormente, la hipersubvencionada empresa optó por borrar todos los comentarios de aquella página de su edición digital y no ha dejado ni siquiera uno.


Arcadi Espada denunció públicamente en los medios
la pasividad que los Mozos de Escuadra exhibieron
durante la agresión el día del acto de Ciudadanos
Pero como en tantas otras ocasiones, el utilísimo archivo de sitios web Wayback Machine acude de nuevo en nuestra ayuda y ha conservado para nosotros una copia —aunque parcial— del 26 de marzo de aquel año (o sea, de apenas cuatro días después), donde se refleja que en esa fecha las opiniones vertidas por los usuarios del diario sumaban ya la nada desdeñable cifra de 1.092.

El propio Espada encontró la entereza y la paciencia suficientes para recopilar (alfabéticamente además) en su blog personal, El Mundo por dentro, los hirientes mensajes que le dedicaron:
Acomplejado, amargo resentido, analfabeto, anticatalán; Arcadio Espada, vete de aquí que estás infectado del virus castellufo, a ver si agarras una enfermedad venérea y te la cortan; arcadio, multiplicate por 0!!! [sic]; atontao [sic], basura, botifler, botifler en el sentido más exacto de la palabra, bufón de la corte, burro, burro español, cabeza corcho, cabezahueca, cagabandurrias; capullo de mierda, si un dia, sea por accidente o por agresión te cortan los cojones; capullo de mierda, cara dura, cavernícola neandertal, cenutrio, cerdo hijo de promiscua, chaquetero, charnego rencoroso y renegado, charnegos fuera, chulo tabernario, ciudadano de los cojones, colonizador amargado, colono, completo ignorante; con el alma de charol van por la carretera, no lloran, pues tienen de plomo la calavera; das lástima chico, en Cataluña sobras; demonio.
El error de dejar las puertas de los manicomios abiertas, el típico cornudo, elemento provocativo, es fuerte que te digan estas cosas en tu casa!!!, es padarle [sic], es un quiero-y-no-puedo, esclavo de su mentira, escoria viviente; Espada, cuando seas Espasa, podrás opinar, ahora en la categoría de “charnego” te es imposible; espadi arcada, español inadaptado, españolistas; esta panda de charnegos, inmigrantes españoles y renegados, esta chusma delincuente sólo entiende el lenguaje de los coches bomba y los tiros en la nuca; este Espada no toca. Madre de Dios qué engendramiento de persona. Qué desgracia para Cataluña; este hombre (por llamarlo de alguna manera); este tío postula la ley del más fuerte, por tanto, si me lo cruzo le soltaré cuatro hostias bien dadas, y le someteré a mi ley, y después si se queja le diré que su estatus no es de nación...; este tipo es un m..., estos que aunque hayan nacido en Cataluña nunca serán catalanes, estos sólo entienden una cosa..., estúpido, estúpido gemelo de su misma estupidez.
Fantasma, fascista, ficción..., follonero; franquistas de mis pelotas, nostàlgicos [sic] del «imperio», la baba se os cae a gotas, de esas vuestras narizotas. No os puedo tomar en serio, porque sois pobres idiotas, y apestais a CEMENTERIO; fuera Espada, hazte el harakiri, descerebrado; genocida, gentuza, gentuza maltratadora, grano de pus podrido, gusano, hay quien persigue niños por violarlos y hay quien persigue conciencias por agredirlas, hijo de p..., hijo de rata español, hombre sin cerebro, ideólogo del exterminio (de momento cultural), ignorante, iluminado, imbécil, impresentable, inadaptado, incongruente, inculto; indeseable, quedará colgado en su propia mierda; infumable, inmovilista, intelectual frustrado, le alimenta el rencor, lerrouxista, lerrouxista hidrofóbico, listillo; lo que es triste, es que gente como él tenga que vivir en Cataluña; los castellanufos son como los escarabajos.
Pronto se extinguirán; mala persona, malcriado del PSC, manipulador, marciano, más ignorante que los africanos, matao [sic] que no sale en los diarios, mediocre, mediocridad intelectualoide, mente desestructurada, mentiroso, moscardón; mucho hablar pero no hacer nada. No hay cojones. Enviemos España donde se merece; muerte al charnego, nazi fascista, nazionalsocialista español, neolerrouxista, no debe de tener amigos que le quieran, no sabe ni lo que es Cataluña; odio y resentimiento, pobre; oligofrénico, palanganero, patético, payaso nacionalespañolista, pedante, pedante intelectual decadente y vulgar, pedante sin ninguna importancia, pedazo de asno, peligro para las criaturas (de juzgado), penoso!!!, persona desagradable en grado superlativo, personajillo odioso que sólo fomenta el odio y el rencor, pobre desgraciado, pobre hombre, poca sustancia; por favor inmigrantes españoles: volved a España y dejad de pisar nuestro maravilloso país que es Cataluña.
Repito: marcharos!!!! [sic]; prevaricador, progre de pacotilla, prostituta ideológica y cultural, provocador profesional, provocador que sabe hablar catalán, provocador sin argumentos; que una persona se tiña tan vistosamente el pelo, para mí, es que alguna, o muchas cosas, tiene que esconder; reaccionario, renegado; repito: márchate!!!; ¡se ha vuelto loco!, semianalfabeto; sois muy inferiores y lo sabeis [sic], de ahí vuestra rabia. Id preparando las maletas porque cuando tengamos un estado [sic] propio las deportaciones de colonos españoles serán masivas; su solucion es morder con rabia, tarado, títere, tonto, tontolculo, tontolhaba, traidor, traidor como los colaboracionistas de Vichy o los judíos que ayudaban a los nazis o los indios que guiaban al general Custer, tunante, un tío tan culto sólo puede escribir este panfleto desde el autoodio más enfermo, uno de los grandes botiflers del siglo XX, volverá a sus pajas mentales en su mundo feliz, vuelve a tu país!, xenófobo; yo opino que habría que hacer como antiguamente: los traidores a la horca; zopenco.
ADENDA: tres años antes de estos hechos, el 5 de junio de 2006, en Gerona y en presencia de la también periodista Victoria Prego, Arcadi Espada había sido insultado, zarandeado y fuertemente golpeado en la nuca por varias decenas de separatistas que, con la intención de amedrentar a los asistentes, se apostaron en la entrada del local donde Ciudadanos impartía una conferencia.

