13 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
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28 de octubre de 2014

In fraganti

Martes, 7 de octubre del corriente año (o sea, hace tres semanas, para mejor entendernos): cuelgo en Facebook un enlace hacia «Bestiario», la última entrada publicada en Catalibanes. Transcurridos sólo unos instantes, la página de la red social me notifica que una usuaria, a quien ni conocía ni conozco, y de nombre tan olvidado como olvidable, lo había compartido en su muro junto con la siguiente exclamación (así, en mayúsculas):
«HAY QUE VER LO QUE PUBLICAN DE NOSOTROS LOS CATALANES».
Portada de El País, del 19-05-1984. Ya por entonces el
presidente Jordi Pujol, imputado en la querella por el
Caso Banca Catalana, ejercitaba esa técnica victimista
de hacer pasar por agresión a Cataluña toda iniciativa
contra el nacionalismo y sus latrocinios
Las proclamas a favor de la secesión de Cataluña y la simbología política de ese signo que plagaban su perfil confirmaron mis sospechas de un rápido vistazo. Y decidí enviarle este mensaje a través del chat:
«Me ha gustado mucho que comparta usted mi enlace titulado “Bestiario”, porque así alcanza todavía más difusión. Lo que pasa es que ese truquito de presentar cualquier crítica al NACIONALISMO como un ataque a los CATALANES ya está muy visto y no cuela. Saludos».
A partir de ahí se desencadenó una conversación, en tiempo real, donde persuadida quizás por la propaganda separatista que nos describe a todos los disidentes como seres toscos e intelectualmente inferiores, intentó confundirme esmerándose en el arte del disimulo:
LA SUSODICHA: «No lo he publicado en plan de critica [sic], cada persona tiene su opinion [sic], tu [sic] la tuya, yo la mia [sic], y todas son muy respetables. el [sic] comentario que he hecho lo mismo hubiese sido de un articulo [sic] a favor. hay [sic] veces que las cosas no son lo que parecen. un [sic] buen dia [sic] y un abazo [sic]».
MENDA: «Sí, si todo eso que me pones está muy bien y queda muy bonito, pero tú me has entendido perfectamente: ¿por qué escribes “HAY QUE VER LO QUE PUBLICAN DE NOSOTROS LOS CATALANES”, cuando el artículo del blog no habla de los ‘catalanes’, sino de los ‘nacionalistas’?».
S: «La gran mayoría lo son, digan lo que digan, de cara a la sociedad se dice una cosa y en privado es otea [sic]. Nada que el comentario habría sido el mismo por mi parte. Repito un feliz día y un gran abrazo».
M: «Aunque la “gran mayoría” de los catalanes fuesen nacionalistas, evidentemente no todos lo serían; por lo tanto, presentar una crítica al nacionalismo como un ataque a los catalanes diciendo: “HAY QUE VER LO QUE PUBLICAN DE NOSOTROS LOS CATALANES”, es falsear y actuar de mala fe».
S: «Es tu opinión. Ya te digo que su [sic] fuese un articulo elogiandolos [sic] hubiese hecho el mismo comentario, te lo creas o no, la gente que me conoce lo sabe y con eso me basta. Un abrazo».
M: «El que tú hayas falseado un enlace colgado por mí presentándolo como un ataque a los catalanes NO es una OPINIÓN, sino un HECHO. Y lo sabes. No cuela».
Tras de lo cual, obtuve la callada por respuesta. Así son ellos, así es como tergiversan las cosas para después cobardear.

21 de mayo de 2013

Píxeles humanos

El 18 de mayo, la mayoría de medios regionales se hicieron eco de la siguiente información publicada por la Agència Catalana de Notícies (ACN):
«Un total de 2.014 voluntarios [cifra que hace referencia al año del 300 aniversario de la supuesta invasión castellana de Cataluña, y fecha inicial del planeado referéndum de autodeterminación] han formado este sábado al mediodía una estelada [bandera separatista] humana en la Plaza del Ayuntamiento de Igualada para reivindicar la independencia. Vestidos con camisetas y gorras amarillas, rojas, blancas y azules, los participantes han hecho posible la primera ‘stop motion’ soberanista. Esta técnica de animación consiste en crear un vídeo a partir de la unión de muchas fotografías consecutivas para proporcionar la sensación de movimiento. Cerca de veinte fotógrafos y más de 170 coordinadores se han repartido por diferentes balcones de la plaza para capturar la acción mediante instantáneas».
A las pocas horas de conocerse la noticia, usuarios de Internet difundieron por las redes sociales este ilustrativo fotomontaje:

