13 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 

12 de agosto de 2013

Desmontar embustes

A finales de julio, el día 29, TotTarragona.cat publicó un artículo de enorme valor. Venía firmado por Joaquim Vandellós Ripoll, quien ya había colaborado anteriormente en la sección de Opinión de ese diario digital, así como en la de algunos otros, mediante nada desdeñables aportaciones. En esta, que lleva por título «La falsedad del ‘Derecho a decidir’», reúne los principales y más propagados dogmas del credo secesionista y los pulveriza bajo el peso de una lógica incontestable. Y con gran valentía además, en esta Cataluña de fanatismo y violencia donde se criminaliza toda disidencia del pensamiento único. Lo cual convierte en aún más admirable a este jovencísimo autor que cuenta con tan solo 17 años de edad.


Artículo de Joaquim Vandellós
Esta es la traducción del artículo íntegro, originalmente publicado en catalán:
«En una época necesitada y carente de horizontes, con ideologías reprimidas y dificultades económicas, el independentismo nos ofrece un proyecto de futuro ante la falta de cohesión de la sociedad española. Frente al paro, los recortes en sanidad y educación, y las congelaciones salariales, se nos propone ni más ni menos que romper con el resto de España. De forma maquiavélica y aprovechando la grave situación actual que sufren muchas personas, se nos ha pintado a España de manera falaz como la responsable de todos nuestros males y al supuesto Estado Catalán como la solución a todos nuestros problemas. ¿Qué mejor manera hay de fomentar el odio a España que echándole la culpa de la situación actual?
»El separatismo, creyéndose poseedor de una moralidad superior, ha defendido con una hipotética legitimidad democrática el “Derecho a decidir” y ha convertido en derecho su voluntad de romper la unidad de España, tildando de antidemocráticos a quienes nos oponemos a ese derecho ficticio. La posibilidad de que ganase el en una consulta ficticia nos permitiría alcanzar la “plenitud nacional” y librarnos de España, la culpable de todos nuestros males. Es curioso que se considere que los ciudadanos de Cataluña están capacitados para decidir en qué Estado desean vivir, pero en cambio no se les quiera conceder el mismo derecho a elegir una cosa tan simple como que sus hijos estudien en catalán o en castellano como lengua vehicular en las escuelas. Tampoco se concede el derecho a que Tarragona decida si realmente quiere seguir formando parte de Cataluña o prefiere constituirse en una comunidad uniprovincial, con las ventajas que eso comportaría. Por lo tanto las bases de ese supuesto “Derecho a decidir” no son la legitimidad democrática y la libertad del pueblo como nos intentan hacer creer los separatistas, sino la defensa de sus intereses partidistas y su voluntad de romper con España.
»Un claro ejemplo de esa moralidad democrática superior que se atribuye el nacionalismo es el atrevimiento de la portavoz de CiU en el Ayuntamiento de Tarragona, Victòria Forns, que se atrevió a acusar al pleno de “perpetrar un atentado contra la democracia” por votar contra el Pacto por el Derecho a Decidir. Lo que sin embargo no mencionó la Sra. Forns es el poco respeto que su partido tiene por el Estado de Derecho. Un partido como CiU, que ha incumplido una sentencia del Tribunal Constitucional y cinco del Tribunal Supremo en referencia a la inmersión lingüística y que ha expresado públicamente su insumision a las leyes aprobadas en el Congreso de los Diputados que no le gusten, no creo que sea el más adecuado para dar lecciones de democracia a nadie.
»Si la unidad de España se puede quebrar, la de Cataluña también. Si Cataluña tiene derecho a decidir, también lo tendrán sus municipios. En una hipotética consulta, ¿permitirán los nacionalistas que todos aquellos municipios como Tarragona donde gane el no a la ruptura continúen formando parte de España?
»La soberanía nacional reside en el conjunto de la nación española, no solo en una parte de esta. Resultaría terriblemente injusto que una decisión que afecta al conjunto de la población, fuese tomada por solo unos cuantos. Sería como pretender que Valls por sí misma tomase una decisión que afectase al conjunto de la provincia. Esa soberanía está contemplada en la Constitución Española de 1978, que es la garantía de nuestra democracia. Los que no respetan el ordenamiento jurídico y proponen consultas ilegales son quienes realmente atentan contra la democracia».

19 de julio de 2013

El increíble vuelo del ‘hombre-silla’

El 6 de octubre de 1993, Larry Walters, de 44 años de edad, volvió a internarse en el turístico parque Angeles National Forest, de California. Anduvo hasta un remoto paraje, su favorito. Y una vez allí, contemplado por la grandiosidad de aquel paisaje natural que prolongaba su belleza hasta el horizonte, se pegó un tiro en el corazón con una escopeta.

La suya es una sorprendente historia que había comenzado once años antes.

Camionero de profesión, Lawrence Richard Walters siempre soñó con volar. No había sido admitido en las Fuerzas Aéreas debido a falta de agudeza visual. Tampoco poseía formación aeronáutica de ninguna clase. Pero ese “pequeño” inconveniente no iba a frenarle en sus aspiraciones. Guardaba celosamente varias decenas de globos meteorológicos que, siendo solo un niño, había comprado en una tienda de excedentes de la Armada, decidido a cumplir algún día un descabellado propósito.

Y el momento llegó, el 2 de julio de 1982. El pequeño patio trasero de la casa de su novia Carol, en la localidad californiana de San Pedro, resultó el emplazamiento elegido como eventual base de despegue. Larry ató 42 de aquellos balones aerostáticos a una silla de jardín —hecha en aluminio y adquirida en los grandes almacenes Sears por 110 dólares— y, uno a uno, fue inflándolos con helio. Su equipaje durante la travesía se compondría de, entre otras cosas, una botella de Coca-Cola de tamaño familiar, un transmisor de radioaficionado para alertar de su presencia a otras aeronaves y comunicarse con su tripulación en tierra, algunos bocadillos, un altímetro y ―lo más importante― una pistola de aire comprimido para aterrizar reventando los globos a disparos. La silla llevaba además 35 garrafas de agua amarradas alrededor como lastre. Cuando el Inspiration I ―así había bautizado al ingenio― estuvo definitivamente listo, su intrépido inventor se acomodó a bordo sentándose con un paracaídas y mediante un gesto indicó a sus amigos que cortaran las dos sogas de nylon que lo mantenían anclado al parachoques del jeep de uno de ellos. Sucedió entonces algo imprevisto: el artefacto salió lanzado violentamente hacia arriba a una vertiginosa velocidad de más de 180 km/h, unos 5 metros por segundo, que incluso causó la pérdida de las gafas de sol a su atónito ocupante. El reducido grupo de ayudantes y curiosos allí congregados observaron cómo Walters iba desapareciendo en el cielo, convirtiéndose en un punto lejano y casi irreconocible. Su ascenso libre duró varios minutos, hasta alcanzar una altitud de 5.000 metros (16.000 pies).

El plan inicial consistía en elevarse suavemente apenas unas decenas de metros, las suficientes para asegurarse buenas vistas. Y ser luego impulsado por la brisa centenares de kilómetros a través del cercano Desierto de Mojave, hasta concluir el viaje en las Montañas Rocosas sin mayores problemas al cabo de escasos días. Mas nadie había realizado cálculo alguno sobre la enorme fuerza ascensional encerrada en tantos metros cúbicos de gas y la idea salió mal.

Carol, nerviosa ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, contactaba desesperadamente por radio para saber el estado de salud de su errante compañero, quien se encontraba mareado y medio congelado por las bajísimas temperaturas. Y aunque portaba consigo una cámara, la impresión le impidió sacar ni una sola fotografía durante las largas horas en que permaneció flotando sobre la populosa ciudad de Los Ángeles.

El perplejo piloto de un avión de la TWA transmitió a la torre de control que acababa de cruzarse en el aire con un señor sentado en una silla. Y solicitó la inmediata activación de un plan de salvamento. Otro piloto, de la compañía Delta en esta ocasión, informaba sobre la misma grotesca escena unos instantes después. Para entonces, Larry ya había dado orden a sus colaboradores de que pidieran ayuda pues temía invadir el espacio aéreo del aeropuerto, con el lógico riesgo que eso conllevaba. Él mismo consiguió sintonizar desde las alturas con un canal de emergencias usando su radiotransmisor y describió su dramática situación a un operador, el cual no salía de su asombro ante lo que estaba escuchando.

En su incontrolable deambular, el náufrago volador divisó el césped de un lujoso club de golf. Parecía un lugar idóneo donde posarse y terminar aquella peripecia, por lo que creyó llegada la oportunidad de descender, disparando unos cuantos balines a los globos. Pero perdió el arma en el intento al escurrírsele de las manos y el Inspiration I continuó a la deriva, yendo a enredarse en unas líneas de alta tensión de la Calle 45, en un barrio residencial al nordeste de Long Beach. «Ahí fue cuando me asusté ―explicaría Larry más tarde al rememorar sus sensaciones mientras veía aproximarse las torres eléctricas―, esas cosas te fríen».

Afortunadamente, el recubrimiento de los cables le aisló de una fatal descarga y los bomberos lograron rescatarle ileso, tras cortar el suministro de electricidad durante 20 minutos en una extensa zona de viviendas.

Mientras la Policía procedía a detenerle y esposarle, Walters comentó jocosamente a un reportero que se había abalanzado a arrancarle una entrevista:
«Ya no puede uno ni sentarse un rato».
Acababa de batir un récord mundial de altura en la modalidad de vuelo con varios globos montado en aquella silla de jardín, la cual regaló a unos niños del vecindario donde había aterrizado y que no volvería a ver jamás —con posterioridad, lamentaría profundamente haberse desprendido de ella; sobre todo después de conocer el interés mostrado por el Smithsonian Institute para exhibirla en su museo—. Pero su proeza nunca fue inscrita oficialmente porque no reunía los requisitos imprescindibles, ni había contado con instrumental homologado que la registrara de manera fiable.

Muy disgustada con él, la Administración Federal de Aviación (FAA) sancionó al imprudente Larry con 4.000 dólares por cuatro infracciones graves de su normativa: volar en un aparato sin certificado de aeronavegabilidad, provocar riesgo de colisión con otros aviones, entrar en el área de tráfico de un aeropuerto sin mantener comunicación con los controladores de la torre, y poner en peligro vidas y propiedades. No obstante, esta aceptó varias alegaciones y finalmente redujo el importe de la multa a solo 1.500 dólares.


La silla, en la actualidad. Aunque se creía perdida,
ha sido recuperada recientemente y conserva aún
13 de las 35 garrafas originales que la lastraban
(Fotografía: Mark Barry; Markbarry.com)
Larry Walters era ya en esos momentos toda una celebridad. La noticia había gozado de tan amplia difusión que dejó su empleo en la empresa de transportes, convencido de hallarse ante un prometedor futuro mediático. Participó como invitado en varios programas de radio y en dos espacios de gran audiencia de la televisión norteamericana: Late Night with David Letterman y The Tonight Show, presentado por el afamado Johnny Carson. Llegó incluso a ser requerido como conferenciante en seminarios sobre motivación.

Pero, aunque probadamente valeroso —temerario, más bien—, este Ícaro moderno era hombre taciturno y de pocas palabras; carecía de cualidades para la comunicación. Y pronto cayó en el olvido del público.

Apenas había obtenido unos cientos de dólares con sus apariciones en los medios. Que sumados a los 1.000 que la marca Timex le pagaría en 1992 por anunciar relojes, ni siquiera llegaban para sufragar el coste total de su aventura. Amargamente decepcionado con los resultados, optó por volver a su modo de vida sencillo. Siempre había confesado amar la tranquilidad y la Naturaleza, e ingresó en el Servicio Forestal de los Estados Unidos. También el terreno sentimental le depararía otro duro revés cuando, después de tres lustros de noviazgo, sufrió el abandono de Carol.

Soltero y sin hijos, únicamente le sobrevivieron su madre y dos hermanas. Quedan para el recuerdo las declaraciones que realizara al periódico Los Angeles Times al regreso de su insólito paseo:
«Tenía que hacerlo. Llevaba 20 años soñando con ello, y si no lo hubiese llevado a cabo, creo que habría terminado encerrado en un manicomio. Nunca pensé que, alcanzando mi meta en la vida, mi ilusión, armaría tal revuelo y conseguiría que la gente se riese».
Supe de estos asombrosos hechos hace ya algún tiempo y fue mucho lo que me impresionaron. He querido compartirlos con los lectores, aquí, en el blog. Hoy no tenía ganas de escribir sobre esos colgados e ilusos del separatismo; estoy cansado, me tienen harto, no se merecen tanta atención. Aunque, en el fondo, este relato trata un poco sobre ellos también.

27 de junio de 2013

Redención

José Gómez Romero, conocido musicalmente como Dyango, sorprendía al país el pasado 4 de junio proclamando su apoyo a la secesión de Cataluña. Fue a través de una intervención telefónica en el espacio de 13TV «Más claro agua», presentado por Isabel Durán. El cantante quiso anunciarlo públicamente, cuando explicaba los motivos de su participación ―junto a otros artistas, como Gerard Quintana, Paco Ibáñez, Ramoncín o Peret― en el concierto secesionista organizado para el próximo sábado en el estadio del Barça (Concert per la Llibertat). Y afirmó sentirse ahora «más catalán que español».

Los tertulianos del programa cuestionaron la sinceridad de Dyango, de 73 años de edad, y apuntaron la posibilidad de que la suya fuese una conversión interesada.

Apenas dos días después, el baladista, quien representó a España en el Festival de la OTI de 1980, ofrecía más detalles en el transcurso de una entrevista para el magazín matinal de radio «El món a RAC1»:
«Soy independentista. No sé desde cuando, no podría calcularlo ni pensarlo. Se lleva en la sangre, no se puede evitar».

Dyango escenifica su posicionamiento político
posando con una estelada en Montjuich
Y así, apelando a la hematología, zanjaba Dyango la controversia e ingresaba definitivamente en el elenco de famosos merecedores de toda clase de halagos y parabienes por parte del catalanismo. Desde entonces viene siendo obsequiado con el tradicional ritual de aceptación tribal, en los medios de comunicación y en las redes sociales. Incluso la Belén Esteban del separatismo, Pilar Rahola, aparcó su vocinglera antipatía habitual para dispensarle una tierna acogida, rayando en la cursilería: «T'ESTIMEM» (‘Te queremos’), gritó el día 11 al otrora intérprete del pasodoble Suspiros de España, a través de un mensaje en Twitter.

El 22 de junio, el también catalán (barcelonés, nacido en 1943) y compañero de profesión Juan Erasmo Mochi, ha publicado en Facebook una misiva dirigida a su paisano, con el título, «Carta abierta a Dyango “el separatista”», y cuya reproducción, íntegra y textual, sigue a continuación:
«Estimado Dyango:
»Siempre hemos tenido una buena relación y te he respetado como artista y profesional esforzado que no “tira la toalla”.
»Los que tenemos la suerte de recorrer el mundo recibiendo el afecto que nos brindan miles de personas con total generosidad, sin ponerle etiquetas racistas o nacionalistas, deberíamos estar por encima de supuestas identidades diferenciadoras; como la que tu has asumido de “Catalanista” (¿Abducido?) que no se siente Español, cuando en España y en todo América, se te siente y respeta como a un gran artista Español.
»Hay muchas razones para demostrar la “sin razón” de los independentistas catalanes. La primera y principal es la de la falsificación de la historia. La verdadera, escrita por prestigiosos historiadores “independientes”, está al alcance de todo el que quiera conocer la verdad. No necesito explicarla yo.
»Los que se consideran solo “Catalanes”, esgrimiendo la singularidad de sus genes, debieran considerar que, aunque los humanos seamos también animales (¿racionales?) no somos ni Pastores Alemanes ni Samoyedos, ni Chihuahuas…como para reivindicar una raza única y pura. La autentica “raza” de los habitantes de la península Ibérica, es la de la mezcla de razas que, en el transcurso de nuestra historia, se han mezclado tanto como para no poder reivindicar una en concreto.
»Te invito a reflexionar seriamente sobre lo que estás haciendo, porque me duele ver que le echas leña al fuego de la sin razón. Te prevengo, si esa autodeterminación de Cataluña, que tu defiendes, la llevara a la independencia, tu situación, en ese “paraíso catalanista”, sería la de un “Charnego”, que es como los catalanistas llaman despreciativamente a los que no consideran de auténtica raza Catalana.
»Tus dignísimos apellidos: Gómez, de puro origen Godo, invasores de la península allá por el siglo V y fundadores de la nacionalidad Española, y Romero: adjudicado por vez primera a los invasores Alanos de Galicia que, posteriormente, pasaron al reino de Aragón y que también adoptaron muchos peregrinos sin apellido y judíos conversos; te convertirían en un ciudadano de tercera clase. Todo lo mas, en un “Charnego” consentido. Te lo asegura tu amigo Juan Erasmo, Español fabricado en la isla de Ibiza, nacido en Barcelona, padre, hijo, nieto, biznieto, hermano, tío, primo, sobrino.... de Españoles nacidos en Cataluña y Mallorca, que no cree que un Catalán sea distinto de un Gallego, un Vasco o un Andaluz. Porque todos somos Españoles.
»Puede que, a mí, a partir de ahora, me impidan actuar en mi querida Cataluña, y que a ti, “Charnego” agradecido, la Generalidad de Cataluña, te premie con una gira por tu actuación, en compañía de otros, en un concierto independentista. Pero entre los aplausos que recibirás, te faltará uno que siempre habías tenido: El mío.
»Te mando mi canción “AGITELO BIEN” LA AUTODETERMINACION para que, si recapacitas, en el futuro la cantemos a dúo.
»Desde la admiración y el respeto,
»Juan Erasmo Mochi».
Queda por ver si este movimiento golpista coronará su objetivo de violentar la legalidad y desgajar Cataluña de España. Lo que sí está consiguiendo, de momento, es abrir una profunda ―y peligrosa― brecha entre catalanes, de imprevisibles consecuencias.

21 de mayo de 2013

Píxeles humanos

El 18 de mayo, la mayoría de medios regionales se hicieron eco de la siguiente información publicada por la Agència Catalana de Notícies (ACN):
«Un total de 2.014 voluntarios [cifra que hace referencia al año del 300 aniversario de la supuesta invasión castellana de Cataluña, y fecha inicial del planeado referéndum de autodeterminación] han formado este sábado al mediodía una estelada [bandera separatista] humana en la Plaza del Ayuntamiento de Igualada para reivindicar la independencia. Vestidos con camisetas y gorras amarillas, rojas, blancas y azules, los participantes han hecho posible la primera ‘stop motion’ soberanista. Esta técnica de animación consiste en crear un vídeo a partir de la unión de muchas fotografías consecutivas para proporcionar la sensación de movimiento. Cerca de veinte fotógrafos y más de 170 coordinadores se han repartido por diferentes balcones de la plaza para capturar la acción mediante instantáneas».
A las pocas horas de conocerse la noticia, usuarios de Internet difundieron por las redes sociales este ilustrativo fotomontaje:

La imagen del recuadro inferior izquierdo corresponde al evento organizado el pasado sábado en Igualada, provincia de Barcelona

16 de mayo de 2013

Los olímpicos

En ocasiones, la domesticada y obediente prensa que Artur Mas subvenciona con nuestro dinero trae noticias curiosas, dignas de mención. Tal es el caso de la edición de Nació Digital para la comarca del Vallés Oriental del pasado sábado, la cual nos informa sobre un insólito campeonato disputado en el municipio barcelonés de la Garriga: el lanzamiento de DNI español cuanto más lejos, mejor.

Justo es reconocer que esta nueva modalidad deportiva, repleta de simbolismo, resulta un poco más sofisticada que el levantamiento de arado; y que no ensucia ni lo pone todo perdido como la tradición rural de partir sandías a cabezazos. Pero contiene una gran carga vejatoria para la nación y el sentimiento patrio, que era lo que se pretendía.


¡Atención a la pinta de la paella, atención!
Varias decenas de separatistas de toda Cataluña, convocados a través de las redes sociales, tiraron con fuerza sus respectivas tarjetas de identidad en feroz batalla contra las leyes de la Física y el viento. Aunque nada pudieron frente el gerundense David Tarrats, que con una envidiable marca de 10 metros y 24 centímetros mereció el codiciado premio consistente ―como no podía ser de otra forma― en una butifarra típica del lugar.

El flamante ganador tuvo a bien revelar el secreto de su imbatibilidad: había estado entrenándose durante la semana.

Una vez decidida la victoria, el centenar de asistentes disfrutaron de la música de una banda local y de una paella de monumentales dimensiones preparada por el cocinero Pep Salsetes (algo así como, ‘Pepe Salsitas’), quien atacó las brasas derramando sabiduría culinaria protegido por un mandil con una bandera secesionista, o estelada. Todo ello en un alegre clima de regocijo popular.

Puesto que la noticia no especifica lo contrario es de suponer que, al término de la competición, todos recogieron sus carnés y pusieron buen cuidado en no perderlos.

12 de abril de 2013

3

El tres es número de especial significación para los de la secta porque tercera es la posición que en el alfabeto ocupa la letra c, inicial de Cataluña. Y de ahí, de tan tontorrón planteamiento, que con irreductible frenesí gusten de ponerle un tres a todo cuanto pillan. La primera de las múltiples cadenas autonómicas de televisión del Régimen nació como TV3, hace ya casi tres décadas. Y las que le siguieron también han ostentado de algún modo ese distinguido guarismo: Canal Super3, Esport3, TV3 HD, TV3CAT, 300, 3/24, K3, Canal 3XL... y Canal 33, cuyo par de treses coincide sospechosamente con el eslogan CC o Catalunya Catalana, una reivindicación de pureza étnica y cultural del territorio que se grita por las calles con grafitis en clave mediante un treinta y tres.

Tres se decía además que era el célebre porcentaje de comisión o mordida cobrado por CiU a los adjudicatarios de obras públicas durante sus 23 años de mandato autonómico. Aunque investigaciones posteriores han revelado que esa cantidad se queda corta y nunca bajaba en realidad de un más lucrativo aún 4%.

Y tres son también los años que hoy cumple este blog.

Un total de 1.096 días reuniendo informaciones, narrando el devenir tragicómico de esta región y de la España que lo consiente. Pero, pese a lo penoso de tal cometido, el balance de Catalibanes. Crónicas de la yihad separatista se me antoja positivo por muchos momentos gratificantes. Y atesoro energías para continuarlo, al menos, otro trienío más.

Entre las entradas o posts que más me divirtió escribir recuerdo muy vivamente «La Cicciolina de Lérida», sobre el esperpéntico videoclip promocional de un astro futbolístico aterrizado en la política para envilecerla todavía más: el sin igual Joan Laporta. Por contra, fue la redacción de «Berlusporti» aquella que mayores dificultades entrañó debido a la cantidad de enlaces de prensa, datos, fechas y cifras que hube de contrastar para componer un retrato fidedigno del citado ex presidente del Barça y de sus sórdidas andanzas.

No obstante, sigo considerando la muy reciente «Decidiendo» como la mejor. Quizás porque sintetiza todo lo publicado anteriormente en este compendio o enciclopedia de la sinrazón; dado que es, en cierta manera, su colofón.

Por todas las visitas al blog, por cada uno de los afectuosos correos electrónicos de apoyo, por los numerosos artículos y noticias que he recibido como forma de bella y desinteresada colaboración, por la gentileza de quienes se han adherido como seguidores y la difusión realizada en la red de redes por infinidad de manos amigas que desearía estrechar: gracias. Muchas gracias.

15 de marzo de 2013

Deprisa, deprisa

La secta no sólo pretende la secesión de Cataluña: además la quiere inmediatamente. Rápido, con urgencia, ya. A principios de semana, el diario e-Notícies informaba sobre la premura por acelerar la agenda separatista bajo el titular: «ERC presiona a CiU para adelantar la consulta al 2013». En la coalición de ambas formaciones para repartirse el poder de la Generalidad, Esquerra Republicana de Catalunya es la que realmente gobierna esta Comunidad y va marcándole la pauta al presidente Artur Mas en estas cuestiones.

El mismo día de la aparición de esa noticia, el pasado 11 de marzo, Ramon Carner compartía su ansiedad con los lectores de El Singular Digital a través de una entrevista. Es presidente del Cercle Català de Negocis (‘Círculo Catalán de Negocios’), una asociación de empresarios unidos por su interés común en darle una patada al principal cliente de Cataluña: el resto de España. Entre un cúmulo de victimismo y memeces clásico («la trayectoria del Estado siempre ha sido expoliar los territorios que no eran Castilla», «nosotros siempre hemos tenido en nuestro ADN el sacrificio y el esfuerzo», «España es sinónimo de país no democrático», etc.), Carner mostró el camino hacia el paraíso y nos dijo que corriéramos:
«Si no conseguimos el Estado en seis u ocho meses, los empresarios padeceremos mucho. La única solución para devolver la confianza es que Cataluña sea un nuevo Estado de la UE y que nuestros recursos sirvan para fortalecer nuestra economía y hacerla competitiva. […] Tenemos que trabajar todos juntos para alcanzar la independencia antes de 2014. Aunque la fecha del 11 de septiembre de 2014 sería una fecha emblemática, no podemos esperar. Las empresas están capitalizadas y no hay recursos para aguantar más tiempo».
Esa data posee una importante carga emocional y movilizadora porque es la del tercer centenario de la invasión castellana de Cataluña que jamás sucedió. Pero también viene siendo tomada desde antiguo por los catalanistas como un límite u horizonte temporal que de ninguna manera debe traspasarse sin haber proclamado el Estado propio.

Para Carner, así como para los socios republicanos de CiU y una gran masa de adoctrinados impacientes, es un asunto de la máxima prioridad.


Tuit del 26-12-2012: ‘¡Cuando tengamos Estado propio
crearemos una oficina de actividades anticatalanas y
juzgaremos a personajes como el Cañas [Jordi Cañas,
diputado autonómico y portavoz de Ciudadanos]
y le [sic] condenaremos a muerte!’
Los motivos parece que son varios. Convencidos por la costosísima propaganda oficial, muchos millares de súbditos tradicionalmente refractarios a la sentimentalidad de las pamemas identitarias y de los tribalismos, han terminado abrazando las tesis separatistas por interés pecuniario. Se han tragado hasta el fondo lo de que en la independencia reside la solución a la crisis y cándidamente esperan la prometida prosperidad. Sería lógico pensar que esa gran bolsa de adeptos sobrevenidos irá desinflándose de forma gradual, hasta rozar la insignificancia, en cuanto empiece la recuperación de la economía española, cosa que, tarde o temprano, llegará. Y eso preocupa a los gerifaltes regionales.

No dejar escapar esta oportunidad de grave deterioro de nuestras instituciones surge como otra poderosa razón para precipitar el proceso rupturista. Con un presidente y un partido inanes en el Gobierno, el PSOE buscando todavía su sitio tras sus pésimos resultados electorales y la Corona noqueada por la cantidad de escándalos que han aflorado, se dibuja un panorama propicio para todo tipo de carroñeros. Gerard Figueras es aquel diputado autonómico de Convergència que, el 15 de junio de 2011, entró en la fama chillando Auxili! con voz trémula cuando una turba de indignados asedió el Parlamento catalán. Casi un año después, a finales de mayo de 2012, y ya aparentemente repuesto del susto, el gallardo Gerard instaba a los militantes de la rama juvenil de su partido, la JNC, a aprovechar la «debilidad de un Estado español que se tambalea y se hace insostenible». Debilidad que, según sigue relatando en su crónica el digital Ara, definió como «económica, institucional y democrática».

Josep Maria Terricabras es catedrático de Filosofía en la Universidad de Gerona y un icono intelectual dentro del secesionismo. En las últimas elecciones autonómicas decidió dar el salto a la política presentándose como candidato en las listas de ERC. Él se ha mostrado igualmente partidario de imprimir celeridad a las acciones a lo largo de una conversación publicada en el número de enero de Esquerra Nacional, boletín de su partido:
«Creo que las emociones, la rabia, la ilusión también son efímeras. Lo comparo siempre con el entusiasmo sexual. Tanto el entusiasmo sexual como el entusiasmo patriótico o nacional tienen una duración determinada, no pueden durar días y días. Tenemos que aprovechar este momento».
No era la primera vez que recurría a símiles “románticos” para ilustrar sus deducciones. El 13 de noviembre de 2012, en plena campaña electoral, este distinguido activista y cofundador de la Assemblea Nacional Catalana ―entidad que organizó la célebre manifestación separatista de la última Diada― había declarado lo siguiente en el número 22 de la revista Òmnium:
«Los procesos de independencia siempre son rápidos, porque si se ralentizan, se corrompen y se complican. Los procesos de emancipación son como los orgasmos, una vez lo empiezas tienes que acabarlo y no lo puedes alargar mucho».
La petite morte, como diría un francés. Abraham Lincoln aseguraba que nadie puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. El tinglado nacionalista es de tal endeblez ideológica, están tan trufado de burdas adulteraciones y mentiras, que corre serio peligro de desmoronamiento en cualquier instante. Ahí podría radicar otra de las causas de tanta prisa.