13 AÑOS DE CRÓNICAS EN ‘CATALIBANES’ 
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11 de octubre de 2017

De la república al sainete

Si siempre son recomendables las crónicas de Pablo Planas sobre Cataluña en Libertad Digital, la titulada «Puigdemont declara la independencia y la suspende en una tregua-trampa» —y con el subtítulo: «La CUP fuerza al president a firmar una declaración separatista tras la brutal decepción de sus bases, de la ANC y de Òmnium»— (10-10-2017) es incluso necesaria. Necesaria e imprescindible para comprender, no solamente la última fase del esperpento golpista representada ayer martes en el Parlamento autonómico, sino la situación general a la que entre unos y otros han precipitado a esta maltrecha región de España.

Un vehículo de ‘Tractores por la independencia’
permanece apostado en las inmediaciones del
Parlamento regional con la banderería típica
Me tomo la licencia de transcribirla aquí, en su integridad, para información de todos y deleite de muchos de los lectores de este blog, que a buen seguro disfrutarán con sus numerosos pasajes tragicómicos:
«19:37 horas del 10 de octubre de 2017. Barcelona. Parlament de Catalunya. El mundo en vilo. Habla Carles Puigdemont, el president de la Generalitat: “Llegados a este momento histórico, y como presidente de la Generalidad, asumo, al presentarles los resultados del referéndum ante el Parlament y nuestros conciudadanos, el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república”. La frase despierta aplausos de los diputados de Junts pel Sí, que se ponen en pie; los diputados de la CUP, sentados, no aplauden y muestran unas caras serias, contrariadas, de profunda decepción. Puigdemont sigue hablando: “Esto es lo que hoy toca hacer. Por responsabilidad y por respeto. Y con la misma solemnidad propongo que el Parlament suspenda los efectos de la declaración de independencia para que en las próximas semanas emprendamos un diálogo sin el cual no es posible llegar a una solución acordada”.
»El histórico pleno del parlamento regional catalán empezó con mucho retraso. La declaración solemne de independencia de Cataluña estaba prevista para las seis de la tarde. Tremenda expectación. Enorme tensión. Los Mossos d'Esquadra habían blindado el edificio y cerrar el parque de la Ciudadela. Los manifestantes habían sido desviados al paseo Lluís Companys, donde se encuentra el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). El edificio cambió de guardia el lunes. La “ley de transitoriedad jurídica” prevé que se convierta en el tribunal supremo y el presidente del TSJC, Jesús María Barrientos, decidió dispensar a los Mossos de sus proporcionales obligaciones y pidió la protección para él y el resto de jueces y fiscales de la Policía Nacional. Han recibido amenazas y han visto como los Mossos que les “protegían” se cuadraban ante encausados como Artur Mas y ni les miraban a la cara cuando se cruzaban con los policías de Trapero. También han visto las manifestaciones de alcaldes separatistas con cortes de tráfico incluidos cada vez que llamaban a testificar a los miembros de la mesa del Parlament por sus planes sediciosos y por sus inflamadas proclamas “institucionales”.
»Ridículo histórico
»La multitud congregada en el paseo se disolvió en medio de una espesa desolación. Al principio, en el “llegados a este punto”, el entusiasmo era patente. Puigdemont estaban dando muchos rodeos, pero Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, los cabecillas de Òmnium y la Assemblea Nacional Catalana, la ANC, emitían señales de optimismo. La república catalana era un hecho “ineluctable”, como dijera hace meses el presidente que eligió la CUP tras echar a la papelera a Mas. Entre los miles de socios de Òmniun y las decenas de miles de adheridos a la transversal ANC se palpaba el entusiasmo. Los chicos de Arran y los militantes de la CUP recibían noticias a través de las redes sociales que les resultaban confusas.
»Fueron ciertas. Los de Junts pel Sí, convergentes y republicanos, habían presentado a la CUP el denso discurso de Puigdemont sólo una hora antes del pleno. Los diez diputados de la formación antisistema, clave en la toma de los colegios y en la huelga del pasado martes, no salían de su asombro. Forzaron un retraso de más de una hora del comienzo del pleno. La CUP ya no apoya al gobierno catalán. Puigdemont ha dicho que proponía al Parlament la cancelación de los efectos de una independencia que había declarado momentos antes como un “mandato” del “pueblo catalán”. Pero no ha habido votación de ningún tipo. El pleno del siglo se ha ventilado en dos horas.
»Proteger a Puidgdemont de los cuperos
»El blindaje del Parlament desplegado con notoria efectividad por los Mossos ha evitado, sin duda, males mayores, dado el alto riesgo de que los jóvenes de la CUP y los tractoristas por la república bloquearan las salidas hasta que Puigdemont dijera, con la misma “solemnidad” con la que ha suspendido los efectos de la teórica declaración, que no, que como ha dicho Anna Gabriel en su intervención, más de novecientos heridos por la policía —la cifra de “víctimas” del 1-O aumenta por momentos—, no merecen semejante postureo.
»Los dirigentes de la CUP están en el disparadero. Como los millones de ahorradores catalanes, se sienten estafados, engañados por la Convergencia de siempre. Puigdemont les ha traicionado. Y Junqueras. Y Mas. El sentimiento es amplio. Los participantes en las brutales, por las cifras que se daban, Diadas “evaden” sus ahorros o capitales a través de cuentas espejos y bajan la cabeza con pesar.
»Dos helicópteros sobrevolaban desde primera hora de la mañana del martes el cielo de Barcelona. Son de los Mossos. Hasta las 19:37 de tan histórica jornada formaban parte del despliegue de la Generalidad para evitar que la Guardia Civil o la Policía Nacional —tanto monta— detuvieran a los golpistas. Ahora, los seguidores de la CUP y los separatistas de todos los barrios, incluidos los más acomodados, recuerdan las imágenes de las cargas de los Mossos cuando Mas tuvo que entrar en el “Parlament” a bordo del invento de Juan de la Cierva, sus mortales inmovilizaciones —tres personas muertas en detenciones en principio rutinarias entre 2013 y 2014— o cuando dejaron tuerta a la ciudadana Ester Quintana en la huelga general del 2012.