La imagen del recuadro inferior izquierdo corresponde al evento organizado el pasado sábado en Igualada, provincia de Barcelona

4 de abril de 2011

This is not America

La secta acaba de llevarse un susto de muerte. Resulta que en un capítulo de CSI: Nueva York aún no estrenado en España, aparece un mozo de Escuadra... ¡con rasgos y acento mejicanos! Menudo chasco: venga la Generalidad a difundir las “milenarias” esencias de Cataluña por el mundo abriendo embajadas con nuestro dinero ―incluida una en la Gran Manzana, donde está ambientada la serie― como parte de ese plan que los separatistas llaman construcció nacional, para que luego vengan los americanos y pongan a representar a un catalán al nieto de Jorge Negrete. Hay que montar todavía más embajadas, deduciría inmediatamente Artur Mas.

La secuencia se desarrolla cuando una de las protagonistas de la ficción pregunta por la identidad del desconocido que, inclinado sobre un cadáver, está analizando la escena de un sangriento crimen, y obtiene de su compañero una respuesta fonéticamente parecida a ésta:

―Héctor Vargasss, froimlainsupervaiser from mosus descuadrua.

El de Vargas debe de ser un apellido muy socorrido para los guionistas de Hollywood, pues también se apellidaba así el policía mejicano que encarnó Charlton Heston en la magistral película de Orson Welles, Sed de mal (Touch of Evil).

―La policía de Barcelona ―exclama ella con sorpresa para continuar con el despropósito. Porque ni idea de eso llamado Cataluña, no. Por aquellos andurriales, lo que les suena es Barcelona. Y gracias tal vez a los Juegos Olímpicos de 1992, los que pagamos entre todos los españoles y que Jordi Pujol nos agradeció en la ceremonia inaugural con aquella gigantesca pancarta del Catalonia is not Spain (‘Cataluña no es España’) justo delante de donde se emplazaban las cámaras. Que si no, quizás tampoco. Después, la sagaz detective termina de embarullarlo todo mezclando a la policía autonómica catalana con la investigación de los atentados de los trenes del 11 de marzo de 2004, en Madrid, y se queda tan pancha.

Hay muchos más casos similares en el cine y la televisión del otro lado del Atlántico. Otra serie de éxito, Miénteme (Lie to Me), nos presentó al personaje de reputado doctor Lightman enseñando a sus alumnos a identificar expresiones faciales de odio previas a la comisión de asesinatos. Para lo cual, ilustró una última diapositiva con esta peregrina explicación:

―Y de nuevo, en el rostro de un independentista vasco subiéndose a un autobús con nueve kilos de explosivos atados a su pecho.

Atados a su pecho, dice. La sola idea de etarras, asiduos del tiro en la nuca y asesinos desde la lejanía mediante mando a distancia o temporizador, inmolándose con explosivos en atentado es algo que nos choca a todos quienes conocemos la muy diferente realidad de estos cobardes.

Aunque mucho más allá habían ido años antes los creadores de la serie MacGyver. Uno de los episodios arrancaba con el mañoso rubiales infiltrándose en una base de terroristas independentistas vascos escondida en las montañas, que más parecía un estrafalario camping de tegucigalpenses con chapela.

Izquierda: CSI: NY (CSI: Nueva York, en España), episodio 12, temporada 7: «Holding Cell» (2010);
centro: Lie to Me (Miénteme, en España), episodio 4, temporada 1: «Love Always» (2009);
derecha: MacGyver, episodio 6, temporada 1: «Trumbo's World» (1985)

Razonaba el antes mencionado Orson Welles que los actores estadounidenses jamás podrían interpretar bien a Shakespeare porque no comprenden qué es un rey. Probablemente, los guionistas y realizadores de allí muestran tal desconocimiento sobre los separatismos por lo mismo, porque tienen la inmensa suerte de no padecerlos.