29 de mayo de 2011

¡A ver si apuntáis mejor!

En la tarde del 29 de mayo de 1991 ―se cumplen hoy veinte años―, tres etarras deslizaron un coche cargado de explosivos en el interior del patio de la casa-cuartel de la Guardia Civil de Vich (Barcelona). El edificio, prácticamente, desapareció por la deflagración. 44 personas resultaron con heridas y mutilaciones diversas. Y de entre los escombros se recuperó una decena de cadáveres, incluidos los de cinco menores de edad. Apenas dos días después del atentado, el 31 de mayo, Josep-Lluís Carod-Rovira, diputado y portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Parlamento autonómico, y ya por aquel entonces hombre fuerte del partido, publicaba en el subvencionado diario Avui una carta abierta a la organización terrorista. Carta que, pese al tiempo transcurrido, sigue estremeciendo leer por los términos en que fue escrita. Tituló aquella monstruosidad como «ETA, Kataluñatik kampora!» (‘¡ETA, fuera de Cataluña!’, en vascuence), y esta es su traducción íntegra:
«Hacía meses que tenía miedo de tener que escribir este artículo. Miedo de volver a defender las razones de los catalanes con nuestra arma más potente: la palabra. Miedo de contraponer los argumentos a las armas. Pero he visto lo de Vich. He oído lo de Vich. He sufrido lo de Vich. Y no puedo callar. He de alzar mi voz de independentista contra la de otros supuestos independentistas. Debo hacerme oír, con los que defienden el derecho de todos los pueblos del mundo a decidir su presente y su futuro sin injerencias, frente a unos extranjeros que pretenden hacer creer que ondean el mismo estandarte, pero que lo hacen con violencia y en mi país. ¿En nombre de qué? ¿En nombre de quién? ¿Con qué derecho? ¿Quién os autoriza?
»Cada tierra hace su guerra, y esta tierra no es la vuestra, ni esta forma de luchar es la nuestra. Habéis vuelto a salpicar de sangre inocente este país. Habéis vuelto a interferir en nuestro lentísimo proceso hacia la liberación nacional, sin importaros lo más mínimo nuestra situación como pueblo, el estado de nuestra conciencia colectiva, la complejidad enorme de nuestro contexto, las dificultades constantes con las que hemos de potenciar nuestro mensaje todos aquellos que, desde siempre, contra toda adversidad, trabajamos para que un día la nación catalana figure con un color propio en el mapa de Europa. Habéis demostrado que os choteáis del concepto de internacionalismo y que la solidaridad entre los pueblos, incluso entre los pueblos oprimidos, ocupados, expoliados, descuartizados, por los mismos Estados, como es el caso vasco y catalán, os trae sin cuidado.
»No obedecéis otra lógica que la vuestra, ni otros intereses que los vuestros. ¿Pero sobre qué podéis basar una lógica que desprecia, con toda impunidad, con una presuntuosidad típicamente española, la lógica de los demás, en su propia casa? ¿Cuáles pueden ser esos intereses que van, objetivamente, contra los intereses de otro pueblo, tan oprimido como pueda serlo el vuestro, en su propio territorio? A ver si, de una puñetera vez, al margen de la dialéctica, tan española por cierto, de los puños y las pistolas, sois capaces de entenderlo: los vascos no sois españoles. De acuerdo. Pero los catalanes, tampoco. Y con acciones como ésta no hacéis otra cosa que españolizar Cataluña. Convertís los Países Catalanes en tierra enemiga y a sus habitantes en gente hostil. Y no lo somos. Deberíais saberlo.
»Cada bomba vuestra en nuestro país es una bomba contra el pueblo catalán, un torpedo contra la línea de flotación del independentismo catalán. Los avances políticos que vamos haciendo, la victoria progresiva en las conciencias de los ciudadanos que vamos consiguiendo, día tras día, se desmoronan gracias a vosotros. Somos nosotros quienes salimos perdiendo. Es la Cataluña nacional, y las personas concretas, quienes padecen sus estragos, y no España y todo su aparato. Pero eso no parece importaros. Tanto da, por lo que se ve, que con la estulticia de vuestras acciones nos perjudiquéis a nosotros y destruyáis nuestro tradicional sentimiento de simpatía hacia el pueblo vasco. Con vuestra torpeza nos lo ponéis imposible. Si os pagasen para hacerlo peor, seguro que no conseguirían que superaseis vuestra impericia. Y habéis ido, precisamente, a Osona, allí donde el nivel de conciencia nacional es más elevado, allí donde el independentismo político obtiene unos mejores resultados electorales y donde las fuerzas de disciplina española están más debilitadas.
»Sabemos en qué situación se encuentra Euskadi. Sufrimos con el pueblo vasco el drama de un pueblo condenado a la aniquilación de su condición nacional. Sufrimos a su lado el negro horizonte de una lengua mermada, de una cultura ahogada, de una nación despedazada. Conocemos ese dolor, porque también es el nuestro. Pero no vamos a Euskadi a interferir en su proceso. Es su país, no el nuestro. Luchando por nosotros, en nuestra casa, a nuestra manera, somos solidarios con su causa y con la de todos los pueblos del mundo que quieren ser libres. Y, del mismo modo que no pretendemos imponer nuestra lógica en casa de otros, no podemos consentir que otros lo hagan en la nuestra».
Nótese que en sus palabras no se trasluce humanidad, preocupación o indignación alguna por los muertos y sus familiares, por esas vidas y cuerpos rotos; por la tragedia de los heridos, como la niña con el pie amputado que aparece en la imagen —fotografía ésta que, en su día, dio la vuelta al mundo—, mientras un ensangrentado agente de la Benemérita la evacua del lugar del horror. Carod-Rovira habla únicamente en términos estratégicos. Les reprocha a los asesinos el contratiempo político que esto supone para el secesionismo catalán, lo mucho que este tipo de acciones obstaculiza su avance. Y, cuando les quiere ofender, recurre a llamarles “españoles” (achacándoles una presuntuosidad «típicamente española», o el uso de una dialéctica —«tan española», según él— como la «de los puños y las pistolas»). Absolutamente obscena, dentro de este contexto de mutilación y muerte provocados por la detonación de los más de doscientos kilos de amonal con que iba cargado el coche-bomba, resulta la utilización que Carod hace de los verbos descuartizar (segundo párrafo), aniquilar y despedazar (ambos en el quinto) para describir la presunta actuación histórica de los Estados español y francés sobre Vascongadas. Igual que su empleo de palabras como sufrir, drama y dolor para referirse a la situación política de dicha región. Y prosigue con el mismo impudismo semántico en los dos últimos párrafos, que vienen a continuación, donde reconoce además haber mantenido encuentros con la banda armada:
«Entendemos que es necesario forzar una negociación política. Que es insostenible la angustia del medio millar de encarcelados y la aflicción de más de dos mil exiliados. ¿Pero, es que creéis, de verdad, que facilitaréis el acceso a una salida pactada poniéndoos en contra, incluso, de quienes, compartiendo los objetivos, se oponen a los procedimientos? Por temperamento personal, por convencimiento ideológico y por eficacia política, soy contrario a la violencia. A toda violencia. Principalmente a la violencia institucionalizada, barnizada, de los Estados. Pero también a la de los oprimidos. Sobre todo cuando, como en vuestro caso, los oprimidos han perdido el sentido de la orientación y matan indiscriminadamente, niños incluidos.
»Nada de lo que ahora os comento resulta nuevo para vosotros. Os dije, hace año y medio, en algún lugar de Euskadi, cuando, en nombre de mi partido, os pedí, formalmente, que no actuaseis más en mi país. Habéis respetado la petición, durante seis meses. Ahora, sólo me atrevo a pediros que, cuando queráis atentar contra España, os situéis, previamente, en el mapa. Los catalanes estamos más que hartos de constatar, a lo largo de la historia, cómo hay quien se siente legitimado para decidir en nuestro nombre. Y nuestro futuro, y nuestro presente, en paz y en libertad, únicamente nos corresponden a nosotros. No cedemos la decisión a los españoles. Pero tampoco os la cedemos a vosotros. Sólo los catalanes podemos hablar, y decidir, en nombre de nosotros mismos. Eso, y no otra cosa, es el derecho a la autodeterminación nacional. Un derecho por el cual, en Euskadi, mucha gente ha dado la vida y ha luchado y lucha con todas sus fuerzas. En los Países Catalanes, también. Porque nadie tiene derecho a suplantar nuestra propia voz. Vosotros, tampoco».
«Ahora, sólo me atrevo a pediros que, cuando queráis atentar contra España, os situéis, previamente, en el mapa», dice en su misiva. O sea, que cuando les entren ganas de matar, que lo hagan de los limites provinciales hacia allá. Pero en Cataluña, no, que es su casa. Y, encima, le estorba a él para sus reivindicaciones separatistas.