»Los Mossos han blindado el parlamento regional no por precaución frente a las algaradas “fascistas”, sino ante el riesgo cierto de que algún iluso se encarara con Puigdemont, Junqueras o la propia Anna Gabriel de manera nada democrática, poco cívica y menos festiva.
»Independencia por escrito
»La enorme decepción ante una declaración de independencia que no ha durado ni un instante —Lluís Companys aguantó diez horas— ha provocado que al filo de las diez, Puigdemont firmara una “declaración escrita” de independencia. Hiede a pavor, miedo a la acción del Estado de Derecho y pánico a las fuerzas desatadas durante siete años con discursos incendiarios, soflamas supremacistas y exhibiciones de coros y danzas con criaturas y ancianos en primera línea de fuego. También se expande un sentimiento de perplejidad por la manifestación del domingo en Barcelona. Puigdemont es más de Twitter, pero hoy en el Parlament se ha dirigido de esta guisa a ellos: “Todos somos el mismo pueblo, un mismo pueblo”.
»Puigdemont ha recibido muchas presiones a lo largo del “histórico” 10-O. Hasta la farmacéutica Grilfos —cuyo presidente le dijo a Mas que tirara pa'lante y no se arrugara— o Planeta huyen despavoridas del delirio catalán. Los cabecillas de la ANC y Òmnium están aterrados. Jordi Sànchez organizó el corte la Gran Vía y la Rambla de Cataluña el día que la turbamulta separatista intentó linchar a una secretaría judicial y a los guardias civiles de paisano que registraban la consejería de Oriol Junqueras, uno de los centros logísticos del golpe. Al poco se añadió Cuixart. Ambos jalearon a la masa el 20 de septiembre pasado subidos en los vehículos destrozados de la Guardia Civil. Un “reportero” de Mediapro, la empresa de Roures, también hizo una conexión en directo para TV3 de pie en el capó de uno de los coches saqueados de la Guardia Civil. El comité de empresa de la televisión del régimen nacionalista emitió un comunicado de prensa en el que afirmaba que ese individuo no formaba parte de la plantilla de la televisión autonómica.
»Negociación con Rajoy
»A las diez y media, los diputados de la CUP aceptaban firmar la declaración de independencia por escrito de Puigdemont. Todos los miembros del Govern, los componentes separatistas de la mesa de la cámara regional y decenas de altos cargos convergentes y republicanos están imputados. Ningún dirigente de la CUP ostenta esa condición. Pero los cuperos también sienten la presión de los bien remunerados cargos de Convergencia y la ERC.
»El separatismo retiene escuelas y medios
»Se extiende la tesis de un apaño entre el Gobierno de Rajoy y los cabecillas de un golpe que ha puesto a millones de ciudadanos contra la espada y la pared. Los supermercados han demostrado gran capacidad de reposición, millones de catalanes se ha provisto de efectivo ante el riesgo cierto de un corralito, miles de pequeñas, medianas y grandes empresas han huido de Cataluña. Las personas tienen miedo, inquietud, incertidumbre. CaixaBank y el Banco de Sabadell no paran de abrir cuentas espejos, Grifols, la multinacional catalana paga impuestos en Irlanda. En términos económicos, Cataluña es una zurraspa, basura.
»El separatismo retiene los medios, con TV3, La Vanguardia y los medios digitales sostenidos por la banca excatalana, las escuelas, los institutos y las universidades, además de una ingente red clientelar que se prepara para una “larga batalla” —tesis de los burlados diputados de la CUP—. El separatismo no se rinde, reinicia el juego. Cientos de miles de padres renunciaron a que sus hijos aprendieran un español decente porque las sentencias del TSJC, el Supremo y el Constitucional no tienen efecto en Cataluña. No sólo los medios difunden odio al no asimilado. La trama clientelar, nutrida con los impuestos de todos los españoles, no se rinde. Puigdemont insistió en mentir sobre la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado el 1-O. Los dirigentes del golpe siguen llevando escolta de uniforme y de paisano. La supervivencia de algo más de la mitad de la población de Cataluña sigue estando en juego.
»Toda negociación con quienes han puesto a la “gente” en la diana y en las diadas supone facilitar el riesgo de enfrentamiento armado que persiguen los separatistas. Dos mujeres que protestaban ante la casa de Mas por sus mentiras han sido acosadas por un escolta del “expresident”. Les hicieron fotos. Un eurodiputado convergente, un tal Ramón Tremosa, invoca el ejemplo de Eslovenia.
»La histórica manifestación del Ocho de Octubre en Barcelona no arredra a los golpistas. Tienen los datos de todos los catalanes. Sobre tales bases es imposible cualquier negociación. Es cierto que Puigdemont no fue aplaudido por los diputados la CUP. También es cierto que ante las amenazas de los portearas catalanes acabó por firmar la independencia en una jornada bochornosa. La aparente bandera blanca es una trampa. Intentan aniquilar a más de la mitad de la población de Cataluña y persistir en el odio a España y en la “venganza catalana” contra quienes han empezado a mostrar la banderas la Nación en su balcón. Un “diálogo” en estas condiciones sería como la eutanasia de los españoles y de la libertad en Cataluña.
»Caza de “unionistas”
»Ahora, en la pelea separatista por eludir las culpas, es cuando más necesaria es la protección de los ciudadanos que se han manifestado a favor de la democracia y entre quienes aporreaban cacerolas mientras cancelaban cuentas de la banca catalana. Si el golpe entra en una fase de negociación con los culpables no habrán servido de nada ni la manifestación del 8-O ni el gesto heroico de quienes marcan sus domicilios con la enseña del Reino de España. El consejo de Ministros se reúne este miércoles a primera hora. Los separatistas han mentido hasta aquí. Una concesión no propiciaría la distensión sino que avalaría la caza de brujas, la cacería contra quienes se manifestaron el domingo en Barcelona, los llamados “unionistas”.
»La república de Companys duró diez horas. Puigdemont declaró la nueva república catalana en un momento y la derogó en un segundo».

10 de septiembre de 2017

Un golpe en doce clicks

La primera rebelión de la historia retransmitida en directo y a la vez financiada —vía Fondo de Liquidez Autonómico— por el propio Estado contra el que se perpetra, ha dejado una estela de incisivos tuits o mensajes en la red social de los 140 caracteres. La inteligencia colectiva, analizando en tiempo real unas sesiones tan delictuosas como grotescas: la aprobación en el Parlamento autonómico de Cataluña de la convocatoria de un referéndum de secesión este miércoles; y al día siguiente, el jueves 7, la de la Ley de transitoriedad jurídica y fundacional de la República [catalana], también conocida como ley de desconexión con España. En ambos casos, con los votos de Junts pel Sí (‘Juntos por el Sí’) y la CUP, que suman 72 diputados en una Cámara con 135 escaños merced a la aberrante ley electoral vigente en la región (que privilegia en el reparto a los sufragios de las zonas agrarias, las más separatistas), a pesar de que no representan siquiera al 48% del electorado (47'8%).
«La de España no, pero la ruptura entre catalanes sí que se la está currando la Generalidad». (@PhilAMellows. 06-09-2017, 13:18).
«La única diferencia del 23-F con Carme Forcadell y el Parlament de hoy es que algunas diputadas de la CUP tienen más bigote que Tejero». (@LadyPotorro. 06-09-2017, 15:06).
«Leyes redactadas en secreto, que no se pueden debatir ni recurrir, y que derogan toda la legislación anterior. Pero el fascista eres tú». (@juanarza. 06-09-2017, 20:01).
«Si te pillan atracando una mercería, te detienen por delito flagrante. Si das un golpe de estado en el Parlamento de Cataluña lo dan por la tele». (@rosadiezglez. 06-09-2017, 21:15).
«Da igual evitar el referéndum. Cuando regalasteis la Educación de los niños catalanes a los nazis renunciasteis a Cataluña». (@jjmuela. 06-09-2017, 21:33).
«Los que creen que lucir la bandera de España y el himno es algo rancio se arrancan con Els Segadors. Anda, iros a la mierda podemitas!». (@Emma_Marug. 06-09-2017, 21:41).
«Quizá a los diputados de Junts pel Sí y la CUP solo les ha faltado acabar el pleno levitando para terminar de incumplir todo tipo de leyes». (@libertaddigital. 06-09-2017, 21:59).
«Nadie ha engañado y robado tanto a los catalanes como esos nacionalistas que se presentan como salvadores de la patria catalana». (@CCivicaCatalana. 07-09-2017, 00:11).
«Jamás se vio que un gobierno se escondiera detrás de los jueces y dejase en sus manos la lucha contra un golpe de Estado». (@clubdeviernes. 07-09-2017, 09:14).
«Gente que canta himnos y se aplaude a sí misma: el Procés resumido en dos imágenes». (@jjmuela. 07-09-2017, 11:07).
«O sea, que Rajoy va a recurrir el golpe de Estado ante los tribunales en los que los independentistas llevan décadas meándose». (@FrayJosepho. 07-09-2017, 15:07).
«El vicepresidente Junqueras ha llamado a Montoro a ver si había ingresado el FLA de este mes. Que tienen que pagar la imprenta y las urnas». (@jordi_canyas. 07-09-2017, 17:50).
Aunque el Presidente del Gobierno ha asegurado solemnemente en Twitter que «no habrá referéndum de autodeterminación» y garantiza el «derecho de todos los españoles» a «decidir lo que es nuestro país y su futuro» (07-09-2017, 15:02), lo cierto es que no se ha producido ninguna detención.

1 de agosto de 2016

Crónica de una secesión anunciada

Miércoles, 27 de julio de 2016: 72 golpistas disfrazados de diputados democráticos aprueban por mayoría absoluta en el Parlamento autonómico de Cataluña las Conclusiones de la Comisión de Estudio del Proceso Constituyente. El texto es consecuencia y continuación de la Resolución 1/XI, tomada en el pleno del 9 de noviembre de 2015, la cual declaraba «solemnemente el inicio del proceso de creación de un Estado catalán en forma de república» (punto segundo). Y que también salió adelante con el apoyo de Juntos por el Sí y de Candidatura de Unidad Popular (CUP), en un hemiciclo compuesto por 135 escaños y donde, merced a nuestra imperfecta ley electoral, ambas formaciones políticas están parlamentariamente sobrerrepresentadas puesto que entre las dos apenas sumaron el 47'8% de los votos en las pasadas elecciones catalanas.


Desfile en Barcelona de los escamots (‘pelotones’)
de las Juventudes de Esquerra Republicana y Estat
Català (JEREC) el 22 de octubre de 1933, luciendo
uniformes de estética paramilitar: camisa caqui,
pantalones cortos oscuros y correajes de cuero
El recién aprobado documento arranca con un cínico intento de justificación de la sedición en marcha:
«Actualmente, no hay ningún margen de acción para el reconocimiento del derecho a decidir del pueblo catalán dentro del marco jurídico constitucional y legal español. La única manera posible de ejercer ese derecho es por la vía de la desconexión y la activación de un proceso constituyente propio».
Pero es sin duda el punto número 9, del total de 11 de que consta, el más sorprendente:
«La Asamblea Constituyente, una vez convocada, elegida y constituida, dispondrá de plenos poderes. Las decisiones de dicha asamblea serán de cumplimiento obligatorio para el resto de los poderes públicos y para todas las personas físicas y jurídicas. Ninguna de las decisiones de la asamblea será tampoco susceptible de control, suspensión o impugnación por ningún otro poder, juzgado o tribunal».
Definición de dictadura según el Diccionario de la Real Academia Española:
«1. f. Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales».
Y como quinta acepción de la palabra:
«5. f. Régimen autoritario en cualquier ámbito».
Al buscar autoritario:
«5. adj. Dicho de un régimen o de una organización política: Que ejerce el poder sin limitaciones».

14 de marzo de 2016

Mintiendo

En un país donde el caprichoso destino ha querido que una ministra de Sanidad se apellidase Mato y que una saga de prósperos banqueros comparta el nombre de familia Botín, surge alguien que hace honor a su apellido: Gabriel Rufián.

El pasado día 4, en la segunda sesión del debate de investidura de Pedro Sánchez, se estrenó en el Congreso de los Diputados con su primer discurso: dio vergüenza ajena. Nadie le había avisado de que ese estilo enfático y parsimonioso que emplea no hace sino subrayar su inanidad. Y su incultura, porque lo cierto es que acuchilló el idioma a placer:
«Uséase» (minuto 2:24 del vídeo).
«Una gente que nos nega ser». (min. 3:47).
«Espero que sea tan benóvelo como con el señor Rajoy» (min. 8:31; en un rifirrafe con el presidente de la Cámara Baja, Patxi López, por haber sobrepasado su tiempo).
Teniendo en cuenta que a un Parlamento se va a parlamentar, a hablar, enviarle a él (número 1 en la lista electoral de ERC por Barcelona), a su compañero de partido Joan Tardà (Ramón de España le llama sarcásticamente «el hombre jabalí»), y al diputado de Democràcia i Llibertat Francesc Homs, con las dramáticas deficiencias expresivas que arrastra («La posición oficial que hay por parte de la Unión Europea es que mientras no se plantee, por parte de un Estado miembro, qué se hace en una circunstancia como esta en el caso que se produjera... produciera, perdón... pues no se va a emitir opinión. Esta es la posición oficial de la Unión Europea. Con lo cual, ya se verá. ¡Tántas cosas se han resuelto! Fíjense un dato: si fuera por los Tratados, España no habría sido rescatada, porque se ha incumplierto todo»; 6 de febrero de 2014, en la La Mañana de COPE), no deja de constituir una falta de respeto a la nacion. Probablemente intencionada. Aunque lo peor es que Rufián encima se dedica en Twitter a afearles pedantemente sus errores ortográficos a otros usuarios de la red social: en concreto, a uno que había colocado mal una tilde en una palabra.

Pero es que además los apenas nueve minutos de duración de su bochornosa intervención rebosan embustes:
«Podríamos seguir hablando de una gente que tiene a mi compañero Santi Vidal impugnado, inhabilitado, por ser independentista».
Gabriel Rufián posa junto a Eduardo Reyes,
presidente de la asociación separatista de
castellanohablantes Súmate y diputado
autonómico de Juntos por el Sí
Dejando de lado este nuevo vapuleo a la gramática ―ya que el verbo impugnar no significa lo que él pretende, está mal escogido―, su señoría se refiere a Santiago Vidal i Marsal, Magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona, a quien en febrero de 2015, el Consejo General del Poder Judicial sancionó con una suspensión de empleo durante tres años y la pérdida de su plaza. Pero no «por ser independentista» como dice, sino debido a su participación en la redacción del esbozo de una futura Constitución catalana y a que apoyó el referéndum de autodeterminación del 9-N (infracción de «ignorancia inexcusable en el cumplimiento de los deberes judiciales», contemplada como muy grave en el artículo 417.14 de la Ley Orgánica del Poder Judicial).

Vidal, que ahora ocupa el cargo de senador de Esquerra Republicana de Catalunya, es también el “inventor” de aquella falsa sentencia del Tribunal de La Haya sobre la secesión de Kosovo (momento recogido en este vídeo de un acto de la ANC de 2013), ampliamente difundida y la cual todavía hoy muchos separatistas intentan colar como auténtica en las discusiones.

Y quizás porque el flamante diputado con maneras de macarrita pomposo no se había quedado a gusto, siguió tergiversando:
«Que digan que el problema del sistema educativo es que los niños estudian catalán en Cataluña, aparte de mentirosos son unos miserables».
Lo que él hace sí que es miserable. Pues sabe perfectamente que la triste realidad —perpetrada con la complicidad de los sucesivos Gobiernos de España— consiste en que en Cataluña sólo se puede estudiar en catalán; que a los niños se les niega el derecho constitucional a recibir educación en español.

A continuación arremetió contra los de Ciudadanos, quienes, según él, «salen pitando del Parlament [sic] de Cataluña para no condenar el franquismo». Por fortuna para la formación de Albert Rivera, una nota de prensa colgada en su sitio web desde hace dos años y medio informa de que en esa fecha, la del 27 de septiembre de 2013, votaron a favor de la propuesta de CiU y ERC para condenar los regímenes totalitarios:
«El Parlament condena solemnemente toda declaración o actividad que comporte algún tipo de trivialización, alusión comparativa injuriosa, exculpación o negación del nazismo, el franquismo y el resto de regímenes fascistas y/o totalitarios» (https://www.ciudadanos-cs.org/prensa...arlament/6255/).
Y cuando creíamos que ya no se podía caer más bajo, nuestro protagonista se empeñó en demostrarnos cuán equivocados estábamos, calumniando desde la tribuna a los presentes en el hemiciclo:
«Yo soy nieto e hijo de andaluces llegados hace 55 años desde Jaén y desde Granada a Cataluña. Soy lo que ustedes llaman charnego y soy independentista. He aquí su derrota y he aquí nuestra victoria».
Xarnego (‘charnego’) es un término acuñado en Cataluña, recogido por el lingüista barcelonés Joan Coromines i Vigneaux (1905-1997) en el Diccionari Etimològic i Complementari de la Llengua Catalana (‘Diccionario Etimológico y Complementario de la Lengua Catalana’) y que no se utiliza en el resto de España. Estas son las dos acepciones que ofrece el Diccionario de la lengua catalana del Instituto de Estudios Catalanes (Institut d'Estudis Catalans, 2ª edición):
«1 m. y f. [LC] Hijo de una persona catalana y de una no catalana, especialmente francesa, dicho despectivamente.
»2 m. y f. [LC] Immigrante castellanoparlante residente en Cataluña, dicho despectivamente».
El Gran Diccionari de la llengua catalana, publicado por el grupo de empresas Enciclopèdia Catalana, que es tradicionalmente conocido por su sesgo nacionalista, contiene una definición aún más racista:
«Persona de lengua castellana residente en Cataluña y no adaptada lingüísticamente a su nuevo país».
Deplorable. La asignación de un escaño a Gabriel Rufián rubrica la implantación en las altas instituciones del Estado del chulopiscinismo y de la mendacidad.

24 de agosto de 2012

El bloguero tiene quien le escriba

A diferencia de aquel coronel del título de la novela de Gabriel García Márquez, al cual nunca llegaba la esperadísima carta que pacientemente aguardó durante años, yo sí cuento con la dicha de recibir correo. Unos, son e-Mails de amables lectores a quienes les gusta Catalibanes. Crónicas de la yihad separatista, y que me animan a seguir adelante. Pero otros... ¡otros son incluso mejores! Es el caso de la misiva con que me ha obsequiado David (omitiré su apellido por caridad). La transcribo en su integridad, textualmente, sin cambiar ni una sola coma:
«¡Vaya blog tienes! ¿Como lo haces para tener tanta información? y aún más impactante ¿ cómo lo haces para inventártela?
Sabes la encuesta que pones sobre el rescato de la banca catalana pues 83.027.000 pesetas son 499.002 euros».
Si al llegar a este punto ya nos ha quedado claro que David no sabe escribir, me siento en condiciones de poder confirmar que tampoco sabe leer. Se está refiriendo a la cantidad de dinero que tuvimos que pagar todos los contribuyentes españoles para sanear Banca Catalana en la década de 1980, a través del Fondo de Garantía de Depósitos del Banco de España, por culpa de las mangancias de Jordi Pujol: 83.027.000.000 (ochenta y tres mil veintisiete millones) de pesetas, y no la cifra que él ha entendido. Pero sigamos:
«Sabes cuando os damos cada año desde Catalunya a España ( con Ñ por que yo si que se respetar vuestra lengua y de eso te falta mucho) pues són 22.000.000 de euros, te lo calculo yo : con el dinero que os damos podéis salvar 44 bancos cada año! y aún te quejas? eres un manipulador de la verdad y todo esto con una falta de respeto. EL NACIONALISTA eres tu! nosotros defendemos nuestra tierra que no pertenece por historia defendemos nuestros 22.000.000 de euros que nos pertenecen por haberlos pagado nosotros, defendemos el echo de que al resto de mundo no nos miren como a Españoles porque les dais pena en serio! prueba a irte en medio de NY y pregunta por Madrid, te diran que esta en el Marroc y va muy enserio, y después al mismo le preguntas por Barcelona y te dirá que es una ciudad Europea. otra cosa sabes cuando cuesta la universidad pública por ejemplo a Granada, pues 500 euros y sabes en Barcelona 1200 euros y sabes porqué pasa esto? pues por los 22.000.000 de euros que cada año nos robáis y aún nos tratas como "otra raza". Solo quiero preguntarte dos cosas: ¿en el 2014 cuando tengamos la independencia estarás feliz o vas a darte cuenta de que tu país se irá a la quiebra definitivamente? y la otra ¿tienes un poco de dignidad y vas a sacar esta encuesta de la banca catalana y si puede ser pero eso ya no lo espero cerrar el blog o al menos poner información valida?».

Dos horas después acudió de nuevo a mi encuentro virtualmente mediante otra epístola para efectuar una rectificación (¡sólo una!) a su anterior torrente argumental:
«Perdona me equivoqué no son 22.000.000 sino que son 22.000.000.000 o sea podriamos salvar 44.000 bancos en solo un año con el dinero que España roba a Catulnya».
Lamentablemente, miles, cientos de miles como él abundan por toda la geografía catalana. Cataluña entera es hoy un enorme David. De norte a sur, la región está galopada por oleadas de seres así, adoctrinados en la mentira y la paranoia, inoculados con un inmenso rencor por las punzadas de innumerables agravios imaginarios. El cacicazgo ha cultivado en ellos una ignorancia tal que les mantenga crédulos y fácilmente instrumentalizables. Masa domesticada, masa amorfa, masa que bala. Marea obediente capaz de seguir la voz de sus líderes hasta el final. Una nueva estirpe de individuos que caminan extirpados de todo sentido crítico. A quienes, con notable éxito, se les ha sustituido el raciocinio por toneladas de dogmatismo y visceralidad. Nos los encontramos continuamente, escribiendo esas mismas consignas, y de la misma analfabeta manera, tanto en diarios digitales como por foros de Internet. Son el triunfal producto del aparato propagandístico secesionista, una potentísima factoría que ni de noche ni de día deja de vomitar nuevas remesas.

Lo preocupante es que su voto tiene el mismo valor que el de las personas instruidas. Si no más, gracias a la aberrante fórmula electoral que han legislado nuestros políticos autonómicos; un engendro que, en las elecciones al Parlamento catalán, premia a las provincias con mayor proporción de población rural otorgando varias veces más valor al sufragio de sus habitantes que al de los barceloneses (para obtener un escaño de diputado autonómico por la circunscripción de, pongamos por caso, Gerona, un candidato necesita sólo entre la cuarta y la quinta parte de votos ―dependiendo de la participación― que por la de Barcelona). A ninguno se nos escapa la casualidad, la asombrosa coincidencia, de que es precisamente en las zonas más atrasadas donde posee el separatismo sus principales bastiones.

Fuertemente impresionado por la lectura de ambas cartas, decidí contestar a su autor, ¡ya lo creo que le contesté! Y lo hice de la única manera en que podía hacerlo:
«David, muchas gracias por abrirme los ojos. A partir de ahora votaré al partido de López Tena. Saludos».
Aún recibí de él un tercer correo electrónico, donde me preguntaba si lo decía en serio o si es que estaba tomándole el pelo. Porque el pobrecillo no se había enterado.

15 de marzo de 2011

Retrato de familia

Con el paso del tiempo va uno perdiendo la capacidad de sorprenderse y todo le suena a ya visto. De ahí a acertar en muchas predicciones va sólo un paso. Es lo que me sucedió con Solidaritat Catalana per la Independència, la formación de Joan Laporta. Hace poco más de medio año, escenificó su presentación oficial entre grandes alharacas. Junto al ex presidente del FC Barcelona, quien hacía de macho alfa y locomotora electoral gracias al enorme tirón de su figura pública, integraban el mesiánico triunvirato dos políticos de muy distinta procedencia: Alfons López Tena y Uriel Bertran.

Bastantes sabíamos que semejante engendro no duraría. «Demasiada diva para tan poco escenario», comenté a varios allegados. Pues bien, no han pasado ni trece semanas desde que obtuvieran cuatro asientos en la Cámara autonómica y ya se les ha resquebrajado el invento. Mamporros, lanzamiento de cuchillos, cruce de acusaciones en los medios. Y Laporta, que ha abandonado la formación para deambular en busca de un destino más ajustado a lo que él considera sus inmensos merecimientos.

La verdad es que fue fácil de prever porque no pegaban ni con engrudo: un arribista sibarita y derrochador, cargado de líos judiciales y poca vergüenza; un niñato desertado de la extrema izquierda, de ERC, a quien nunca he visto trabajar; y un controvertido jurista y ex militante de Convergència, que cuanto más lo miro menos sé si es él o el moreno del dúo Martes y 13 metido a salvapatrias. Eran como los tres mosqueteros, pero con oportunismo y sin su mismo sentido del honor; como los tres hermanos Marx, pero sin gracia ninguna; como los tres tenores, pero dando el cante en lugar de cantando; como los tres cerditos del cuento, pero engordados a costa del contribuyente o del socio de un importante club deportivo.

Mas, a todo esto, ¿Solidaritat qué es —o era—, de izquierdas o de derechas?

—Independentista.

Sí, ya; pero, ¿cuál su ideología, su programa? Pues la independencia de Cataluña, para qué más. O sea, la venta de que el adiós a España, su principal mercado, resolvería milagrosamente hasta los más terribles problemas de los catalanes y convertiría a la región en la cuarta potencia europea. Además de que, para colmo de ventajas y a modo de maná bíblico debido al cese del supuesto expolio fiscal, atraería una lluvia anual de 22.000 millones de euros en los que chapotear felices. Espeluzna recordar cómo un montón de votantes se lo tragaron: 102.197, para ser exactos. Unos tres mil más que localidades tiene el Estadio Camp Nou. Lo cual dice muy poco sobre la madurez democrática de nuestro pueblo.

Ahora, quienes habían venido a redimirnos, andan navajeándose vilmente por las esquinas mediáticas: que si Laporta se aburre en el Parlamento, que si Solidaritat habría obtenido más votos sin él, que si es un tránsfuga, que si es populista e incoherente, que si los incoherentes sois vosotros dos, que si a ver dónde íbais a estar de no ser por mí, que si yo con éstos no me junto más... Vaya un espectáculo bochornoso el de estos padres de la “Nación Catalana”. Y, mientras, el escindido latin lover vagando con el escaño a cuestas, tanteando a su tan criticada Esquerra Republicana para intentar allí un amerizaje de emergencia antes de las Elecciones Municipales.

Resulta paradójico que eligieran para su aventura política el nombre de ‘Solidaridad’ quienes pronto han terminado siendo así de insolidarios entre ellos mismos.

15 de enero de 2011

Desamparados

El triunfo de CiU en las elecciones ha supuesto una auténtica hecatombe económica para los integrantes del tripartito. El diario e-Notícies publicaba el pasado 29 de noviembre, que Esquerra Republicana anda preocupada por ver cómo recoloca a unos 400 altos cargos del anterior gobierno pertenecientes a su partido. Los 562.673 parados que según las últimas estadísticas del Ministerio de Trabajo hay en Cataluña que se fastidien. Aquí lo importante es enchufar de nuevo a esos altos cargos, que son altos precisamente porque han demostrado su enorme valía empobreciendo y desindustrializando la región a velocidad meteórica.

Y eso que antes ésta era una tierra de oportunidades: en 2003, por ejemplo, un mero conserje como Ernest Benach podía llegar incluso a presidente del Parlamento autonómico. Ahora él es uno de los numerosos desafortunados que se enfrentan a una difícil situación, porque durante los próximos 4 años únicamente va a cobrar 104.008,95 euros brutos anuales. Cuando cumpla los 65 años de edad tendrá que arreglárselas con una pensión vitalicia de 78.006,71 euros al año. Y para colmo ni siquiera le han dejado llevarse a casa el mp3, el bluetooth, la televisión y el reposapiés en maderas nobles que se instaló en el coche oficial (un Audi A8 Limusina, parecido al de la imagen), y que las presiones de la incomprensiva opinión pública le obligaron a retirar.

Todavía más desesperanzador es el destino que aguarda a José Montilla. Durante cuatro largos años se ha sacrificado cobrando sólo el doble que el Presidente del Gobierno de España: 144.030,12 euros anuales en el momento de dejar su cargo. Junto con otros 19.989 netos al año en concepto de dietas por desplazamientos, aunque éstos los realizaba a bordo de su vehículo oficial. A partir de ahora recibirá una paga de apenas 115.224,96 euros brutos anuales en los 2 bienios venideros (el 80% de lo que ha sido hasta ahora su sueldo, «por un período equivalente a la mitad del tiempo que han permanecido en el cargo y, como mínimo, por una legislatura») en virtud del artículo 2 del Estatuto de los Ex Presidentes de la Generalidad, aprobado en la era Pujol (Ley 6/2003, de 22 de abril). Y una asignación vitalicia a partir de los 65 años consistente en el 60% del sueldo que esté cobrando el presidente de la Generalidad en activo (artículo 3 del citado estatuto).

Pero bien sabido es que en los malos tiempos, ésos que según Chesterton a todos los hombres les tocó vivir, las familias se cohesionan fuertemente para afrontar las adversidades. Por ello es de esperar que la esposa de nuestro catalanista ex presidente de Iznájar, doña Ana Hernández, contribuya al fondo común del hogar con las muy merecidas retribuciones de sus 15 cargos públicos. Que tampoco es cuestión de que Anna y Héctor, hijos suyos y del hombre que durante su mandato ha impedido estudiar en español a las proles ajenas, no puedan continuar asistiendo al elitista Colegio Alemán (Deutsche Schule Barcelona), donde sólo les imparten una hora de catalán a la semana («Dan poco catalán, ésta es la verdad, una hora a la semana es poquísimo. Pero bueno, ya lo supliré yo más adelante. Prefiero que sepan alemán», explicó en su día a la prensa la pluriempleada mamá).

Esperemos que consigan salir adelante y superen esta dura cuesta de enero en que ya nos encontramos.

21 de octubre de 2010

Año I d.C.

Por sorprendente que parezca, existen en Cataluña extremistas que consideran a Esquerra Republicana un insufrible partido “españolista” vendido a ese imperialismo castellano imaginario por el que tan oprimidos y atormentados se sienten. Para ellos, para los más descontentos y recalcitrantes, han aparecido dos grupúsculos con posibilidades de obtener representación parlamentaria el próximo 28 de noviembre según las encuestas.

El primero en montar el suyo ha sido Joan Carretero, un escindido de ERC que llegó a conseller (el equivalente a ministro) en el tripartito de Maragall, y terminó destituido por unas polémicas declaraciones al diario La Vanguardia. Lo ha bautizado como Reagrupament ('Reagrupamiento'), partido sin mayores objetivos que desgajar esta región de España y rebañar desencantados de las “moderadísimas” maneras de Puigcercós y su troupe.