30 de julio de 2010

Gracias, asesino

Hoy hace un año, ETA asesinó en Calviá (Mallorca) a dos agentes de la Guardia Civil, Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salvá Lezaun, de 28 y 27 años respectivamente, mediante una bomba lapa adosada a los bajos de su todoterreno. Ese día en el foro separatista de RacoCatala.cat se desata el júbilo. Algunos participantes cuelgan emoticonos de caras riéndose, de muñequitos revolcándose y pataleando de risa. Un forero bromea pidiendo que los informativos aclaren «si se trata de dos guardias civiles o de dos personas, pues [para él] no son lo mismo». Más risas. «Uno de ellos no podrá aprobar las prácticas», es la “gracia” que suelta otro. Como al principio las noticias son confusas, algunos foreros fantasean con la posibilidad de que pueda haber un tercer fallecido y canturrean aquel eslogan de IKEA: «Donde caben dooos caben treees». Carcajadas para premiar la ocurrencia. Otro independentista, que no quiere quedarse atrás, improvisa un chiste: «La película se llama “Toma tres verdes fritos”».

Cuatro páginas sucesivas del foro así, en las que hay quien incluso llega a dar las gracias a ETA.


La web Racó Català (‘Rincón Catalán’) está en funcionamiento desde 1999. Con sede en Barcelona, se constituyó como asociación en enero de 2005. Desde entonces, según revelaba la revista Interviú del 11 de agosto de 2008, comenzó a recibir subvenciones del gobierno autonómico: 30.000 euros en 2005, 5.000 en 2006 y 11.000 en marzo del año de publicación del reportaje. El fin de las subvenciones fue publicado en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, y no es otro que contribuir al proyecto de ampliación de la web, a la consolidación del equipo de redacción y a los gastos de promoción de este medio digital que —según sus administradores— se dedica a «ofrecer diferentes servicios para aglutinar los distintos movimientos catalanistas».

A día de hoy, ese hilo del foro ha sido borrado.

16 de julio de 2010

La ‘manguifestación’

Acostumbrados como están a inventarse naciones, imperios mediterráneos y héroes que huyen, no les debe de costar demasiado a los separatistas inventarse un millón y medio de adeptos en una marcha donde los análisis aseguran que acudió —en realidad— veinte veces menos gente. Además de que el lema de la convocatoria no era a favor de la independencia, sino para defender el Estatuto. Pero les da igual, ellos adelante con la mentira numérica, ufanándose como aquél del “¡mira, mira, mira qué larga la tengo!”, utilizándola estos días como arma política en los parlamentos —el catalán y el nacional—, y también para augurar una pronta e inevitable secesión de España en fechas próximas.

En cualquier democracia lo que cuenta son los resultados salidos de las urnas (cuantificables), y no las exhibiciones callejeras de masas, que es a lo que recurrió Benito Mussolini durante dos días consecutivos para arrebatar el poder en Italia. Además, aunque nos emborrachásemos con vino de Montilla y diésemos por buena la exageración del millón y medio de asistentes, ¿qué importancia tendría frente a los casi siete millones y medio de habitantes de Cataluña, o comparado con los 2.828.332 que en esta región votaron a favor de la Constitución?

Los embusteros no han dado una sola prueba objetiva en la cual apoyar su disparatado cálculo sobre la protesta, que discurrió por una vía (Paseo de Gracia) con sólo ocho travesías. «Es que los manifestantes iban muy juntos y en un m² caben hasta 8 personas», he leído comentar a alguien en los medios. ¡Hombre!, pues, si fue así, preparémonos para recibir una auténtica explosión demográfica dentro de nueve meses, porque con tanto roce...