Despues de todo esto, nada, absolutamente nada de cuanto me viene a la mente es publicable. Prefiero dejarlo aquí.

16 de abril de 2010

Yo no quería hablar de ella, pero...

Isabel-Clara Simó es de esas personas que tienen un aspecto desagradable, pero que, una vez conoces su interior, todavía repugnan mucho más. Es tan, tan, tan, pero tannn catalana... que nació en Alcoy. No sabemos qué opinará de que sus compañeros de ideología, los nacionalistas, tiren el agua del Ebro al mar en lugar de trasvasarla a su sedienta tierra levantina. Ni de que en su imaginario se hayan anexionado la Comunidad Valenciana y la llamen Catalunya Sud.

De lo que sí tenemos constancia es de cosas como la que pontificó antes de ayer desde un artículo titulado «Sobre españolistas» en El Singular Digital, altavoz catalanista para Internet, que sólo en los tres primeros trimestres de 2008, fue bendecido por el tripartito con una subvención de 16.832 euros, y que muestra en cada una de sus páginas el anagrama del Departamento de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalidad como si de un signo de vasallaje se tratase:
«Una señora llamada Rosa Díez, de origen socialista, se da cuenta un buen día de que los “suyos” no son suficientemente anticatalanes, y decide crear un partido propio, Unión Progreso y Democracia, que tiene como único punto del programa destruir la lengua catalana, doblegar a los catalanes y españolizar Cataluña».
Mire, doña Isabel, mientras usted engordaba en pesebres subvencionados como el arriba citado, o como Avui, periódico que jamás dio beneficios y cuyas pérdidas de miles de millones de pesetas ha sufragado durante décadas la Generalidad de Cataluña con nuestro dinero, Rosa Díez se estaba jugando la vida en Vascongadas por sus ideas y por la libertad en que creía. Y, ahora, sufre también insultos, amenazas de muerte y agresiones por parte de independentistas catalanes; los suyos, los de la cuerda de usted, que lleva años metida en plataformas secesionistas y firmando manifiestos por la independencia de Cataluña con pseudointelectuales y profesionalizados de la mamandurria. No he leído que condene esa violencia. Quizás porque se encuentra demasiado ocupada viendo “anticatalanes” por doquier y explotando el victimismo:
«Todavía no nos gangrenan las piernas, pero sí el alma. Insultarnos a nosotros [los catalanes] no en una emisora sino en muchas emisoras, y no solo en la radio sino en varias tertulias televisivas es habitual; tergiversando los hechos nos hacen parecer unos malvados».Estamos asediados». Anna Notícies, 30-01-2006).
«Estamos asediados. Seriamente asediados. La guerra contra la lengua [catalana] no ha hecho más que empezar: tanto si gana Rajoy como si gana Zapatero las elecciones españolas».Pues cómprate un perro». Avui, 12-02-2008).
Bueno, señora Simó, no le quito más tiempo, que debe de quedarle aún mucho odio por destilar.