Y es que la secta le ha visto las orejas al lobo y ha cambiado de estrategia: ya no pretende, como antes, la realización de un referéndum secesionista oficial, vinculante, pues se saben minoritarios y dudan de que lo ganasen. Varias dosis de realidad les han disuadido de ello. Por ejemplo, el masivo seguimiento y las celebraciones de las victorias de la selección española en el Mundial de fútbol protagonizadas por los catalanes. Pero sobre todo el fracaso cosechado con las consultas extraoficiales que llevan escenificando desde hace un año. La quinta oleada se ha saldado el domingo con una ridícula participación del 6%, que evidencia el desinterés de la población por experimentos disgregadores.

En lo que andan poniendo actualmente sus esperanzas los separatistas es en la obtención de una mayoría suficiente de diputados en el Parlamento autonómico (un mínimo de 68, la mitad más uno de la Cámara) que proclame unilateralmente la secesión. Después, en un plazo máximo de seis meses, convocarían un referéndum para —tal y como explicó el propio Carretero en una entrevista televisiva la semana pasada— legitimar el proceso y granjearse la aceptación internacional. Pero existe trampa en dicho planteamiento, como suele suceder cuando hablamos de estos personajes: lo que los electores harían en las urnas no sería decidir la independencia (ésta ya no tendría vuelta atrás, sería irreversible, un hecho consumado), sino votar una Constitución catalana que formalizase y prestase apariencia democrática al engendro.

Joan Carretero, que lleva también en su programa un proyecto de regeneración de la política por él llamada «nacional», no concurre a las elecciones ligero de equipaje en este sentido. En 2009, a solicitud de los querellantes, la Audiencia de Gerona ha reabierto una archivada causa penal contra él por prevaricación en la recalificación de unos terrenos cuando era alcalde de Puigcerdà. Mas no acaba ahí la cosa. Unos meses antes, en noviembre de 2008, la prensa publicaba que tras su salida de la Generalidad, estuvo cobrando durante casi dos años un abultadísimo sueldo de 32.000,04 euros como codirector de un hospital que aún no había empezado a construirse y del cual sólo existía una maqueta.

Hemos entrado en una nueva era de mayor radicalidad nacionalista si cabe y líderes mesiánicos. Estamos en el año I después de Carretero.

16 de mayo de 2010

Humor catalán, no: humor catalanista

Mírenles, mírenles... no se sabe bien si son el Tricicle... o aquel antiguo trío cómico-musical, La Trinca, en horas bajas por la crisis y a punto de entrar a un bolo. La imagen, publicada por el diario NacióDigital.cat, corresponde al momento en que tres activistas presentaron anteayer en el Parlamento de Cataluña una solicitud formal para la celebración de un referéndum de independencia a nivel regional, análogo a los ya realizados extraoficialmente en 462 municipios catalanes.

Hasta ahí, nada nuevo bajo el sol. El mismo martilleo secesionista de siempre, el rayo que no cesa, como titulara a uno de sus poemarios Miguel Hernández. Lo curioso del caso es que estos tres, que atienden por Xavier Borràs, Miquel Angel Gràcia y David Vinyals —miembro de la coordinadora impulsora de las consultas—, argumentan que su petición responde «a una cuestión de dignidad nacional».

La verdad, no recuerdo haber leído u oído que ninguno de ellos, ¡ninguno!, en su abnegado ejercicio de defensa de esa dignidad “nacional” de Cataluña que tanto invocan, protestara enégicamente cuando se destapó que el gobierno del tripartito había encargado en 2007 la friolera de 1.583 informes —muchos de ellos absurdos, inútiles e impresos desde internet—, dentro de lo que la fiscalía está investigando como un posible y típico caso de corrupción institucional, de reparto a los amiguetes y asociados del dinero de todos los catalanes, así como del resto de los españoles también: más de 32 millones de euros en total. He aquí algunos de los títulos por los cuales hemos pagado astronómicas cifras:
-Diseño de un parchís y un puzzle de la casita de cartón recortable (¡verídico!, 11.368 €).
-Estudio para la implementación y diseño de una Diada del civismo a realizar en diferentes demarcaciones territoriales de Cataluña (11.832 €).
-Confección de tres juegos para móviles en catalán (6.858 €).
-Seguimiento de la concha brillante (11.990 €).
-Juegos on line sobre el mundo casteller (11.994 €).
-La ventilación natural de patios (6.896 €).
-Estudio, factores y manejo del cultivo de la chufa (11.965 €).
-Seguimiento del escarabajo de las palmeras (11.858 €).
-Estudio del murciélago Nana como control de la plaga de la mariposa del arroz en el delta del Ebro (2.328 €).
-Biografía selectiva sobre imaginación (5.480 €).
-O el siguiente, Estudio sobre el funcionamiento de los ambientadores, que concluía sus cuatro sesudas páginas de extensión con un trascendental e insospechado descubrimiento: «el olor de los ambientadores sale por la ranura de la parte superior» (1.392 €).
Nótese que ni uno solo de los citados supera los 12.000 euros, ya que, por ley, a partir de ese importe la adjudicación del estudio o dossier no puede hacerse a dedo y debe ofertarse en concurso público.

¡Y los de la foto, sin indignarse!