La cifra definitiva que ha proporcionado la empresa Lynce, especializada en la medición de concentraciones humanas mediante recuento informático de fotografías aéreas, es de 62.000 personas. Con una estimación de error al alza del 20%, que podría elevar la asistencia hasta un máximo de 74.400. Pero no más. Estos datos, así como las imágenes del recorrido y su metodología de contabilización, pueden consultarse en su página www.lynce.es/es/manifadetalle.php?cod=44. Allí encontramos también argumentos que tiran por tierra la falacia, como los siguientes:
«Entendemos el sentimiento de frustración de quienes, obsesionados con el millón “prometido”, no admiten ningún aumento que sólo sea de unas pocas “decenas de miles”. Pero la realidad es una cuestión observable y nosotros mostramos nuestros datos y explicamos el procedimiento por el que llegamos a ellos.
»Nos gustaría que otros “fabricantes” de cifras también pudieran explicar pormenorizadamente sus propios procedimientos».
Pues, ni pío han dicho hasta el momento esos mangantes que fabrican cifras, no. Nada han explicado. Sigamos:
«Lo decimos porque el problema no es esta manifestación de Barcelona, ni cualquier otra de Madrid, Valencia, Bilbao o Zaragoza. El problema reside en quienes propalan la idea de que el millón es fácilmente alcanzable en cuanto vemos que la multitud que podamos tener ante nosotros es realmente MASIVA.
»Créannos, porque es pura física: una foto con un millón de personas en ella es un diamante en bruto. Y mucho me temo (aunque esto es sólo una opinión y no un dato) que ninguno de nosotros ha visto nunca ese diamante en todo lo que llevamos de democracia. Y antes (en la Plaza de Oriente) aún menos.
»Para los aficionados a las cifras millonarias, hemos hecho un pequeño cálculo: la Diagonal es una de las principales avenidas de la ciudad de Barcelona y corta en dos el distrito central del Eixample. Tiene una longitud de unos 11 km y una anchura de 50 metros.
»Pues bien, ni siquiera con una densidad media de 1,7 personas / metro cuadrado (cifra altísima para una multitud en movimiento) podríamos concentrar en todo ese espacio a un MILLÓN de personas».
En fin, lo de siempre cuando hablamos de nacionalismo: muchos fuegos de artificio con pólvora mojada.

11 de mayo de 2010

Llega el circo al país de los relojes

Son los helvéticos nación acreedora de admiración y tradicionalmente conocida por su elevado desarrollo. Baste explicar, como anécdota, que la única estatua de toda Suiza erigida a un militar lo es en honor del valiente general que impidió una contienda armada entre civiles momentos antes de que estallase.

Debieron de quedarse patidifusos los civilizados habitantes de Ginebra cuando este sábado sufrieron el desembarco de —según la policía local— unos 1.600 autonombrados representantes de Cataluña, que fueron a montar el numerito y realizar su habitual exaltación del aldeanismo. Tenían como objetivo la sede de las Naciones Unidas, ante cuya puerta entonaron a coro el ya consabido Somos-una-nación-oprimida-por-la-malvada-España-snif. La manifestación, que venía siendo anunciada en medios separatistas desde semanas antes y contaba con la pública adhesión de algún que otro gacetillero del Régimen y un par de actores secundarios de telenovelas de TV3, estuvo convocada por 84 organizaciones separatistas —¿subvencionadas, cuántas? ¿Todas?—, las cuales reconocieron una asistencia de gente menor de la esperada. Asistencia que ha sido, también, más baja que la registrada a otro acto similar el pasado año en Bruselas.

Dos días antes, el jueves 6 de mayo, ya habían entregado al Consejo de Derechos Humanos una carta donde reclamaban el derecho de autodeterminación que se contempla en los Pactos Internacionales, cenagoso concepto alumbrado y redactado después de la Segunda Guerra Mundial para la descolonización de los hasta entonces existentes imperios. Es decir, que ellos mismos ponen a su región al mismo nivel que Angola o Zambia.

Tras la lectura en inglés y catalán de un manifiesto victimista, y la berrea de imaginables consignas, los gañancitos concluyeron la función de forma muy cosmopolita: canturreando Els Segadors y bailando sardanas en medio de una plaza. No especifica, sin embargo, la noticia si soltaron por las calles algún ruc català.

(En la imagen, posando con la barretina a rosca frente a la sede de la ONU; sólo les falta el palillo en la boca y gritar algo así tipo: —Ueeeeeeeeeh, les cabreees!).

30 de abril de 2010

¿Nazismo actual?

Causa horror, tristeza e indignación a partes iguales. Esto es lo que hemos creado entre todos por un concepto mal entendido de la democracia y una chapucera transición desde el régimen anterior: